Opinión

VIVA LA DIGNIDAD

Estamos viviendo un contexto político donde la sabiduría hila con filigrana, donde cada situación se trata con guante de seda, pero no porque se les tenga miedo

Moisés Absalón Pastora4
VIVA LA DIGNIDAD |

Moisés Absalón Pastora |

En este oficio o profesión del periodismo es muy difícil, sobre todo desde una línea editorial que pretenda ser creíble, liberar todas las emociones, pensamientos y criterios como quisiéramos. En mi caso, digo ciertamente lo que quiero, pero muchas veces no como quisiera. A mí nadie me censura ni me dice que escribir, ni cómo hacerlo y aunque sé que tengo un estilo que tiene un sello muy particular y que mis análisis generalmente son detalles del momento, a veces entro en conflicto porque quisiera ser más frontal en temas que indignan, que molestan y que agreden los sentimientos más puros de nuestra nacionalidad, al sentido común, a la más elemental decencia, pero que va, tengo que modularme porque a estas alturas del juego, cuando uno ve la vida con más responsabilidad y seriedad, me tengo que saber modular porque hay una gran diferencia entre convencer con la razón y entre imponer con la fuerza y eso es algo que solo la experiencia de los que ya venimos de regreso podemos entender y digerir con más acierto.

Todos los días los periodistas nos convertimos en esponjas y absorbemos cualquier cantidad de información que luego transformamos en noticias y de estas se desprenden reacciones que terminan en comentarios que al final establecen pautas para el quehacer de la sociedad y sabiendo que cada sociedad tiene sus propias características hemos de aceptar que independientemente del tamaño de las porciones en Nicaragua hay dos visiones, la de una inmensa mayoría que por venir de sufrir quiere la paz y otra que siendo una ínfima minoría quiere la intervención y la invasión extranjera para que el yanqui o el gringo le sirvan en bandeja de plata un poder para enriquecerse y además sin que les cueste absolutamente nada.

Quien monitorea información, escucha opiniones, analiza las diferentes posiciones mediáticas, se mueve en determinados círculos de pensamiento y recorre el territorio nacional sin creer que Managua por si sola es Nicaragua, es el que realmente sabe por dónde anda el país y cómo piensan sus ciudadanos con respecto a temas políticos que nos terminan afectando a todos.

Este pasado 4 de octubre, que marca el nacimiento y la muerte, para uno de los más grandes de nuestra nacionalidad, el General Benjamín Zeledón, el inspirador de otro orgulloso monumento de nuestra dignidad, el General Augusto Cesar Sandino, fue un día de esos para grabar en la memoria de la historia porque los que cobardemente se han coludido con el imperio para destruir a Nicaragua, lo que jamás lograrán, recibieron un mensaje claro del Presidente constitucional de la República, José Daniel Ortega Saavedra, que aquí vamos contra el dueño del circo y que documentalmente lo llevaremos otra vez a la Corte Internacional de Justicia por todos los crímenes y torturas que nos han hecho posterior al 18 de abril del 2019, mientras que de los animales del circo, eso lo expreso yo, nos encargamos en elecciones libres, justas, transparentes y observadas los nicaragüenses que tenemos sobradas razones para aplastarlos bajo una inmensa y monumental montaña de votos y a los que nos pica el dedo para votar por la paz, por la estabilidad, la seguridad y la prosperidad sobre la que ya andábamos antes de que el terrorismo decidiera consumar su alta traición contra la patria.

Decía que es sumamente difícil administrar las emociones desde el análisis de la opinión y al mismo tiempo estar frenando para no descender al estercolero que habitan esos depredadores de nuestra nicaraguanidad que todos los días hacen esfuerzos supremos por hacerse odiar y créanme que no les cuesta nada porque se les da fácil hacerlo ante tanta arrogancia, soberbia y mentira que sudan por donde pasan porque contrario al Rey Midas, que todo lo que tocaba lo convertía en oro, estos todo lo que tocan lo convierten en caca.

Créanme que ponerse a nivel de los comejenes es fácil porque solo se necesita insultar, pegar gritos, decir estupideces, descalificar y actuar como un vulgar, pues eso lo hace cualquiera, sobre todo cuando desde el anonimato en las redes sociales y de los espacios mediáticos que les son afines, la ética no existe si de por medio lo que está visible es satisfacer la agenda de quien les paga y todo eso repugna y todo eso molesta las cuerdas más íntimas de la expresión que si no explota es porque la inteligencia que nos otorga la sabiduría nos hace tomar distancia de los que no sean dado cuenta que están muertos en vida.

Este 4 de octubre el Presidente de la República sabiendo interpretar el silencio indignado de la gran mayoría de los nicaragüenses rompió el suyo antes de que lo hiciéramos nosotros para hacer saber a los enemigos, traidores y peleles de este país que somos mansos, pero no mensos, que sabemos quiénes son, qué hacen, con quien se reúnen, qué platican, quién financia la eterna vagancia en la que viven y qué reciben a cambio de apuñalear a Nicaragua.

Para sus efectos el Presidente Daniel Ortega dijo sobre los que a partir del 18 de abril de 2018 nos hicieron vivir las noches más oscuras y aterradoras de nuestra historia que; «Le hicieron un daño enorme a la economía, cometieron un crimen, un crimen provocando la muerte de hermanos nicaragüenses, un crimen provocando un daño enorme a la economía nicaragüense. Si aquí habría que llevar a la Corte Penal Internacional alguna, es a los criminales que promovieron estos crímenes. Estamos trabajando, estamos documentando, porque no crean, que no crean que ya ellos están felices y tranquilos como para seguir intentando hacerle más daño al pueblo incluso atreverse a querer encausar al pueblo, acusar al pueblo. Estamos trabajando para documentar bien”, dijo el Presidente Daniel.

El Presidente de la República Daniel Ortega destacó la figura de quien fuera obispo de León, Simeón Pereira y Castellón, a inicios del siglo XX y es impresionante cómo, siendo aquel un obispo opositor al gobierno del General Liberal José Santos Zelaya, llamaba a los nicaragüenses de aquellos tiempos a discutir, dirimir y tratar las diferencias entre nicaragüenses, lo que constituye una posición nacionalista, responsable y sabía, muy distinta a los traidores y entreguistas de hoy entre los que debemos contar también a ingratos y altos cargos dentro de la iglesia católica que dan vergüenza porque se han puesto a las órdenes del diablo, ellos y otra porción de infames sotanudos que dicen ser sacerdotes y que no predican el evangelio, sino la mentira desde los púlpitos que se han convertido en estrados políticos con los  que vaciaron las iglesias porque los feligreses se hartaron del odio que destilan estos falsos pastores que son corresponsables junto al resto de los terroristas que los envalentonan para que dañaran heréticamente a Nicaragua.

Los cabecillas del terrorismo, el capitalismo salvaje que los financió desde sus bancos, los voceros del mal, los plumarios de La Prensa S.A, todos esos que hacen enormes negocios con la sangre del pueblo y que por encima de eso no pagan impuestos, lo que implica que son ladrones del erario público, han reaccionado diciéndose amenazados, pero tras esa cortina, clásico de los victimarios que pretenden ser víctimas, lo que en realidad vemos son contorciones diabólicas producto de una verdad clara y rotunda que les ha sido cantada a los evasores de impuestos, a los cínicos que van y bien, que salen y entran, para recibir y traer las tenebrosas orientaciones que tienen por fin acabar con una Nicaragua donde creen que tienen patente de corso para hacer lo que quieran solo porque sus mentiras han tenido eco en un orquestamiento internacional, que suena al ritmo de la batuta del imperio, pintando un a Nicaragua que es distinta a la que habitamos los verdaderos nicaragüenses pues todos esos peleles de los que hablo hablan y piensan en inglés, se creen ciudadanos del imperio y actúan en función del imperio porque trabajan para el imperio y porque es el imperio quien les paga.

No me molesta que sean enemigos del gobierno, ojalá actuaran como adversarios del presidente, no me molesta que política e ideologicamente piensen diferente a mí porque si me molestara sería tan anti demócrata e intolerante como ellos, pero sí me indigna que seas arrastrados, del imperio y que por ser arrastrados de sus amos imperiales tengan actúen destructivamente contra el país que también es de ellos, que es de sus hijos, que es de sus ancestros, que es donde tienen su hogar y su familia, pero es la Nicaragua que asesinan, que torturan, que incendian con el infame deseo de colgarla en la bandera de las barras y de las estrellas.

¿Frente a esa actitud qué debemos hacer, cruzarnos de brazos, sentir pasmosamente el dolor que nos causan, observar que la destrucción económica nos arrebata la salud, la educación, los caminos, la comunicación, los derechos y por encima de toda la barbaridad aplaudirlos?

Estamos viviendo un contexto político donde la sabiduría hila con filigrana, donde cada situación se trata con guante de seda, pero no porque se les tenga miedo.

Se actúa así en beneficio de la paz, tragando sapos, soportando el aguijón de los alacranes y las coces de las bestias porque lo que está en juego es el futuro del país, es el desarrollo de una nación que, por voluntad de un gobierno sólido, que tiene su fortaleza en las instituciones que lo soportan es que no detiene su marcha porque lo alienta un pueblo disciplinado que cuando le hablan de paz la construye y que frente a la adversidad ni claudica ni se rinde, porque el amor de patria es más grande que la vida.

QUE DIOS BENDIGA A NICARAGUA.

también te puede interesar