Nicaragua

Las últimas horas de Luis Almagro

Hoy la OEA es gobernada políticamente por la Casa Blanca

Luis Almagro
Luis Almagro |

Moisés Absalón Pastora |

Leía por alguna red social un muy sugerente y atractivo título que rezaba; “LAS ÚLTIMAS HORAS DE LUIS ALMAGRO”, y aunque recientemente el todavía Secretario General de la O.E.A, se declaró contagiado por el COVID-19, la alusión no tenía nada que ver con la enfermedad, sino con una corriente muy seria en américa latina a la que el presidente mexicano, Andres Manuel Lopez Obrador, le pegó fuego cuando comentó que América Latina debía buscar un sustituto que hemisféricamente representara a nuestros pueblos.

AMLO no había terminado de decirlo y la idea no terminaba de caer cuando una muy buena cantidad de países, con sus líderes al frente, la agarró en el aire y la hizo propia y puso por delante a la CELAC, La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños que ya es un mecanismo intergubernamental para el diálogo y el acuerdo político, que incluye permanentemente treinta y tres países de América Latina y el Caribe. La CELAC aspira a ser una voz única para la toma de decisiones políticas estructuradas en el ámbito político y la cooperación en apoyo de los programas de integración regional.

Y mientras esto sucedía y con la asunción del líder de izquierda, Pedro Castillo en Perú, el Grupo de Lima, continuó desgranándose como club que rápidamente se desinfló y que llegó a constituirse en un instrumento de los Estados Unidos para torpedear desde un pretendido centro de opinión la evolución en América Latina de un continente hacia una visión profundamente social que no dudo terminará aplastando cualquier germen del neoliberalismo.

Por supuesto que en la necesidad de sustituir a la O.E.A, que ya es un órgano hemisférico fallido y obligar la expulsión del imperio de los asuntos propios de Latinoamérica, Luis Almagro tiene mucho que ver porque fue el mercenario, el filibustero, el pirata que se prestó para traicionar a los suyos a cambio de migajas que ya se le acaban.

Hay quienes llaman al Secretario General de la O.E.A Judas, pero esto me parece una monumental injusticia a quien después de treinta monedas, una cena y un beso vendió al Mesías y lo digo porque al final Judas tuvo la disposición de ahorcarse luego de realizar lo que hizo pero, Luis Almagro no ha tenido ni la mínima decencia de renunciar ni de pedir perdón por los crímenes y la alta traición que ha consumado contra América Latina, la indígena, a la que desgraciadamente aún no termina de asesinar.

Luis Almagro es un rollo de alambre de púas parido accidentalmente en nuestro continente por una noble señora, sin duda alguna, que si aún vive debe llorar desconsoladamente por el monstruo en que se convirtió quien de verdad es el Joker del mundo real y aún más anarquista que él inventado por Hollywood que solo en película subleva a la corrompida sociedad estadounidense y que se queda enano frente al flamante Secretario General de la O.E.A que se lanzó contra nuestras democracias para destruirlas a cambio de servir al interés maligno y perverso de la cada vez más odiada política norteamericana.

Soy apenas uno en cientos de millones de Latino Americanos que le quieren escupir la cara a Luis Almagro porque lo que este individuo nos hizo no tiene más nombre que el de un pinche y miserable traidor que se confabuló con el depredador de nuestros tesoros y recursos naturales y con el enemigo más brutal de los pueblos que con nuestras propias manos y nuestro propio corazón y pensamiento deseamos construir el futuro más ideal para nuestras propias conveniencias con libertad, con orden, con paz, con justicia, con nuestros ingredientes, para hacer nuestra democracia, que es muy diferente a la hipócrita e inmoral “democracia” norteamericana.

Al payaso anarquista de Luis Almagro le está lloviendo fuego y créanme que me encanta ser una de esas tantas llamas que lo calcinan porque este tipo solo tragedia nos ha causado y Nicaragua como parte de una américa latina le reclama lo que él junto a un reducido grupo de miserias humanas nos hicieron porque el imperio al que sirve este accidente demográfico opera de la misma manera en todas partes, a través de reductos, de enanos mentales, que hacen no lo que sus conciencias les dicte, sino lo que el dólar les ordena y si para tenerlo en mano les es necesario matar a sus propias madres entonces lo hacen sin estupor, sin malicia, sin asco, porque su interés incluso va más allá de lo mercenario porque se sienten realizados saberse lame botas u operadores del imperio.

Luis Almagro nos debe la renuncia, pero ya. Desde el nicho en que lo colocó el imperio como Secretario General de la O.E.A su actuar ha sido tal que bien merece, como alguna vez lo dijo una de sus más grandes víctimas, el ex presidente Evo Morales, ser llevado a la Corte Internacional de Justicia de la Haya porque el bufón de Luis Almagro fue la cabeza estratégica de una conflagración internacional que propició un golpe de estado contra Bolivia que solo recuperó hace poco su democracia con un contra golpe, con el voto de su pueblo indígena, no con fusiles, no con gorilas, no con todas esas miserias humanas que ahora, como la Jeannin Áñez, están bien guardados u otros en desbandada después de haber pedido visas a un imperio que ya los usó, ya los machacó y ahora como bagazo los escupió para estrellarlos en el suelo y dejarlos abandonados como siempre hacen con quienes nos les sirve y Almagro es ahora uno de esos bagazos, pero la diferencia es que ahora nosotros por honor, por dignidad, por justicia, lo vamos a levantar pero para volver a lampacear el piso con sus despojos para rematarlo porque el que a hierro mata a hierro muere y porque nada de lo que hizo lo podremos volver a recuperar porque las heridas, aunque cierren, dejan marcas para el resto de los días y porque de la muerte solo uno a través de toda la historia de la humanidad lo hizo y los demás nunca seremos lo que es el Hijo de Dios por muy buenos que queramos ser, pues siempre las carnes y las debilidades humanas nos enredan y en este caso el demonio se metió en las de Luis Almagro.

El bufón de Luis Almugre encarna a una serpiente de execrable deformidad mental y moral. Desde su mugrosa caverna craneal se burló durante muchos años del Frente Amplio Uruguayo y desde él se llevó en el alma a Pepe Mujica del que fue asesor cuando el célebre líder de izquierda fue nombrado ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca y más aún cuando él mismo Pepe Mujica llega a la presidencia en 2010 lo convirtió en canciller en tanto dejaba su cargo de embajador en China de Uruguay entre el 2007 y 2010.

Un año después, y de la mano de su anciano mentor, Pepe Mújica, fundador del Movimiento de Liberación Nacional Tupamaros fue electo Secretario General de la OEA, desde donde consuma su más absoluta traición y desde donde reafirma su consuetudinaria psicopatía política y manías neronianas pues lo que terminó haciendo fue incendiar América Latina sabiendo y consintiendo que él pirómano imperial actuara impunemente y de ahí que valga decir que Luis Almugre no es que sea puñalero, sino que es el dueño de la industria de los puñales y toda su vida se la pasó atravesando el pecho de quien se le pusiera en el camino.

Hablo claro y lo digo en mayúscula, negrita, en cursiva y subrayado; Hoy la OEA es gobernada políticamente por la Casa Blanca, pero nominalmente al “frente” de ella por un megalómano que se llama Luis Almagro, un agente pagado por la oficina oval, que por ahora ocupa Joe Biden, nada distinto al loco de su antecesor y esto nada tiene que ver con retórica, sino con una gran realidad, de manera que Almagro es el verdadero embajador del imperio ante la OEA y no su secretario general.

Luis Almagro como embajador de Estados Unidos en la O.E.A indudablemente está en la palestra pública. A partir del contra golpe con votos con los que Bolivia respondió al fascismo para recuperar su democracia quedó plenamente demostrado que jamás Evo Morales fue reelecto por un fraude electoral y que el organismo hemisférico, absorbido política y territorialmente por Estados Unidos, descaradamente se prestó a traerse al suelo la revolución plurinacional que puso a su nación un nombre inspirado en el libertador Simón Bolívar y que ahora le dice al hipócrita de Almagro que no necesita de su reconocimiento porque fue quien asesinó, torturó y desapareció a las víctimas que resultaron del golpe de estado propiciado por los gorilas del imperio que ahora lloran porque quien los usó, y ahora los escupe, no les concedió las visas con las que pretendían huir y ahora comienzan a sentir el taconeo de la justicia tras cada uno de ellos.

Por esas mismas razones Almagro en su propia cara escuchó de México la demanda inmediata de su renuncia; Almagro ya escucho la voz del Grupo de Puebla para que se vaya; Almagro sabe que aquí en Nicaragua estamos deseosos que pague por sus culpas y por toda la canallada que sigue consumando contra nosotros, aunque ahora desde el atuendo de un payaso que nunca fue capaz de generar risas y que hoy solo lástima genera, porque al final, es el sentimiento que aflora, incluso para aquellos que merecen la pena perpetua y lo digo porque este es un asesino serial colectivo que no termina de amenazar la vida de los hondureños, brasileños, venezolanos, argentinos, cubanos, nicaragüenses y otros que hemos sido severamente golpeados por esas garras que abrieron heridas y que dejaron marcas que nos quedaran visibles para el resto de nuestros días.

Las muertes que por acción u omisión del tristemente célebre Luis Almagro se cuentan, son miles de miles en los pueblos que deseamos construir con nuestros condimentos y particularidades la democracia moldeada por nuestras propias manos. Hablo de cifras de escándalo que pasan igualmente por destrucción económica que nos causó y el irreversible daño moral que se constituyen en pesadillas de todos los días y eso convierte al hasta hoy Secretario General de la O.E.A en el primer violador de los derechos humanos, no de nuestros países, sino de un hemisferio, de un continente, que no lo dejará vivir en paz porque tierra que pise será pueblo que lo escupa y expulse y junto a él todos esos gobiernos que van de salida y que fueron parte de la tinta escarlata que ha escrito este trecho oscuro, siniestro y luctuoso que nos ha tocado vivir a naciones que no hay duda somos totalmente diferentes al jefe imperial que rige la vida de este vulgar y ordinario traidor.

Debo testimoniar que antes las sesiones de la Organización de Estados Americanos me quitaban el sueño cuando sabía que en agenda estaría el caso de Nicaragua porque se convirtieron en un acoso permanente y sostenido, pero en la medida que estos linchamientos fueron descubriendo su verdadero interés y los comparaba con la realidad que testifico de mí país, aquellos fueron rayos que me resbalaron, que dejaron de asustar, simplemente porque aquello fue una vulgaridad dantesca, aquello se convirtió en una injerencia invasiva alejada del respeto, de la norma del derecho internacional de manera que de la misma manera que Donald Trump se creyó el cuento de su propia mentira de que había sido reelecto, Almagro se creyó el cuento que por ser Secretario General del prostíbulo llamado O.E.A, él simétricamente a su patrón, había sido electo presidente de América Latina para hacer de ella una presa de violaciones sistemáticas que de tanto ser abusada decidió hacer efectivo el esfuerzo de su lucha para gritar a Luis Almugre de que te vas, te vas y lo digo porque hay una corriente emergente en América Latina que viene al rescate de la autodeterminación de sus pueblos.

Hoy la misma Bolivia que Luis Almagro hundió como paniaguado del imperio y que nuevamente está al frente de su destino sugirió abrir una acusación penal contra este bufón y México le está volviendo a cantar las mañanitas asumiendo un liderazgo claro contra la conducción de un organismo hemisférico que se le ocurrió actuar invasiva e intervencionistamente contra nuestros pueblos. Es decir, América Latina está reaccionando adolorida contra quienes la agreden y contra los que en su brutalidad insisten en defender a los criminales que la sangraron. Este es un proceso que ya comenzó a andar y es tan irreversible como la América Unida que soñó el Libertador Simón Bolívar.

QUE DIOS BENDIGA A NICARAGUA

mem

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