Salud

¿Un milagro? La moringa

Es una especie asombrosa con tiene propiedades multifuncionales que hoy prolifera su cultivo en nuestro país

¿Un milagro? La moringa
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LA VOZ DEL SANDINISMO |

El uso de la medicina natural y tradicional en Nicaragua, ha sido uno los aspectos que ha defendido Nuestro Gobierno Sandinista durante su gestión. Nicaragua el segundo país de Latinoamérica que presume una Ley, la No. 774 de medicina natural, terapias complementarias y productos naturales,  que reconoce la existencia de productos alternativos naturales y terapias complementarias, frente a la medicina convencional.

Debido al aumento en los últimos años de la popularidad y alternativas de la medicina natural en el país, las terapias no tradicionales han cobrado un creciente reconocimiento de los médicos que trabajan con estas alternativas no agresivas al cuerpo humano y sí, muy beneficiosas.

Se reconocen y protegen  las terapias biológicas, sustancias que se encuentran en la naturaleza, como hierbas, alimentos y vitaminas, productos de herboristería y uso de terapias naturales que han dejado de ser puras creencias para ir ganando un  sustento científico.

La propia Ley dice textualmente: “Las terapias complementarias  son aceptadas en muchos países pobres y ricos. En Nicaragua se hace necesario ya que la población demanda su uso por ser confiable, eficaz y accesible, por ser un producto barato. Se hace necesario que estas prácticas sean reguladas por el Ministerio de Salud (MINSA)”.

En ese sentido, se ha proliferado en el país el uso de muchas plantas, pero es sin dudas la  moringa, o marango, como también le conocemos, una de las más trascendentales.

Fue el líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro, uno de los primeros en alertar sobre las múltiples bondades para la vida humana y animal de este “árbol milagroso”,  como le llamó Fidel a esta planta de 9.5 metros, que contiene diecisiete veces más calcio que la leche, veinticinco veces más hierro que las espinacas y quince veces más potasio que los plátanos. Además, las vitaminas y minerales que contiene, podrían ser la solución para enfermedades como la hipertensión y la diabetes.

Hoy, la moringa viene ganando terreno en el sector agroindustrial nicaragüense para la alimentación animal y humana. Pero, veamos cuáles son las propiedades de la moringa y algunas de las virtudes de las que  presume.

La moringa es originaria del norte de India, Etiopía, Filipinas y Sudán, aunque abunda en muchos países tropicales y subtropicales. Este árbol fue introducido a Nicaragua en 1920 y aunque sus numerosas bondades siguen siendo poco conocidas por las familias, actualmente se proyecta como el cultivo de la seguridad alimentaria del futuro.

La planta se cultiva en África, Asia tropical, América Latina y el Caribe, Florida y las islas del Pacífico y crece en casi cualquier tipo de suelo, incluso en condiciones de sequía.

Tantas son las bondades de esta planta que la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO),  la ha puesto en su lista de plantaciones priorizadas para este Siglo XXI bajo el argumento de que sus hojas son ricas en proteínas, vitaminas A, B y C, minerales, calcio y hierro.  Tiene propiedades antiespasmódicas, antiinflamatorias y es muy recomendable para mujeres embarazadas, lactantes, y niños pequeños.

En nuestra región latinoamericana puede encontrarse, principalmente, en Cuba y República Dominicana. También en Paraguay,  Argentina y hoy está proliferándose su cultivo en nuestro país.

Fuera de nuestras fronteras, la moringa crece en Etiopía, Kenia y Somalia.

Nombres tiene varios. En algunos lugares se conoce como «palo de tambor» por la forma de sus vainas. También se conoce como el «rábano picante», debido al sabor de sus raíces, y en algunos sitios del este de África se la llama «el mejor amigo de mamá». Qué nombres tan peculiares, ¿cierto?

Es un árbol de hoja caduca que puede medir hasta ocho metros de alto. Se abre, por lo general, en forma de paraguas y produce flores durante el año de dulce olor. Su fruto es largo y distintivo y en sus hojas se concentra la mayor proporción de proteínas, vitaminas y minerales, calcio y hierro aunque casi todas las partes de la planta pueden utilizarse en medicina.

También contienen altas dosis de cistina y metonina, dos tipos de aminoácidos que a menudo escasean en nuestro organismo.

Para su consumo como alimento son aprovechables las vainas, cuyo sabor recuerda a los espárragos. Los guisantes verdes y el material que rodea la piel también pueden cocinarse y las flores pueden usarse para hacer té, y también como remedio para el resfriado.

También tienen propiedades antibióticas, contra el tripanosoma y la hipotensión o tensión baja. Pon fin a los espasmos, las úlceras y las inflamaciones, y tienen propiedades hipocolesterolémicas e hipoglucémicas.  Las semillas y cortezas se utilizan para tratar problemas circulatorios.

Sus múltiples investigadores han resaltado, incluso, que ayuda organismo a renovar las células que mueren a diario, cualidad que lo convierte en un remedio bastante eficaz para los enfermos de Sida.

No son pocas las particularidades de esta plantita, cuyo cultivo se extienden por nuestro país y aunque algunos, aun no quieran escucharlo, su consumo cada vez salva más vidas gana más adeptos. Los nicaragüenses tenemos  conciencia de ello.
mem/ybb

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