Salud

Personalidad masoquista: cuando el problema soy yo

La culpa no está en el sentimiento, sino en el consentimiento

Personalidad masoquista
Personalidad masoquista |

B. García |

Una persona que es masoquista piensa que los problemas son culpa suya, pero, no los problemas que puedan acaecer solo a su alrededor, sino también problemas en los que no tiene nada que ver.

Seguro le suena alguna situación en la que alguien da a entender que tiene la culpa. La persona con personalidad masoquista se daría inmediatamente por aludido, aunque no fuese el culpable directo.

Como la persona masoquista se sentirá siempre culpable, reconstruirá situaciones en las que será inevitablemente lastimada. Ella buscará ese daño que cree merecer, aunque no sea así.

Rasgos de una personalidad masoquista

Quizás ahora mismo se esté preguntando si usted tiene algo de esta personalidad masoquista, o si alguien cercano a su persona lo es. Lo cierto es que no es muy sencillo identificarles, a menos que seamos nosotros mismos.

Los sujetos masoquistas llevan esa culpabilidad por dentro y en ocasiones, muchas personas las utilizan para echarle encima culpas que no son ciertas.

¿Qué características presenta una persona con personalidad masoquista?

– Se culpan por todo, siempre piensan “es culpa mía, merezco el castigo”.

– Cuando están cerca de alcanzar el éxito se autoboicotean para que las cosas salgan mal.

– Las situaciones placenteras en vez de celebrarlas, las menosprecian.

– Construyen sus desgracias, buscando el dolor y buscando el papel de víctima.

– Se sacrifican para sentirse útiles.

– Son falsamente humildes, pues tienen un componente narcisista.

– Viven con el miedo de que siempre habrá un final trágico para todo.

Las personas masoquistas viven rodeadas de miedo, de inseguridad y son muy dependientes, pero no en el sentido en que vemos la dependencia, sino en el sentido de que necesitan que alguien sea testigo de sus sacrificios.

En realidad, esta personalidad cree que su vida debe ser como la de un mártir. Someterse a los demás, sacrificarse es lo que le brindará la felicidad el día de mañana. Pero… nunca llegan a alcanzarla.

La falta de egoísmo, pensar demasiado en los demás, dudar de todo con respecto a uno mismo, hacen que sea una persona muy insegura que busca el sufrimiento, el dolor y la culpabilidad para sentirse bien.

Después de identificar cómo es la personalidad masoquista llega el momento que se plantee si realmente es feliz actuando así. Es cierto que ayudar a los demás y, a veces, sacrificarse le hace sentir bien. Pero, ¿ser culpable de todo? ¿Permitir que usted sufra  para que los demás sean felices?

No estás siendo feliz, ¿verdad? De hecho, llegará el día en el que se vea sumido en un pozo muy hondo del que querrás salir, pero no podrá. Nadie pensará en usted. Tan solo seguirán haciéndole daño.

Mientras usted vele por su sufrimiento, las demás personas tomarán eso para hacerle sufrir más. Si no se preocupa por ser feliz, por estar bien, nadie más lo hará. Debe preocuparse por usted. Ser mártir no le hará ser feliz.

Toda la felicidad que la humanidad puede alcanzar está, no en el placer, sino en el descanso del dolor.

Piense por un momento. ¡No estás haciendo nada malo! Practique ser un poco egoísta, pensar en usted y verá cómo se sentirá mejor. Es más, incluso abrirá los ojos ante esa realidad que usted mismo se ha creado.

No permita hacerse sentir culpable de todo, no se permita pensar que es una mala persona por no darlo todo por los demás. Usted vale mucho. Nadie merece aprovecharse de su personalidad para hacerse aún más daño. Está aquí para ser feliz, no está en este mundo para sufrir.

 

 

también te puede interesar