Salud

Acumuladores: cuando la vida está llena de vacíos

Se llama el síndrome de Diógenes, consiste en acumular y acumular trastos en la casa, en el alma hasta quedar sepultados por una vida llena de vacíos emocionales

Síndrome de Acumulación Compulsiva
Síndrome de Acumulación Compulsiva |

LA VOZ DEL SANDINISMO |

En 1975 los investigadores Clark y Manikar bautizaron al Síndrome de Acumulación Compulsiva con el nombre del maestro cínico: síndrome de Diógenes. Esto tal vez haciendo referencia a la imagen de Diógenes como mendigo o por él estar rodeado de perros. Por el contrario, las personas que padecen el síndrome de Diógenes acumulan cientos de cosas, de recuerdos y de basura, hasta llegar a la patología.

Muchas personas han hecho de su vida un viejo museo de relaciones muertas, de historias acabadas, de amores inconclusos y de vínculos rotos, de adioses no dichos o no oídos, de distancias infinitas con los hijos, los hermanos, los padres y hasta con los familiares fallecidos. Por desplazamiento psicológico, trasladan todo su sentir emocional, sus vínculos disueltos, sus vacíos y su envejecer en soledad, a animales desprotegidos y vagabundos, a cosas y objetos sin valor en sí mismos, pero con un valor emocional asociado a vacíos existenciales.

Quienes sufren el síndrome de Diógenes recrean con animales y objetos un vínculo enfermizo de apego. Así una vieja cafetera puede recordar la relación con mamá; un sombrero inservible puede significar el padre; un gato adoptado, un hijo lejano y los cientos de trastos, objetos sin valor, su historia, huellas de sus relaciones, testigos de su vida y una larga necrografía, de cómo fueron muriendo los lazos afectivos, las esperanzas, las redes de apoyo.

Para llenar la soledad y sus vacíos, se llenan de objetos hasta quedar totalmente lapidados. Lo que afuera se llama basura, para la persona con síndrome de acumulación compulsiva tiene un profundo y sentido valor psicológico que sirve de paliativo a su dolorosa soledad.

Dentro de nosotros también sufrimos del síndrome de Diógenes. Acumulamos relaciones que ya terminaron, historias que ya nadie escucha y duelos que se comprimen en nuestra psiquis. Desde afuera, nos vemos como personas hundidas en nuestra propia historia, contando el mismo cuento de siempre, sangrando por las mismas heridas y huyendo de los conocidísimos miedos que presentamos.

Síndrome de Acumulación Compulsiva

Síndrome de Acumulación Compulsiva

El conflicto básico angustiante se da cuando el acumulador compulsivo se encuentra con la dificultad para tomar decisiones: ¿Lo nuevo o lo viejo? Y aparece la polaridad entre tirar lo que ya se usó y no nutre o guardar los recuerdos y las esperanzas por si en un mañana hay cambios.

Lo enfermizo no es la cantidad de cosas o emociones guardadas, es la actitud de aferrarse a las cosas, las ideas y las emociones; la manía de construir cárceles de pensamiento, guiones de vida escritos desde el dolor y el apego y no desde la vida misma con todo su significado y plenitud. Lo enfermizo es vivir siempre desde el lado gris y carente, desconociendo la bondad fundamental que hay en la vida misma.

también te puede interesar