Salud

La desnutrición conduce hacia la obesidad

La desnutrición infantil y la pobreza también conducen hacia la obesidad.

Desnutrición y desigualdad
Desnutrición y desigualdad en el mundo | Internet

LA VOZ DEL SANDINISMO |

El sedentarismo y la mala alimentación se identifican fácilmente como las dos causas principales en el desarrollo de sobrepeso y obesidad, pero también están la desnutrición infantil y la pobreza, asegura el doctor Fernando Monckeberg Barros, director del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos de Chile.

Los altos índices de obesidad en todo el mundo se relacionan con un mal funcionamiento del organismo humano, el cual ha perdido progresivamente su capacidad de mantener un equilibrio entre la ingesta y gasto de calorías pero, subraya Monckeberg, la desnutrición en la infancia produce cambios importantes a nivel cerebral, genético y orgánico.

El propio organismo se ajusta a la falta de alimento mediante las señales que envía el cerebro como una respuesta de supervivencia y esas mismas señales lo habitúan a necesitar menos comida que lo normal, abundó el especialista.

Existen estudios que demostrativos de que la desnutrición infantil genera alteraciones endocrinas que permiten que el organismo se adapte a la baja ingesta calórica y, en esos casos, “el niño dejaba de crecer, disminuía su actividad física y temperatura corporal, posiblemente como una medida adaptativa para sobrevivir”, subraya.

Si en los primeros años de vida no se ingiere el alimento requerido, el hipotálamo queda con la información grabada de que el cuerpo funciona con pocas calorías y nutrientes, y si esa misma persona regulariza su alimentación, su cuerpo lo registrará como exceso de comida y, como señala Monckeberg, “lo extra se convertirá en grasa” y de ahí la obesidad.

Esta información adaptativa altera por igual a la estructura genética de la persona, de forma que sus descendientes la heredan, lo cual implica que si un hombre padeció una mala nutrición en su infancia, transmitirá su estructura genética de adaptación a sus hijos y nietos, alertó.

“Aunque éstos no sufran desnutrición, su organismo de cualquier modo actuará como si así fuera, por lo que una alimentación normal se traduciría para ellos en un exceso de comida” y pasa a ser grasa.

Los mayores índices de obesidad se encuentran en los sectores más pobres y eso se atribuye a que estos grupos han sido los más afectados por una restricción calórica durante la infancia temprana, dijo. (Redacción Central-Voz del Sandinismo-Agencias de Noticias)

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