Salud

¿Seguirías viviendo sin ciertos órganos?

Algunos detalles curiosos se encuentran en la literatura médica

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Órganos |

Oliverio Celaya |

El cuerpo humano constituye un mecanismo de relojería lo suficientemente complejo como para que asombre tanto a los estudiosos como al común de los mortales. Y uno de los elementos a tener en cuenta es poder seguir viviendo con la carencia de ciertos órganos.

De ahí que los que mencionaremos pueden extirparse en caso necesario y de igual manera seguiría tu decursar sin problemas, o digamos quizás con algunos problemas, pero vivo.

El cuerpo humano es increíblemente resistente. Podemos incluso perder grandes porciones de algunos órganos vitales y sobrevivir.

¿Sabías que es posible llevar una vida relativamente normal con solo medio cerebro? Otros órganos pueden llegar a ser extirpados por completo sin comprometer la continuidad de la vida.

Mencionemos algunos de estos órganos que pudieran extirparse, como es el caso del estómago.

Este órgano desempeña cuatro funciones principales: digestión mecánica, al contraerse para triturar la comida; digestión química, mediante la liberación de ácidos que ayudan a descomponer los alimentos; y por último, la absorción y la secreción.

En ocasiones, el estómago debe extirparse para eliminar tumores o debido a traumatismos. Cuando extirpan el estómago, los cirujanos cosen directamente el esófago al intestino delgado. Sin embargo, tras una buena recuperación, los pacientes pueden seguir una dieta normal, apoyada con suplementos vitamínicos.

Órganos reproductivos. La extirpación de uno de estos órganos se debe por lo general a un cáncer o, en los varones también a un traumatismo derivado normalmente de actos violentos, deportes o accidentes de tráfico.

Tanto los testículos como los ovarios son estructuras pares, si se pierde una la otra sigue teniendo la facultad para procrear.

En las mujeres también puede extirparse el útero, pero lamentablemente este procedimiento (histerectomía) impide tener hijos y elimina también la menstruación en las mujeres premenopáusicas.

Sin embargo la investigación indica que las mujeres a las que se les extirpan los ovarios no sufren una reducción de la esperanza de vida, y en algunas poblaciones masculinas, la extirpación de ambos testículos puede suponer un aumento de la esperanza de vida.

El colon sería el próximo. El intestino grueso o colon es un tubo cercano a 1,5 metros de longitud cuyas principales funciones son extraer agua y compactar las heces.

La presencia de tumores u otras enfermedades puede provocar la necesidad de extirpar la totalidad o una parte del colon. La mayoría de los pacientes se recuperan bien después de esta operación quirúrgica, aunque notan algunos cambios en sus hábitos intestinales.

También están los riñones. Normalmente tenemos dos riñones, pero es posible vivir con uno solo, e incluso con ninguno (con ayuda de diálisis).

La función de los riñones es la de filtrar la sangre para mantener el equilibrio de agua y electrolitos, así como el equilibrio ácido-base.

Hacen un filtrado inteligente, gracias al cual conservamos las sustancias útiles para el cuerpo, como proteínas, células y nutrientes, y eliminan lo que no necesitamos, excretándolo en forma de orina.

Hay muchas razones por las que puede ser necesario extirpar un riñón, o ambos: enfermedades hereditarias, daños producidos por fármacos o alcohol, o incluso infecciones.

Si a una persona le fallan los dos riñones, debe ser sometida a diálisis, que puede ser de dos tipos: hemodiálisis y diálisis peritoneal. Para la primera se utiliza una máquina que trabaja con una solución de dextrosa para limpiar la sangre.

Para la peritoneal se emplea un catéter especial que se inserta en el abdomen y permite la introducción y extracción manual de la solución de dextrosa. Ambos métodos extraen los residuos del cuerpo.

Vesícula sería el siguiente. La vesícula biliar es un órgano en forma de pera que se sitúa bajo el hígado, en la parte superior derecha del abdomen, justamente por debajo de las costillas. Almacena una sustancia que produce constantemente el hígado denominada bilis y que ayuda a descomponer las grasas.

Cuando los intestinos detectan grasas, se libera una hormona que hace que la vesícula se contraiga, introduciendo bilis en los intestinos para ayudar a digerirlas.

El exceso de colesterol u otras sustancias que puedan endurecerse puede formar cálculos biliares, capaces de bloquear los diminutos conductos biliares.

Cuando esto ocurre, el paciente puede necesitar una extirpación de la vesícula. Esta operación se conoce como colecistectomía, y se realiza cada año a centenares de miles de personas si sumamos los casos en todos los países.

La lista también incluye al bazo y apéndice. El último mencionado es un órgano pequeño en forma de tubo, situado en la unión de los intestinos delgado y grueso. Inicialmente se pensó que era un vestigio sin una función clara, ahora se cree que se trata de un “refugio” para las bacterias beneficiosas del intestino, que les permite repoblarlo cuando es necesario.

mem/rfc

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