Salud

Las 10 parafilias más extrañas

Difícil de creer que existan maneras tan extremas para encontrar placer sexual

Agalmatofilia
Agalmatofilia |

B. García |

La psiquis humana todavía guarda muchos misterios, y conocer a ciencia cierta el origen secular de estos gustos nos dibuja más garabatos que mapas certeros de lo que significa nuestra sexualidad.

Quizás solo el arte puede explicar esos mundos tan particulares, mostrando belleza en la penumbra de lo inexplorado, y algunos destellos de la complejidad de la psicología sexual.

Le presentamos a continuación las parafilias más extrañas y extremas. Diez prácticas que le cambiarán la forma de ver el sexo.

1- Agalmatofilia

Es la atracción sexual por estatuas o maniquíes desnudos. Es una actividad en la que puede realizarse contacto sexual real. Además de disfrutar con fantasías de encuentros sexuales con estatuas, muchos con estas inclinaciones tienen la pulsión de querer transformar a otra persona en estatua; incluso en países del norte de Europa, muchos buscan satisfacerse sexualmente en lugares públicos como plazas donde residen perfectas efigies.

2- Dendrofilia

Esta actividad podría considerarse hasta ecológica. Aquí la excitación surge de la atracción por árboles y plantas. Es típico que puedan ser utilizados como objetos sexuales, muchas personas terminan utilizando para su placer vegetal frutas, pepinos, zanahorias o una berenjena; en este sentido el término “vegetarianismo” toma un significado completamente diferente. Incluso, las flores son muy usadas en esta práctica, y aunque podríamos pensar que muchas parejas en plan de romance utilizan una rosa para acariciar, el problema surge cuando la flor es más importante que la propia pareja, siendo este elemento el único catalizador para encontrar gratificación sexual. Además, uno de los pasatiempos más placenteros para aquellos con dentrofilia es frotarse con árboles aprovechando en su corteza cualquier agujero o protuberancia para disfrutar de la naturaleza.

3- Actirastia

Aquí el patrón en el comportamiento sexual está relacionado con el calor de los rayos del sol. Sentir simplemente el calor de nuestra principal fuente de energía provoca excitación para muchos. Ahora, podríamos entender un poco más a las personas que se tiran bajo el sol sin que les importe contraer algún cáncer de piel. Así que pónganse atentos si les gusta ir a la playa por otras razones que no sean las comunes.

4- Belonefilia

Está relacionada con la excitación, el placer, búsqueda y alcance del orgasmo a través de los pinchazos con agujas. Aquí la persona podría tener fantasías con agujas, al igual que podría llevarlas a la realidad para pincharse con el mero objetivo de satisfacerse sexualmente. Sin duda, esto podría ser un problema -o todo lo contrario- para aquellos que necesiten realizarse un cotidiano examen de sangre perfil 20. Ni hablar de los amantes de los tatuajes.

5- Dacrifilia

Algunas personas no pueden resistirse a las lágrimas o al llanto. El solo acontecimiento de llorar puede desencadenar sensaciones en las que el placer sexual y el orgasmo se intensifican cuando se realiza algún tipo de humillación, donde la persona expuesta (pasiva) a este tipo de estímulos termina llorando. El estrés emocional desatado es un detonante en el otro sujeto (activo) que observa. Incluso puede haber más de una persona; una práctica que está relacionada con el sadomasoquismo en el que interactúan factores de dominación puramente psicológicos. Los abusos verbales son frecuentes; así como infringir dolor pero con la evidente intención de hacer llorar.

6- Sinforofilia

La película Crash (1996), dirigida por el director David Cronenberg, retrata el mundo de esta parafilia. Aquí la excitación surge de presenciar accidentes de carros o incendios, incluso puede ser representado con la plena intención de buscar placer sexual. En ese largometraje también se puede ver el gusto por miembros amputados, otro elemento que despliega todo un espiral de excitación y que lleva por nombre acrotomofilia. En muchos casos, las personas minusválidas están a merced de la otra persona, pudiendo ser sometidas sin ninguna posibilidad de huida, un elemento que termina siendo muy estimulante para quienes experimenten estos terrenos.

7- Formicofilia

Esta parafilia se refiere a la excitación por sentir insectos arrastrándose en los genitales. Cuando por lo general uno no soporta ver a dos metros de distancia a un insecto, los que disfrutan de la formicofilia son felices dejando que ellos anden a su gusto, incluso, los pueden dejar entrar en sus orificios con la “inocencia” de poder tener un explosivo orgasmo. Son comunes el uso de ranas, anguilas, caracoles y las hormigas. ¿Recordás esa escena de Indiana Jones donde hay un pasadizo repleto de insectos? Bueno, para este tipo de personas ese lugar sería su santo grial.

8- Emetofilia

Se conoce también como la “ducha romana”. Esta consiste en obtener excitación a partir del vómito. Puede ser a través de la observación, induciéndolo en otra persona o a sí mismo. Vomitar los genitales o en la boca de la otra persona puede ser un acto celestial para los que disfrutan de esta particular parafilia. Igualmente, es considerado como un factor erótico la secuencia de “espasmo, expulsión y alivio”, tres elementos que podríamos relacionar con el orgasmo; asimismo es frecuente que el sonido característico al vomitar sea placentero para los emetofílicos.

9- Coprofilia

Esta práctica definitivamente podría estar entre las más extremas. La coprofilia consiste en la excitación sexual producida por las heces. Aquí el festín se disfruta literalmente con oler, saborear, untarse o ver el acto de defecar como un medio de excitación sexual y placer; una actividad erótica que se puede practicar individual o colectivamente. Aunque es evidente, no podemos dejar de advertir que los que practican la coprofagia pueden afectar gravemente su salud debido a los riesgos de contraer enfermedades como la hepatitis A o la neumonía.

10- Necrofilia

Entre las parafilias más extrañas, no podemos dejar de mencionar a la necrofilia: la atracción sexual por los cadáveres. Como es conocido en nuestra sociedad, el acto sexual con fallecidos es considerado como algo inaceptable, por el hecho de que la persona no habría consentido ese acto cuando estaba viva. Esta práctica es más común en hombres que en mujeres. Solo el hecho de pensar en buscar placer en estas lides desafía nuestros principios morales, lo que hace instantáneo un gesto de negación ante tan solo tener un mal pensamiento con un fallecido. Estas cuestiones acerca de la vida, la muerte, el respeto post mortem, la insalubridad y la transgresión colocan a la necrofilia como la oveja negra de las parafilias sexuales.

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