Salud

Hay que dormir bien: ni poco ni demasiado

El número de horas que se le dediquen al sueño debe ser el justo, dormir mucho es un factor de riesgo

Sueño
Sueño |

Redacción Central |

“El problema general es que vivimos en una sociedad privada de sueño a la que siempre se aconseja la necesidad de dormir lo suficiente, pero ahora también hay que prestar atención a si se duerme más de lo normal”, dice el doctor Alberto Ramos.

De siete a ocho horas de sueño al día se considera lo más saludable y más de ese máximo podría implicar mayor riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular, agrega este neurólogo, profesor asistente de neurología y codirector del Programa de Desórdenes del Sueño, del Departamento de Neurología de University of Miami Miller School of Medicine y miembro de la American Academy of Neurology.

El doctor Ramos se basa en el estudio publicado en el número de febrero de Neurology, en Internet, la revista de la American Academy of Neurology.

El estudio halló que la gente que duerme más de ocho horas en la noche, son un 46 por ciento más propensas a tener un accidente cerebral, que aquellas personas que duermen de seis a ocho horas, que es considerado el tiempo promedio.

“Pensamos que principalmente el riesgo está en un cambio repentino en el patrón del sueño a dormir más horas de las acostumbradas y esto puede ser como una señal, un síntoma de una enfermedad más complicada”, explica el neurólogo.

Para una persona de 30 a 40 años de edad que ha dormido más de ocho horas toda su vida, ese es el patrón normal y no implica riesgo, claro está, indica.

El mayor efecto podría estar a partir de los 63 años y la advertencia incluye especialmente a personas de 60 a 70 años que dormían de seis a siete horas en la noche y, de repente, empiezan a dormir ocho, nueve e incluso 10 horas.

“Habría que explorar el porqué de que las personas estén durmiendo más, buscar las causas”, aconseja el médico.

El estudio, realizado por Yue Leng, M. Phil, de University of Cambridge, en el Reino Unido incluyó nueve mil 692 personas de una edad promedio de 62 años que nunca habían sufrido un problema cerebrovascular.

A los participantes se les preguntó acerca de sus hábitos de sueño en un comienzo y luego cuatro años más tarde.

Estas personas fueron seguidas por un promedio de nueve años y medio y durante ese período, 346 de los participantes en el estudio sufrieron un derrame.

De las 986 personas que dormían más de ocho horas en la noche, 52 tuvieron un derrame, comparado con 211 de seis mil 684 que dormían el promedio normal.

La relación entre sueño prolongado y un ataque cerebral permaneció igual después de que los investigadores tuvieron en cuenta factores como colesterol alto, presión elevada, índice de masa corporal y actividad física.

“No sabemos todavía si el sueño prolongado es causa, consecuencia o un indicio temprano de una enfermedad”, destacó Yue Leng, M.Phil, de University of Cambridge, en el Reino Unido.

“Se necesitan más investigaciones para entender la relación entre sueño prolongado y derrame cerebral”, agregó la investigadora.

El estudio fue patrocinado por el Medical Research Council y el Cancer Research del Reino Unido.

Para el doctor Ramos, este estudio puede servir como un signo temprano de alerta y puede indicar la necesidad de pruebas adicionales para aquellas personas que sufran los cambios, a fin de reducir el riesgo de derrame.

Entre esas medidas, menciona un mejor control de la presión arterial y el colesterol. Sería recomendable visitar al médico para averiguar la causa.

Son considerados factores de riesgo del derrame las enfermedades crónicas como la diabetes o la hipertensión mal controladas; también menciona la apnea del sueño.

“Hay enfermedades que mantienen a la persona más tiempo en la cama debido a que no le permiten tener un sueño restaurador”, indica.

Lo opuesto al motivo del estudio es la falta de sueño, que algunas veces es voluntaria, según observa el neurólogo.

“Esta puede ocurrir especialmente en personas que intentan hacer mucho o cumplir con demasiadas obligaciones en un día, así como malos hábitos para ir a la cama”, sugiere.

Por otra parte, dormir poco puede causar obesidad, insuficiencia de insulina e hipertensión y, después de los 40 ó 50 años, es factor de riesgo también de otras enfermedades.

“En los jóvenes, la falta de sueño podría estar determinada por un estilo de vida. Sería conveniente en estos casos visitar al médico primario para resolver el problema y no dejarlo avanzar”, concluye el especialista. (Redacción Central-Voz del Sandinismo-Agencias de Noticias)

también te puede interesar