Salud

¿Qué hay detrás de los dolores de cabeza?

Toda emoción negativa que invada nuestra mente va a tener su impacto en nuestro cuerpo si es un estado persistente en el tiempo

Migraña o Cefalea
Migraña o Cefalea |

LA VOZ DEL SANDINISMO |

El dolor de cabeza llega como una sombra que nos envuelve con sus envestidas punzantes en forma de migrañas o cefaleas. En ocasiones pueden ser verdaderamente invalidante, otras veces, se convierten en ese compañero persistente que acompaña nuestro día a día. Como un velo invisible que afecta a nuestra calidad de vida, pero:

-¿Qué hay detrás de esos dolores de cabeza tan frecuentes?

Llama la atención que esta dolencia sea la más sufrida entre la población, iniciándose ya en la adolescencia.

Cuando indagamos en esos disparadores de las migrañas, se hallan muy habitualmente factores como el estrés, la ansiedad e incluso muchos tipos de depresiones.

Es decir, dejando a un lado dimensiones puramente orgánicas o fisiológicas que nos pueden hacer ser más o menos tendentes a padecer este tipo de dolencias, existen pilares psicológicos y existenciales que pueden agravar aún más estos estados tan frecuentes.

Son muchas las emociones que experimentamos día a día, pero como ya sabe, no todas son beneficiosas.

El estrés, la ansiedad o los estados de tristeza, generan unos cambios químicos muy notables en nuestro cuerpo. Por ejemplo, origina altos picos de cortisol que van a “modelar”, por así decirlo, muchas de nuestras funciones vitales más básicas, tales como la tensión arterial.

La tristeza activa a su vez una serie de neurotransmisores que pueden debilitar claramente nuestro sistema inmunológico y con ello pueden aparecer estas persistentes cefaleas.

Aunque hay otro dato a tener en cuenta, uno que puede que haya vivido es el estrés y la ansiedad, estos contraen muchas de nuestras arterias, pero cuando nos relajamos o lo intentamos los vasos sanguíneos del cerebro se dilatan gestando así el dolor de cabeza.

Es por ello que son tan frecuentes esas dolencias durante los fines de semana o simplemente cuando llegamos a casa tras un día de arduo trabajo. Basta con intentar desconectar para descansar y entonces, emerge ese dolor de cabeza.

Toda emoción negativa que invada nuestra mente va a tener su impacto en nuestro cuerpo si es un estado persistente en el tiempo.

La tristeza que dura meses nos irá quitando la energía segundo a segundo, como un devorador interior que se exteriorizará en cansancio, en dolor de cabeza y a su vez, este estado se convertirá en un círculo constante, en un ciclo eterno de malestar.

El dolor emocional se traduce en dolor físico y el dolor físico a su vez nos incapacita gestando un inicio de depresión.

Es muy fácil de decir y realmente muy difícil de ejecutar; el cuidar adecuadamente de las emociones para ser feliz. Una de esas habituales frases de autoayuda que no siempre son fáciles de llevar a cabo.

-¿Cómo hacerlo?

Establezca límites. Sea consciente de hasta dónde puede llegar y reparta adecuadamente los tiempos; horas de trabajo, de ocio personal, de descanso.

Encuentre siempre un instante a lo largo del día para usted mismo, para sus pensamientos, para su identidad.

Fomente su autoestima y evite que nadie le manipule, que invada su espacio personal o que ataque los valores que son importantes para usted.

Protéjase, quiérase e ilusiónese por algo cada día, esa calidad de vida cotidiana y sencilla es la que más alivia nuestras tensiones y por tanto las que más nos alejan de esa tensión que deriva siempre en dolor de cabeza.

Equilibre su estrés hasta dominarlo a un nivel adecuado que ya no pueda hacerse daño, donde ya no exista esa tensión que daña su cuerpo.

Cuidarse física y emocionalmente, es una obligación y un deber que no puede descuidar.

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