Salud

Adicciones modernas

Presentan casi las mismas características clínicas que las adicciones a sustancias: pérdida de control sobre la conducta, dependencia psicológica, tolerancia y abstinencia

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LA VOZ DEL SANDINISMO |

Las adicciones son problemas netamente psicológicos y de los más complicados de tratar. La incomodidad por el síndrome de abstinencia es tan intensa que al paciente le resulta muy complicado no retornar a su adicción. Además de las clásicas adicciones que todos conocemos, como son las drogas o la dependencia emocional, por ejemplo, en la actualidad han aparecido otras nuevas.

Las drogas tienen el poder de otorgar a nuestro cerebro una gratificación «tremendamente reforzante» en un corto plazo. Y no solo eso, también son capaces de aliviar momentáneamente sensaciones negativas.

Las nuevas adicciones aun no se contemplan en las clasificaciones diagnósticas como tal, pero es muy posible que acaben formando parte de ellas en un futuro. De hecho, presentan casi las mismas características clínicas que las adicciones a sustancias: pérdida de control sobre la conducta, dependencia psicológica, tolerancia y abstinencia.

Algunos tipos de nuevas adicciones

Es muy posible que te sientas identificado con alguna de ellas, ya que forman parte de nuestro día a día y además, su carácter legal hace que estén totalmente normalizadas. No obstante, es importante percatarse de estas adicciones y poner medios para combatirlas. Si no lo hacemos a tiempo, puede tender a cronificarse y poner en juego relaciones sociales, familiares o provocar interferencias en el terreno académico o laboral.

1-Adicción a Internet

Podemos observar que un paciente es adicto a internet cuando este realiza un uso menor de esta herramienta como vía para obtener información y más como un recurso de escape psicológico de la vida cotidiana.

La persona emplea un tiempo excesivo: oscila entra las cuatro y las ochenta horas a la semana con sesiones que se prolongan hasta veinte horas. Tiende a usar estimulantes como el café para prolongar las sesiones de conexión, oculta su comportamiento adictivo y siente una necesidad excesiva. Algunos pueden sufrir consecuencias de salud, como el síndrome del túnel carpiano.

Dentro de esta categoría podemos distinguir: la adicción al cibersexo o la adicción a salas de chat y mensajería que aportan un contexto de intimidad y fomentan la aceptación por un grupo.

2-Adicción al móvil

El móvil genera continuas recompensas debido a su función comunicativa. Permite llamar la atención de un potente entorno y así ganar aceptación. Todo esto en tiempo real y con absoluta inmediatez. Por eso su poder adictivo es tan fuerte.

La deshabituación de la adicción al móvil es una de las más complicadas ya que hoy por hoy es un elemento tan cotidiano que se ha convertido en una auténtica necesidad.

3-Adicción a la comida

Se les denomina también «adicciones hiperfágicas» y se caracterizan por la ingesta voraz, comer grandes cantidades de alimento sin sentir hambre física, continuar comiendo hasta sentir una plenitud desagradable y además, sentirse culpable y desolado tras la sobreingesta.

Suelen ser consecuencia de estados ansiosos o estresantes sostenidos en el tiempo, así como de estados depresivos. Por ello, los alimentos preferidos suelen ser los hidrocarbonados de metabolización rápida (dulces, lácteos…) que estimulan la actividad serotoninérgica.

4-Adicción al trabajo

La persona tiene pensamientos recurrentes sobre la necesidad de ser productivo. Esto genera un gran impulso de trabajar de forma constante. Se sienten irritados en periodos vacacionales y además, presentan distorsiones cognitivas sobre las demandas laborales («Si no voy a la reunión y termino los informes para mañana, soy un fracasado«). La baja autoestima y los esquemas de perfeccionismo tienen mucho que ver con este tipo de adicción.

Otras de las nuevas adicciones que podríamos considerar podrían ser: la adicción al sexo, la adicción a las compras o la adicción al ejercicio físico.

Tratamiento de las nuevas adicciones

Puesto que las adicciones conductuales comparten con las adicciones químicas aspectos comunes en cuanto a su inicio y mantenimiento, los programas de intervención propuestos son similares.

Su finalidad última no es conseguir la abstinencia total, como ocurre en las adicciones químicas, sino el reaprendizaje del control de la conducta por parte de los pacientes al tratarse de conductas que resultan necesarias para la vida cotidiana, como es el caso del uso de la telefonía móvil.

Una de las recomendaciones más específicas son: romper hábitos de conexión, fijar metas para establecer un horario de conexión realista, utilizar interruptores externos (alarmas), uso de tarjetas recordatorio para desconectarse y llevar a cabo la abstinencia de la aplicación específica sin abandonar el uso del recurso en sí.

Mel/bga

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