Salud

Energía positiva y bienestar

Nuestro organismo se aprovecha de la energía que desprenden otros para alimentar los estados emocionales

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B. García |

Las personas absorbemos la energía de otros. Esto explica porqué hay sujetos que se sienten incómodos cuando están con ciertos grupos. A esta conclusión se llegó gracias a un estudio realizado por la Universidad de Bielefeld, Alemania. En este se demostró que los seres humanos estamos continuamente influenciados por las energías del entorno.

Las flores necesitan agua y luz para crecer y las personas no somos diferentes. Nuestros cuerpos físicos son como esponjas, absorbiendo parte de lo que gravita en el ambiente. Nuestro organismo se aprovecha de la energía que desprenden otros para alimentar los estados emocionales. Todos tenemos una persona en nuestro entorno que es capaz de chuparnos toda nuestra energía y dejarnos por los suelos. También tenemos a la contraria: esa cuya presencia simplemente nos inspira.

Parece que los humanos también podemos absorber la energía que emana de los animales y de la naturaleza. Esa es la razón por la cual estar en contacto con la naturaleza es estimulante y energizante para tanta gente. Por su parte, la Zooterapia o terapia asistida con animales tiene como misión aprovechar a los animales para mejorar las condiciones de los pacientes.

La energía es la capacidad que posee un cuerpo para realizar un trabajo. Todos los cuerpos pueden acumular energía y producir cambios sobre sí mismos y/o sobre otros elementos. De hecho, cuando realizamos cualquier actividad lo que estamos haciendo en el fondo es un trasvase de energía.

Todos los seres vivos necesitamos distintos tipos de energías para desarrollar nuestras actividades obteniéndolas a través de la alimentación. También las podemos obtener de la naturaleza, concretamente en el viento, agua, calor, la luz, etc. Sin lugar a dudas, la energía es esencial para nuestra vida, la ausencia de ella dificulta muchas de las actividades cotidianas, como trasladarse, cuidarse, trabajar o hacer deporte.

Para aumentar nuestro estado energético, además de rodearnos de personas positivas, hay que trabajar a nivel interno. Seguir las siguientes pautas pueden ayudarnos a conseguir un estado óptimo:

•       Mantenerse centrado en nuestros objetivos, de manera que la energía no se disperse.

•       Estar en un estado de no-resistencia, aquello a lo que nos resistimos se pega.

•       Tomar conciencia de nuestros límites sin juzgarnos por ello.

•       Centrar nuestra energía sobre aquellos objetivos sobre los que tenemos un mayor control.

Por otro lado, hay que buscar actividades que nos ayuden a mantener la motivación. Para algunos es suficiente con hacer ejercicio, salir al campo, compartir tareas o cambiar hábitos.

Elegir bien nuestro entorno diario, los amigos, las actividades y en definitiva los compañeros de vida influyen en nuestro estado de ánimo. Rodearse de gente afable con energía positiva nos proporciona una importante ayuda para afrontar los retos, tanto los trascendentales como los más cotidianos.

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