Salud

La dermatofobia

Este tipo de fobia se basa en el miedo a que aparezcan daños o imperfecciones en la piel

Dermatofobia
Dermatofobia |

LA VOZ DEL SANDINISMO |

Dentro del largo listado de más de 200 fobias registradas existen algunas más conocidas que otras. Una de las que menos conocimiento se tiene, pero que genera un gran malestar, es la dermatofobia.

También conocida como dermatopatofobia o dermatosiofobia, es una de las muchas fobias específicas que padece un pequeño porcentaje de la población. Este trastorno de ansiedad se caracteriza porque- en los casos de personas que la sufren- aparece un profundo terror a las enfermedades cutáneas o  cualquier tipo de daño que se produzca en la piel.

A pesar de que no es un fobia demasiado común, las personas dermatofóbicas experimentan unos índices de malestar y ansiedad sumamente elevados, llegando hasta el punto de vivir obsesionados, hiperprotegiendo su piel para que esta no sufra ningún tipo de daño y realizándose chequeos y comprobaciones constantes del estado de su piel.

Otra de las características principales de la dermatofobia es la gran variedad de manifestaciones que esta provoca en las diferentes personas. Dado que cualquier estímulo que pueda representar o ser precursor de una enfermedad cutánea es susceptible de ser percibido como una amenaza, es complejo determinar con exactitud qué está provocando la respuesta de ansiedad en la persona.

Por ejemplo, una persona con dermatofobia puede experimentar una respuesta de ansiedad al notar que tiene la piel un poco seca, mientras que otra puede reaccionar ante un picor o creer que el uso de cosméticos o jabones puede dañar su piel. Por lo tanto, en la dermatofobia la interpretación del estímulo depende completamente del criterio de la persona.

Temores asociados a este trastorno

A diferencia de otras fobias, en la dermatofobia la persona puede temer tanto al hecho de padecer una enfermedad cutánea como a aquellos otros objetos o agentes externos que pueda provocarla.

Asimismo, esta fobia no es causada por una serie de estímulos concretos o fijos, sino que estos pueden ir variando en función de las creencias o la subjetividad de la persona.

Por lo tanto, otros estímulos asociados a la dermatofobia que pueden generar una respuesta de ansiedad en la persona son:

1. Insectos

La sola posibilidad de que un insecto cause cualquier tipo de lesión o daño en la piel mediante una picadura, provoca en la persona una respuesta de ansiedad típica de un trastorno de ansiedad.

2. Cambios en las temperaturas

Tanto los cambios bruscos de temperatura, como las situaciones de frío o calor, pueden ocasionar picores o irritaciones en la piel, así como sequedad. Por lo tanto, una persona con dermatofobia querrá evitar cualquier contexto en el que se pueden dar estos cambios.

3. Quemaduras

Una persona con dermatofobia igualmente evitará espacios donde exista fuego o lugares en los que haya gente fumando puesto que la posibilidad de que se queme es percibida como muy alta.

4. Agujas

A pesar de que estas tienen una fobia específica, no es la aguja en sí lo que provoca temor, sino el posible daño que esta pueda causar en la piel.

5. Piercing y tatuajes

Tanto la idea de hacerse un tatuaje o piercing, como el hecho de observarlos en la piel de los demás, provoca en las personas dermatofóbicas una sensación de aversión o repulsión.

En el tratamiento de la dermatofobia es esencial el uso de la psicoterapia para acabar con los pensamientos y creencias distorsionadas que generan el resto de síntomas. Además, la intervención mediante desensibilización sistemática, junto con entrenamiento en relajación, suele ser la opción más efectiva.

Mel/Bga

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