Salud

La tan traída y llevada carne de cerdo ¿buena o mala?

Constituye uno de los alimentos más preciados para buena parte de los seres humanos, y aparece en la mayoría de las recetas principales de la culinaria tanto hogareña  como de alto vuelo

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Oliverio Celaya |

La carne de cerdo o carne de porcino constituye un producto cárnico procedente del cerdo. Es una de las carnes más consumidas en el mundo. Algunas religiones la consideran un alimento prohibido, como es el caso del judaísmo y el islamismo.

Sin embargo, es una de las más aprovechadas, porque se utiliza casi todo el cuerpo del animal, así como aportar una buena cantidad de subproductos, tal es el caso del jamón, chorizo, bacon, morcilla, tocino, y paté, entre otros.

Costillar, chuleta, solomillo, panceta, falda, paletilla o paleta, jamón, codillo, manos, rabo, gónadas, lardeo, chicarros, todo se aprovecha, y en particular en muchos países adoran el chicharrón, y la piel crujiente, luego de una asada al pincho.

Otras naciones también la consumen con abundancia o tienen platos muy significativos como los austriacos, con una receta tradicional que incluye al cerdo servido con rosti de patatas, vegetales, setas y gravy o salsa espesa.

Los mayores productores de carne de cerdo en el mundo son China, Estados Unidos, Alemania, España, Francia, Polonia y Dinamarca. Uno de los grandes distribuidores de esta carne también lo es Brasil.

Existen múltiples maneras de preparar esta carne, y variados cortes, según la cultura y el país. Uno de ellos es el ahumado, de ahí se saca el jamón como es el caso del Jamón de la Selva Negra y el bacon.

También se prepara al horno como ocurre en la culinaria de Castilla y León en España, donde se pone un cerdo joven entero en un horno, o en Segovia.

Sin embargo, una de las formas más difundidas, es al pincho o púa. En algunas naciones tropicales se acostumbra a ponerlo en una púa entre dos bases que terminan en Y, se da vueltas hasta que la piel quede totalmente dorada, piel que gusta mucho, sobre todo para acompañarla con cerveza bien fría.

También se deduce de varios tipos de preparados los filetes a la plancha, los escalopes o empanados que se preparan la mayoría de las veces a la parrilla, asados, braseados, rellenos, y fritos a la sartén.

Además, el cerdo se consume con frecuencia en salchichas, embutidos finos como salame, chorizo, morcilla, génovas, salazón de carne, este último como método de conservación muy empleado por los marineros europeos del siglo XVII.

Algunas personas evitan comer carne de cerdo por considerarla muy grasosa, y otros temen a enfermedades como la triquinosis. Sin embargo, muchas personas la consumen por ser una buena opción de proteína que aporta beneficios a la salud.

El sitio Web Vida y Salud, afirma que existen lugares como Alemania, Holanda y los Países Bajos que consumen 60 kilogramos anuales per cápita y en los Estados Unidos (que es el principal productor y exportador en el mundo) el consumo anual per cápita es de 25 kilos.

Señala la fuente que los principales mitos o temores en torno a esta sabrosa comida son que aporta un alto contenido de grasas y colesterol a la dieta.

Pero dicha afirmación no es tan rotunda, pues el cerdo puede ser una importante fuente nutricional que aporta proteínas al organismo y resulta tan saludable como otras carnes, ya sean rojas o blancas.

Referente a las grasas, hay que considerar que los métodos de crianza y conservación de estos animales variaron con el tiempo y en muchos lugares se logra disminuir el valor calórico de su carne.

Aclaran los científicos pruebas sobre algunos cortes específicos, que aportan menos colesterol frente a las carnes rojas: las piezas más magras proporcionan de 60 a 80 miligramos por cada 100 gramos, cantidad inferior comparado con las carnes de cordero o las vacunas.

Esta carne es rica en grasas monoinsaturadas, un tipo de ácido oleico característico del aceite de oliva, cuyo consumo contribuye a reducir los niveles de colesterol total en la sangre a expensas del llamado colesterol malo o LDL y a aumentar los niveles del denominado colesterol bueno o HDL, aunque tales ventajas no se aplican a los embutidos.

De cualquier manera constituye una manera agradable de alimentarse, siempre teniendo en cuenta los preparados, responder a las tradiciones alimenticias y otorgar una satisfacción a la buena mesa.

UNA PROPUESTA

Una propuesta sana de consumir el cerdo está en la carne asada:

Ingredientes:

Una pieza de lomo de cerdo de unos 500 gramos, 200 mililitros. de caldo de verduras, Salsa de soja, una cebolla, Aceite de oliva, Pimienta blanca molida y Sal

Preparado:

En una fuente para horno colocamos la pieza de carne para preparar el asado de carne de cerdo y añadimos sobre ella una pizca de sal, un poco de pimienta blanca molida y un chorrito de aceite de oliva.

Embadurnar la carne con el aceite de oliva para que coja bien el sabor.

A continuación, tomamos la cebolla y la pelamos para cortarla en juliana, o alargada. Agregamos la cebolla a la fuente y terminamos añadiendo el caldo de verduras.

Precalentamos el horno a 180 grados centígrados durante 10 minutos y luego introducimos el asado de carne de cerdo por 40 minutos.

Cuando el asado lleve 20 minutos dentro del horno, lo sacamos y lo regamos con la misma salsa que suelta. Lo devolvemos al horno y lo dejamos los otros 20 minutos. Pasados los 40 minutos el asado de carne de cerdo ya está listo, podremos servirlo fileteado, con un poco de cebolla.
mem/rfc

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