Salud

¿La envidia es un problema psicológico?

Rico no es el que tiene mucho, sino el que con lo que posee es feliz

La envidia
La envidia |

LA VOZ DEL SANDINISMO |

La envidia no es más que la sensación de admiración o deseo por tener algo que otro posee, el rencor o resentimiento al ver el éxito de los demás. La envidia no es siempre un sentimiento malo.

En ocasiones escuchamos “te tengo envidia de la buena” al desear o admirar lo que tiene otro, sintiendo impulso para superarnos y trabajar en dirección de conseguir nuestros objetivos.

¿Cuándo se convierte en negativa? En el momento que la envidia no deja ser feliz al individuo, cuando el objeto de su envidia  se la ha vuelto obsesivo, cuando lo quiere destruir o quiere que pierda lo que ha logrado y se alegra. La envidia puede convertirse en un trastorno o problema grave cuando pasa a ser la emoción central de la vida de un individuo.

Entonces podemos hablar de existencia de problema psicológico en aquella instancia donde se vuelve la envidia una obsesión que afecta de modo negativo a los demás y a uno mismo.

Existen varias señales que pueden alertar este problema:

– Siempre que provoque sufrimiento y mantenga a la persona en un estado constante de ira y enojo.
– Peligro de agresión al envidiado y a realizar actos delictivos.
– Si impide disfrutar de aquellos bienes o cualidades que poseemos.
-No se reconoce la emoción que se está experimentando.
– Cuando se es incapaz de controlar esta emoción.

Cuando la envidia desemboca en violencia física o en una conducta delictiva implica un descontrol y con ello un mecanismo enfermizo, hasta en la envidia leve y más banal existe un cierto trasfondo de agresividad que se puede manifestar en conductas hostiles, comentarios descalificadores, desprecios, insidias, críticas negativas y sinnúmero de comportamientos indeseables.

Ejercen una gran influencia los factores sociales, culturales y ambientales que conforman el comportamiento de alguien envidioso, como son:

– Personas con baja autoestima.
– Egocéntricos.
– Personas que actúan motivadas por la ira.
– Personalidades antisociales, histriónicas o narcisistas.
– Personas mediocres y menos maduras.
– Personas colmadas de temores, contradicciones y conflictos.

El origen profundo de la envidia suele ser la insatisfacción con uno mismo, el no gustarse ni aceptarse.

Aceptar la envidia como una emoción natural que nace de las necesidades humanas quitándole las connotaciones negativas. Manejando los sentimientos y las actitudes derivadas de esta. Conociéndonos a nosotros mismos y aceptándonos con nuestros defectos y virtudes.

Perdonando nuestras propias limitaciones. Evitando comparaciones innecesarias o excesivas durante la niñez, educando a los niños desarrollándoles cualidades solidarias, abiertas ,alegrándose del bien ajeno, estando satisfechos, contentos con lo que tenemos y esforzándonos por lograr ser mejor en la vida, es la clave de la superación personal y la esencia del no ser envidioso.

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