Salud

La subnutrición materna acorta la vida adulta

Una mala nutrición del feto provoca enfermedades crónicas en la adultez

Casas maternas
Casas maternas |

LA VOZ DEL SANDINISMO |

La esperanza de vida de cualquier individuo se relaciona más con la alimentación y el estado físico de sus padres en el momento de concebirlo, que con las enfermedades que haya padecido, según demuestran algunos estudios científicos sobre el tema.

De acuerdo con esas investigaciones, los problemas de salud de muchos adultos se gestan en el claustro materno, cuando las pequeñas células necesitadas de nutrientes, comienzan a dividirse y subdividirse antes de formar a un nuevo ser.

Indican que la buena salud y la nutrición adecuada de los futuros padres son la base para la formación de un bebé sano desde su concepción. El embarazo, afirman los obstetras, es un hecho de mucha responsabilidad y requiere toda la atención de la pareja.

Ella debe asegurar que tanto los espermatozoides del padre como los óvulos de la madre que serán fecundados reúnan las mejores condiciones para cuando se unan las dos células, culminen tras la gestación en el nacimiento feliz de un bebé saludable.

Las parejas que desean un bebé o si la llegada de este se anuncia de forma imprevista, deben mantener su estado psíquico, nutricional y físico en un buen nivel, para lo cual deben informarse con un especialista.

El diálogo se centrará sobre los daños que puede provocar una dieta poco balanceada, el consumo de bebidas alcohólicas y el humo del cigarro aspirado de forma activa, e insistir en que aspirado pasivamente, también puede causar daños al futuro ser humano.
Esos daños no sólo se presentan antes, sino muchos años después del nacimiento. Hasta hace poco se creía que algunas enfermedades crónicas: cardiovasculares, la obesidad y la hipertensión estaban asociadas a la pobreza en países en vías de desarrollo.

También existía el criterio de que afectaba más a los grupos desposeídos de naciones ricas, o se vinculaban al consumo de alimentos rápidos que contienen gran cantidad de sal o grasa y a la falta de ejercicios.

Subnutrición fetal afecta vida adulta

Ahora se sabe por estudios realizados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que el origen de algunas enfermedades de la vida adulta tiene su base en la subnutrición materna y su marca la lleva el feto, sin que nadie se dé cuenta, hasta que el mal aflora.

La subnutrición parece afectar la fisiología del feto en desarrollo y repercute en el plan genético de este, afirma el doctor Prakash Shetty, nutriólogo de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación (FAO).

El doctor Shetty indica que el efecto de la subnutrición no se ve tan claro en la salud del feto, como por ejemplo el daño del tabaco, cuyas toxinas impiden la división de las células y el crecimiento.

Un feto subnutrido se adapta al medio ambiente del útero y después puede subir de peso, pero la relación entre el bajo peso al nacer y el elevado índice de mortalidad infantil se mantiene.

Los bebés que nacen con un peso inferior a 2,5 kilogramos tienen más posibilidades de morir en los primeros seis meses de vida que los que nacen con más peso, indica el doctor Shetty.

Más adelante el galeno destacó que la adaptación del feto a las condiciones de la gestación parece ser permanente, porque aunque nazca con buen peso, si estuvo subnutrido en el claustro materno, el daño puede haberse producido en esa etapa.

Gestantes requieren adecuada alimentación

Investigaciones realizadas en los últimos decenios revelan que un feto privado de nutrientes al inicio de la gestación, aunque sea alimentado adecuadamente después, será un adulto con más posibilidades de ser obeso o de padecer diabetes en la madurez.

Parece que el feto desarrolla mecanismos que le permiten conservar todas las calorías y dirigir los nutrientes disponibles al cerebro, a costa de otros órganos, explicó el doctor Shetty.

Esos otros órganos son el hígado -importante en la gestión del colesterol-, el corazón y los riñones, que tienen un período decisivo de desarrollo. Si el feto estuvo privado de nutrientes en ese período, reacciona haciendo más lenta la división de las células de ese órgano.

Según autoridades de la FAO esas pruebas evidencian que la subnutrición en el seno materno puede condenar a los adultos a una vida vulnerable a las cardiopatías, al cáncer, la obesidad y la diabetes.

Las organizaciones de ONU, FAO y OMS se unen a UNICEF, entidad que se ocupa de la infancia, y proponen a las autoridades nacionales medidas para promover en todos los países programas que ayuden a la salud y nutrición de todas las embarazadas.

De acuerdo con Shetty, es un axioma del desarrollo que las mujeres son el eje del crecimiento sostenible, y subraya que el estudio sobre la subnutrición fetal refuerza la idea que el daño que el hambre provoca en el feto hace que el adulto tenga una mala salud para toda la vida.

también te puede interesar