Salud

Chismear es bueno para la salud

Estudios recientes afirman que el antiguo arte ayuda a mantener el orden social y relaja la tensión nerviosa o estrés

El chisme ayuda a mantener el orden social y relaja la tensión nerviosa o estrés
El chisme ayuda a mantener el orden social y relaja la tensión nerviosa o estrés |

Redacción Central |

El chisme es como un cáncer que se extiende en forma alarmante en nuestra sociedad. Algunas personas rencorosas y frustradas emiten juicios en contra de otras solo por simples sospechas o por comentarios aislados para sentir alivio.

El chisme es tan antiguo como el mundo y hasta el filósofo griego Epícteto, se ocupó de él dando un sabio consejo: «Si te vienen a decir que alguno ha hablado mal de ti, no te empeñes en negar lo que ha dicho; responde solamente que no sabe tus otros vicios, y que de conocerlos, hubiera hablado mucho más».

Para muchos investigadores la causa del mal es patológica, dado que el chismoso presenta un impulso sin freno de compartir las historias a las que tiene acceso, bien sea porque las ha vivido directamente, ha sido testigo de ellas o porque se las han contado. En este punto también suele presentarse la necesidad por deformar la realidad, esto significa que el chismoso no solo divulga o comenta un evento que pudo o no haber ocurrido, sino que además añade una serie de hechos irreales que provocan daños a los involucrados, este fenómeno se realiza con la tendencia casi compulsiva a probar los niveles de credibilidad del otro en su persona o de perjudicar a los involucrados en la lógica del rumor, calculando de manera consciente las formas para destruir la reputación o el estatus de alguien.

Al mismo tiempo, el chismoso posee, en la mayoría de las oportunidades, una autoestima reducida, ligada a un pobre autoconcepto que justifica la necesidad mediante este mecanismo de llamar la atención de los demás, provocando el interés a ser escuchados, sin importar que para ello sea necesario emitir información falsa.

Así vemos sujetos que tienen la oportunidad de darse a conocer, mostrarse en público o convertirse en alguien importante y de referencia a través de la constante divulgación de rumores. De este modo, la persona que tiene como hábito chismear, seguramente escogerá a otra persona o grupo de personas altamente receptivas a su propósito, con el fin de mantenerse siempre en el centro.

Pero, no obstante, el chisme según estudios actuales es bueno para la salud, pues ayuda a mantener el orden social y relaja la tensión nerviosa o estrés.

Esos rumores en el pasillo de la oficina o contarle a los amigos las injusticias que comete otro con un tercero, puede tener beneficios, según un estudio psicológico divulgado por la Universidad de California en Berkeley (UCB).

El estudio consideró que hay una forma de chisme prosocial que critica la explotación y deshonestidad. Pasar el chisme aminora el malestar que tienen las personas sobre el mal comportamiento de alguien, lo que repone un bienestar. Cuando vemos que alguien presenta una conducta incorrecta, sentimos frustración y ser capaces de pasar esa información a otros nos hace sentir mejor y mantiene el orden social; sin el chisme ese orden tendría un alto costo de frustración.

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