Opinión

ENCUENTRO ZOOM, NICARAGUA 1 DE SEPTIEMBRE DE 2020

El gobierno sandinista de Nicaragua fue debidamente elegido en una elección justa y abierta

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FSLN |

LA VOZ DEL SANDINISMO |

Envío un saludo solidario a todos los que participan en esta reunión de Zoom. Es un honor ser invitado a hablar hoy como parte de un evento en honor al Compañero Brian Willson.

Mi nombre es Dr. Arnold Matlin. Soy pediatra jubilado, que también trabajó en la salud pública. Me concedieron la Medalla del 25º Aniversario de la Revolución en 2004. Desde que me otorgaron ese importante premio he dicho: «El Frente me considera un héroe de la Revolución. Ahora tengo que demostrar que merezco ese honor».

Mi primer viaje a Nicaragua fue en enero de 1988. Fui uno de los 100.000 norteamericanos que viajaron al país para conocer de primera mano la Revolución y la Guerra de los Contras. Ese viaje fue probablemente el más importante de mi vida.

En 1988 pude ver cómo el gobierno sandinista hacía todo lo posible para ayudar al pueblo nicaragüense. Visitamos hospitales, escuelas y guarderías. Había un espíritu de esperanza en todas partes.

También pude percatarme cómo el gobierno de EE.UU. estaba haciendo todo lo posible para destruir la revolución. Visitamos una cooperativa agrícola que había sido asaltada por los Contras.  Vimos niños en el Hospital La Mascota que resultaron heridos por municiones estadounidenses.

Cuando regresamos a casa, muchos de nosotros nos organizamos para contar la realidad de Nicaragua a nuestros amigos, vecinos y gente de nuestra comunidad. También formamos la Fuerza de Tarea de Ciudad Hermana, que envió suministros a nuestra ciudad hermana de El Sauce. (En ese momento, el envío de suministros a Nicaragua era un acto político, porque ayudaba a compensar en cierta medida las graves consecuencias del embargo económico del presidente Reagan).

La elección de 1990 fue un punto de inflexión para muchos activistas solidarios de EE.UU. y Nicaragua. Estas personas asumieron que los sandinistas fueron derrotados y que sólo quedaría una nota en la historia de América Latina. Y así dejaron el movimiento de solidaridad. Mi propio pensamiento fue: «Vine a Nicaragua con el FSLN, y voy a seguir siendo solidario con el FSLN».  Y aquí estoy hoy.

Mucha gente no se dio cuenta de que los sandinistas eran duros y resistentes. Se mantuvieron vivos en la Asamblea Nacional, y ayudaron a suavizar algunos de los peores excesos de los políticos de derecha dominados por EE.UU.

Luego, en las elecciones de 2006, los sandinistas volvieron al gobierno y pusieron en marcha políticas para ayudar a todos los nicaragüenses, especialmente a los pobres. Estuve en la inauguración del Presidente Ortega. No sé cuántos de ustedes recuerdan el término «Autonomía Escolar». En inglés, autonomía es una palabra positiva.

Sin embargo, en la práctica, la Autonomía Escolar significó que el Banco Mundial y el FMI dictaron al gobierno nicaragüense que la educación ya no era gratuita. Así que los niños más pobres se mantuvieron alejados de la escuela y perdieron su oportunidad de avanzar en la vida.

Al momento de la inauguración, un presidente de los Estados Unidos decía: «Lo estudiaré». «Estableceré una comisión para investigarlo».  En el discurso inaugural del Presidente Ortega, le dijo al pueblo: «La autonomía escolar ha muerto. Envíen a sus hijos a la escuela mañana». Ese es un ejemplo de por qué soy un sandinista.

El trabajo de mi familia en Nicaragua tiene un lado práctico y otro político. En 1990, mi hija mayor, que es maestra, predijo que el gobierno de derecha cerraría las guarderías públicas. Por supuesto, ella tenía razón. Mi hija sugirió que nuestra familia debería apoyar uno de esos centros. Después de consultar con padres y maestros en El Sauce, comenzamos a apoyar al Servicio Infantil Rural, SIR Nora Astorga. Este proyecto permitió a 30 niños pobres desayunar, merendar y almorzar durante su medio día en la escuela.

Este fue un buen proyecto, y más de 500 niños se beneficiaron de él. Sin embargo, no fue perfecto. A pesar de estar vinculado al Ministerio de Educación, seguía siendo una escuela privada mantenida por nuestra familia. No estaba lo suficientemente integrada en el gobierno local.

En 2009, el proyecto SIR terminó, y nuestra familia asumió un nuevo proyecto en El Sauce. Este proyecto es la Casa Materna Arlen Siu. Como saben, una Casa Materna es un edificio donde se alojan algunas mujeres embarazadas cuando van a tener sus bebés.  Las razones típicas para estar en una Casa Materna son edad materna demasiada joven, o demasiado mayor, la desnutrición de la madre, y otras complicaciones del embarazo. Este programa se inició a petición de la Dra. Teresa Velázquez, la directora médica de El Sauce. Tres entidades participaron: El MINSA asignó una enfermera, la Alcaldía brindó el edificio, la comida y los servicios, y la familia Matlin los salarios de los cuatro trabajadores de la Casa. No pagamos a los trabajadores nosotros mismos, porque no eran nuestros empleados. Les paga la Alcaldía. De esta manera, nuestra familia está totalmente integrada en la Casa Materna del gobierno en El Sauce.

En el aspecto político, la mayor organización de solidaridad de los EE.UU. es la Alianza para la Justicia Global. Soy miembro de la Junta de la Alianza. La Red de Nicaragua fue la organización fundadora de la Alianza.

La Alianza publica un boletín semanal con un ensayo sobre Nicaragua y luego muchas noticias breves. El boletín es ampliamente leído por activistas solidarios. Recientemente, comenzamos una campaña para oponernos a la política del gobierno de EE.UU. de desestabilizar Nicaragua para derrocar al gobierno. Como saben, esta ha sido la política del gobierno de EE.UU. durante 40 años. Sin embargo, el documento de RAIN fue una prueba irrefutable que nos permitió sacar a la luz la política de los Estados Unidos contra Nicaragua.

Soy secretario de un grupo local, el Comité de Rochester para América Latina. Acabamos de completar una visita de Zoom con un ayudante de nuestro congresista para informarle sobre el documento RAIN, y pedirle al congresista que se oponga a la política de EE.UU. contra Nicaragua.

Los medios de comunicación de EE.UU. publican rutinariamente mentiras sobre Nicaragua. Incluso los llamados medios progresistas sacan las mismas declaraciones sobre que Nicaragua es un país represivo, bajo el liderazgo de un brutal dictador.  Todos los que han escuchado este discurso han leído o escuchado estas mentiras. Creo que es el deber de todo activista solidario contrarrestar estas mentiras. Si The New Yorker Magazine publica mentiras sobre el intento de golpe de estado de 2018, escribe al editor. Si el Washington Post escribe: «Ortega suprime violentamente toda oposición», escribe una carta al editor. No dejes que estas mentiras queden sin respuesta.

El gobierno sandinista de Nicaragua fue debidamente elegido en una elección justa y abierta. Creo que los resultados de esa elección trajeron una mejoría sustancial y medible en la vida de los nicaragüenses. El pueblo se ha beneficiado de mejores carreteras, mejor atención sanitaria, mejor electrificación y mejor agua potable.

Sin embargo, aunque por alguna razón no admiras al Presidente Ortega y al gobierno sandinista, eso no significa que deba aceptar la desestabilización como un medio para oponerse al gobierno.  El Presidente Ortega dirige una nación democrática y libre.  Nicaragua debe esperar que todos nosotros ayudemos a la nación a mantenerse democrática, soberana y libre.

Gracias.
mem
(Traducción Martin Hacthoun)

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