Salud

El sedentarismo es peor que la obesidad

Según los especialistas, estar delgado no es sinónimo de salud o  de estar en forma

Sedentarismo
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Redacción Central |

La salud pública mundial enfrenta un problema que provoca cada año más de tres millones de fallecimientos, el sedentarismo, una enfermedad que no requiere medicinas sino movimiento, para reducir la cifra de mortalidad.

Organismos e instituciones internacionales señalan que al menos un 60 por ciento de la población mundial no realiza la actividad física necesaria para obtener beneficios para la salud, lo que eleva la cifra de afectados.

El sedentarismo tiene su origen en la falta de actividad física durante el tiempo de ocio, la pasividad durante las actividades laborales y domésticas que se realizan con ayuda tecnológica, así como el uso de medios de transporte pasivos como autos, buses, aviones, metros, etc.

Para disminuir las consecuencias de la inactividad se requiere realizar diariamente 30 minutos de ejercicios, que contribuye no sólo a que bajemos de peso sino a tener un estilo de vida más saludable, una presión sanguínea controlada, para ello basta caminar o correr al aire libre, si no podemos asistir a un gimnasio.

Según los especialistas, esa recomendación es válida también para las personas delgadas porque no estar gordo, no es sinónimo de salud o  de estar en forma, nunca está de más recordar que, además de que está comprobado,  que ser sedentario es peor que estar obeso.

Un estudio publicado en American Journal of Clinical Nutrition y llevado a cabo por la Universidad de Cambridge durante 12 años asegura que las muertes como consecuencia del sedentarismo en Europa duplican a las ocasionadas por la obesidad.

En la investigación se refleja cómo la inactividad física cobra en toda Europa  un  total  de  676  000  vidas, frente  a  las  337 000 de la obesidad, aunque si se hicieran apenas 20 minutos diarios de ejercicios a un ritmo moderado marcarían la diferencia.

En opinión de algunos endocrinos, si se sufre sobrepeso, esos 20 minutos no son suficientes, ya que un estudio realizado por el Instituto de Evaluación y Métrica de Salud de la Universidad de Washington revela que ese tiempo sirve para mantener el peso, pero no es suficiente para reducirlo.

La inactividad física es un problema de salud pública que afecta al planeta, pues los niveles de inactividad física son altos, tanto en países desarrollados, como en desarrollo, en los que más de la mitad de los adultos mantienen una actividad física insuficiente.

También varios factores ambientales desalientan la actividad física: la superpoblación, el aumento de la pobreza y la criminalidad, la densidad del tráfico, así como la mala calidad del aire, la inexistencia de parques, aceras e instalaciones deportivas y recreativas, no estimulan la práctica de  ejercicios.

Todos estos contribuyen a la existencia de enfermedades no transmisibles asociadas a la inactividad física que constituyen el mayor problema de salud pública en la mayoría de los países del mundo. Por ello urge la adopción de medidas de  salud pública eficaces para mejorar la salud.

Entre las poblaciones en riesgo están los jóvenes, las mujeres y adultos mayores, por eso es importante que cuando se vaya a aplicar la iniciativa “Por tu salud, muévete”, los Estados Miembros tengan en cuenta las necesidades de esos grupos poblacionales, sugieren los expertos.

El sedentarismo como tendencia  social de los tiempos modernos está vinculado al ocio doméstico, el mundo laboral y las nuevas tecnologías, y es más habitual en las ciudades donde la tecnología está orientada a evitar grandes esfuerzos físicos.

Por ejemplo, estar muchas horas al día ante el televisor o el ordenador es una muestra de sedentarismo que fomenta la obesidad, debilita los huesos y aumenta el riesgo de las enfermedades cardiovasculares.

Según encuestas, las últimas generaciones tienden más al sedentarismo que los ancianos porque nacieron en una época informatizada, con menos espacios y con la sensación de que el peligro acecha en la vía pública, por lo que se refugian en sitios cerrados, en los que pasan horas frente a los equipos de trabajo y entretenimiento.

Esa tendencia debemos dejarla atrás si aspiramos a estar en forma, lo que necesitamos para romper la inactividad física es voluntad, empeño, sólo con movernos, al menos, de  20  a  30 minutos diarios, tendremos la oportunidad de tener una buena salud y por consiguiente una vida más larga.

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