Salud

El acné, una enfermedad muy juvenil

Aparece durante la pubertad debido a los cambios hormonales propios del adolescente, en la que hay un aumento de las glándulas sebáceas

acné juvenil
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LA VOZ DEL SANDINISMO |

El acercamiento a la ansiada edad de 15 años no constituía para Mara un suceso feliz, los cambios propios de esta etapa de la vida que se mostraban en sus características físicas, mantenía una marca en su rostro producto del acné juvenil, que la inquietaba cuando pensaba en sus futuras fotos.

Mara no es un caso aislado, el acné juvenil es la pesadilla de todos los adolescentes y jóvenes en la pubertad, y de acuerdo a los dermatólogos, puede dañar la débil autoestima de un adolescente y dejarle una cicatriz tanto física como emocional.

Precisan que esta enfermedad propia de esa etapa de la vida del hombre se desencadena precisamente al encontrarse en la pubertad, para lo cual no se ha descubierto aún nada que evite la aparición de esa lesión juvenil.

Según fuentes médicas, los cambios hormonales en el cuerpo del adolescente aumentan los andrógenos que producen las glándulas suprarrenales- los testículos y los ovarios- ante lo cual la piel reacciona produciendo más glándulas sebáceas.

Cuando se combinan la grasa producida por estas para lubricar la epidermis, con las células muertas de la piel, ocurre lo que los médicos llaman, acné vulgaris, que son los bultos infectados que se forman en el cuerpo, porque el sebo no puede eliminarse.

Cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), indican que el acné afecta al 80 por ciento de los adolescentes y que se caracteriza por la presencia de puntos negros, quistes llenos de pus, pústulas, y en sus formas más graves, por lesiones infectadas.

Según la importancia de las lesiones el acné puede ser leve o grave, con una presencia notable en varias partes del cuerpo, sobre todo, en la cara, los hombros, el cuello y la espalda.

Por lo general, las formas leves del acné se curan sin necesidad de aplicar ningún tratamiento, en cambio, las formas más importantes del acné se caracterizan por la presencia de lesiones que contienen pus y dejan muchas veces, cicatrices permanentes.

Enfrentamiento a la enfermedad

Para curar la enfermedad se sigue un tratamiento local por vía externa mediante cremas, geles o lociones que son suficientes en la mayoría de los casos, y que es eficaz si se sigue diariamente durante al menos, tres o cuatro meses.

También se aplica un tratamiento general que además de la curación de las lesiones producidas por el acné, su objetivo es intentar prevenir al máximo la aparición de las cicatrices que tanto temen los adolescentes.

Para las formas persistentes, infectadas o rebeldes del acné existen tratamientos más fuertes, a base de antibióticos, de Isotretinoína y de hormonas antiandrogénicas. El primero se utiliza para impedir la proliferación y actividad de los gérmenes infecciosos.

La Isotretinoína es un medicamento que se emplea cuando los antibióticos son insuficientes, disminuye el tamaño de las glándulas sebáceas, es antiinflamatoria y antimicrobiana, pero hay que tener cuidados porque tiene efectos secundarios.

En cuanto a las hormonas antiandrogénicas se emplean principalmente con la mujer, y dan buenos resultados, impiden la acción productora de acné de los andrógenos.

Antes se consideraba, sin ninguna razón científica, que alimentos como el chocolate y los embutidos provocaban el acné, en la actualidad se ha comprobado que el acné se agrava en invierno, pero disminuye en verano debido a la acción benéfica del sol.

Asimismo se ha comprobado que en las mujeres jóvenes hay un empeoramiento del acné en los días próximos a la menstruación, y que puede ocurrir una recuperación o un agravamiento, durante el embarazo.

Algunas cifras sobre acné juvenil

Un resumen del comportamiento de la enfermedad hecho por entidades de salud revela que el acné afecta al 90 por ciento de los adolescentes, de hecho las estadísticas sugieren que el 100 por ciento de los adultos, lo han sufrido en alguna etapa de su vida.

Plantean que el 25 por ciento de los adolescentes que sufren acné juvenil terminan presentando una o varias cicatrices, debido a una mala manipulación de las lesiones, al tratamiento incorrecto de estas, y en ocasiones, al no extremar las medidas de higiene.

Otro aspecto que favorece la enfermedad es que más del 40 por ciento de los jóvenes que sufren acné no hacen nada para resolver este problema, por ignorancia, descuido en el cuidado de la piel u otras preocupaciones, lo que les dejará una cicatriz permanente.

Sin embargo, no todo está perdido para los adolescentes que sufren acné juvenil si se lavan la cara con regularidad, especialmente las regiones afectadas, al menos dos veces al día con un limpiador suave.

Numerosas investigaciones demuestran que frotar la piel tiende a irritarla, lo que contribuye a la inflamación y al futuro empeoramiento del acné, por lo cual se recomienda un tratamiento sencillo y sensible con una crema hidratante.

Algunos dermatólogos aseguran que la ciencia ha avanzado en las investigaciones sobre el acné y que hay tratamientos excelentes que ayudan a eliminarlo, o al menos reducirlo drásticamente en sólo unos meses si se cumplen las recomendaciones.

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