Salud

Adicción al móvil

La sufre una de cada mil personas que utilizan este servicio y está afectando principalmente a jóvenes y adolescentes

Adicción al celular
Adicción al celular |

Redacción Central |

Para nadie es un secreto que los teléfonos móviles se han convertido en parte vital de muchos, sobre todo de los adolescentes y jóvenes. Aunque pueda parecer exagerado, numerosos investigadores alertan que hay muchas personas con esos aparatos que están sufriendo problemas físicos y psicológicos, como ansiedad, palpitaciones y sudores cuando los olvidan en casa, sus tarjetas de prepago se gastan hasta cero, se quedan sin cobertura o sin batería.

El uso excesivo del móvil se convierte en adicción cuando pasa a ser una conducta repetitiva y que nos produce placer. Se ha venido a llamar “Telefonitis” y es un impulso que no se puede controlar, usar el teléfono una y otra vez durante el día o la noche.

A diferencia de otras adicciones, como el alcoholismo o la adicción al juego (ludopatía), la edad en la que comienza es muy baja, desde los once o doce años, pues es muy fácil el tener un móvil, ya existen incluso móviles para los niños. Las nuevas tecnologías han pasado a formar parte de las denominadas adicciones psicológicas o adicciones sin drogas.

La adicción al móvil la sufre una de cada mil personas que utilizan este servicio y está afectando principalmente a jóvenes y adolescentes. Se conoce también que las féminas utilizan más el móvil que los varones, como un instrumento de comunicación y socialización, para permanecer en contacto con amigos, porque se sienten solas, para pasar el tiempo y no aburrirse. Suelen sentirse más afectadas cuando no reciben llamadas o mensajes de otras personas. Los varones suelen utilizar más el móvil para probar juegos, aplicaciones, internet, música, mantener el contacto, pero no se sienten tan afectados cuando no reciben mensajes.

¿Cómo saber si hay dependencia o adicción al móvil?

-Sentir ansiedad cuando no se puede utilizar (por cobertura, batería, saldo).

-Tener dificultad para separarse del teléfono, guardarlo o apagarlo.

-El móvil comienza a interferir en las actividades cotidianas (no concentrarse en una actividad porque se está consultando el móvil constantemente).

-Utilizar el móvil mientras se habla con otra persona que sí está presente. (Disminución de la interacción cara-cara).

-Chatear por los móviles hasta altas horas de la noche (perjudicando y modificando el sueño).

-Hacer uso del teléfono aún cuando no es apropiado o peligroso.

-El móvil empieza a ser un escenario mejor para resolver problemas afectivos.

-Sentirse más cómodo comunicándose a través del móvil que en persona.

-Pago de facturas elevadas.

-Comenzar a sentir estrés, irritabilidad, cansancio, alteraciones del sueño y alteraciones emocionales.

Cuando existe una adicción más fuerte, los síntomas pueden ser mucho más intensos al privarnos del uso del móvil, pudiendo parecerse a los de un síndrome de abstinencia por consumo de sustancias adictivas.

La realidad nos dicta que detrás de todo esto, suelen haber problemas de autoestima o inseguridad, dificultades para las relaciones con los coetáneos, aislamiento, soledad y otros problemas emocionales.

también te puede interesar