Salud

¿Conoce a alguien con TPOC?

Las personas con Trastorno Obsesivo Compulsivo de la Personalidad experimentan una obsesión por hacer las cosas tal y como deben ser hechas

Trastorno Obsesivo Compulsivo de la Personalidad
Trastorno Obsesivo Compulsivo de la Personalidad |

B. García |

El Trastorno Obsesivo Compulsivo de la Personalidad (TPOC)- que no debe ser confundido con el Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC)- es un tipo de desorden mental que caracteriza a las personas cuyas ansias por hacer que todas las piezas de sus vidas encajen perfectamente, han sido llevadas al extremo. De algún modo, se puede decir que el problema está en una especie de perfeccionismo vital llevado a sus límites.

Normalmente, esta clase de personas sienten la necesidad de tener un control total sobre cómo van sucediendo los acontecimientos de su vida, y esto hace que experimenten mucha ansiedad y angustia cada vez que los planes no salen tal y como estaban previstos, lo cual ocurre con mucha frecuencia.

A continuación, veremos cuáles son los síntomas, las causas y los tratamientos principales propuestos para el TPOC.

El concepto de Trastorno Obsesivo Compulsivo de la Personalidad es una categoría diagnóstica utilizada en manuales como el DSM-IV, que se utiliza para definir lo que ocurre en un tipo de personas cuyo perfeccionismo y necesidad de control sobre sus propias vidas se han acentuado tanto que les produce mucho malestar y deterioran su calidad de vida.

Las personas con este trastorno experimentan una obsesión por hacer las cosas tal y como deben ser hechas, sin experimentar disonancias entre sus planes y lo que ocurre en la realidad.

El diagnóstico, como el de cualquier otro trastorno mental, siempre debe ser realizado por profesionales de la salud mental debidamente acreditados, y mediante la evaluación personalizada caso por caso. Sin embargo, de manera orientativa se puede utilizar este listado de síntomas para ayudar a detectar este desorden.

Los principales síntomas son los siguientes:

1. Preocupación extrema por los detalles

Esto se manifiesta en prácticamente todos los aspectos de la vida. Por ejemplo, la persona planifica unos horarios muy precisos que cubran todo lo que debe ocurrir a lo largo del día, crea normas para todo tipo de eventos sociales, decora los espacios siguiendo reglas muy claras, etc. Esta atención a los detalles llega a eclipsar la finalidad principal de las acciones.

2. Rechazo de la posibilidad de delegar tareas

Las personas con TPOC tienden a ver con malos ojos la idea de delegar tareas a otras personas, ya que desconfían de su capacidad o voluntad de seguir exactamente las instrucciones y las normas sobre cómo deben hacer las cosas.

3. Búsqueda constante de actividades productivas

Otro de los síntomas es la tendencia a desplazar el tiempo de ocio y descanso para ocuparlo con tareas que se consideran productivas y que tienen un inicio, una serie de pasos intermedios y un final claros. Esto genera una gran extenuación e incrementa los niveles de estrés.

4. Extrema rigidez ética

En la vida personal, la moralidad de las personas con TPOC es tan rígida que se centra más en los aspectos formales de lo que se considera bueno y malo, que en un análisis profundo de las implicaciones éticas de una acción u otra.

5. Perfeccionismo extremo

La necesidad de hacer que todo salga tal y como estaba previsto hace que muchas tareas se alarguen demasiado, lo cual provoca que se solapen con otros planes. Este desajuste de los horarios crea un intenso malestar.

6. Tendencia a acumular

Este tipo de diagnóstico está asociado a una tendencia al ahorro y la acumulación; se gasta muy poco dinero y se conservan objetos cuya utilidad futura no está clara. Esto tiene que ver con la necesidad de saber que se cuenta con medios para afrontar futuros problemas y con la necesidad extrema de estabilidad.

7. Terquedad

Los pacientes difícilmente cambian de opinión, ya que sus sistemas de creencias son rígidos y ofrecen estabilidad.

En algunos casos, personal médico puede recomendar y prescribir psicofármacos a utilizar de manera controlada y únicamente bajo monitorización médica.

En este sentido, el uso de un tipo de antidepresivos, denominados inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina (ISRS), han mostrado ser eficaces en muchos casos si su utilización es acompañada por psicoterapia.

Mel/Bga

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