Salud

La demencia vascular

Es, después del Alzheimer, la condición neurodegenerativa más común a partir de los 70 años de edad

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Deterioro cognitivo cerebral |

LA VOZ DEL SANDINISMO |

La demencia vascular es, después del Alzheimer, la condición neurodegenerativa más común a partir de los 70 años de edad. El origen de esta patología está en los problemas en el flujo sanguíneo, los cuales dificultan la llegada de la sangre al cerebro. Es algo lento y progresivo, una realidad que impacta en la calidad de vida de la persona, afectando a su memoria, movimientos, comunicación, entre otras funciones. No es una enfermedad reversible.

Podemos, eso sí, ralentizar sus efectos, pero desgraciadamente no contamos con tratamientos que puedan detener o tratar con efectividad esta dura realidad que viven cientos de personas y sus familias.

Ahora bien, hay un aspecto que sí conviene destacar. A diferencia del Alzheimer, este tipo de demencia sí tiene ciertos factores protectores o precipitantes, dependiendo del contexto que todos, en cierto modo, podríamos controlar. Ello no significa que podamos evitarla al 100 por ciento, pero sí disminuir la probabilidad o retrasar su aparición.

La demencia vascular se relaciona con factores subyacentes tan conocidos como la presión alta, el colesterol y los triglicéridos, la diabetes, el sobrepeso, un estilo de vida poco saludable.

Es el resultado de una serie repetida de pequeños accidentes cerebrovasculares a lo largo del tiempo, que derivan finalmente en problemas cognitivos, de movilidad y comunicación.

Es una enfermedad neurodegenerativa que cursa con deterioro cognitivo. El origen está en diversas lesiones y alteraciones vasculares, siendo las más comunes las siguientes:

• Estrechamiento de los vasos sanguíneos del cerebro como resultado de la arterioesclerosis.

• Infarto lacunar múltiple, el cual suele darse tanto en la sustancia gris y la sustancia blanca hemisférica profunda.

• Infarto cerebral en áreas clave del encéfalo, como el giro angular o el tálamo.

• Encefalopatía arterioesclerótica subcortical.

• Trombosis y embolias.

Tal y como hemos señalado al inicio, la demencia vascular se relaciona con unos factores de riesgo. Así, algo que nos señalan los expertos es que por término medio esta enfermedad suele dar ya las primeras pistas sobre los 60 años de edad. No obstante, la sintomatología se hace más evidente a partir de los 70. Asimismo, cabe señalar que su aparición es más común en el género masculino.

Estos son los detonantes que suelen estar detrás de la demencia vascular:

• El tabaco.

• Hipertensión arterial.

• Colesterol elevado.

• Diabetes.

• Obesidad.

• Vida sedentaria.

• Padecer problemas cardíacos previos.

• Haber sufrido un ictus previamente.

• La demencia vascular, además, está asociada en muchos casos al propio envejecimiento cerebral.

Síntomas de la demencia vascular

Los síntomas asociados a la demencia vascular son lentos y progresivos. A menudo, los interpretamos como simples despistes o como alteraciones asociadas al estado de ánimo. No obstante, llega un momento en que la funcionalidad de la persona empieza a verse claramente afectada y es cuando solicitamos ayuda médica y una evaluación.

Mel/Bga

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