Opinión

Estados Unidos: Tierra de Masacres

Estados Unidos, al que algunos politiqueros criollos y vende patria quieren que tengamos como paradigma, no es la democracia que dice ser

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Estados Unidos: Tierra de Masacres |

Moisés Absalón Pastora |

El pasado fin de semana en Estados Unidos fue nuevamente perturbador. Dos nuevas masacres ocuparon los espacios informativos de medios de comunicación que trasladan los hechos, pero sin que el tema constituya noticia porque ya se volvió común en ese país que las matanzas sean indiscriminadas y al por mayor. En menos de 24 horas, Estados Unidos volvió a la conmoción de sufrir un tiroteo, pero por partida doble, tras dos masacres que dejaron 29 muertos y una cuarentena de heridos.

La violencia con armas de fuego comenzó el sábado en un centro comercial de El Paso, Texas, donde un hombre dejó 20 muertos y 26 heridos, algunos de ellos críticos, según las autoridades de esa ciudad del sur de Estados Unidos. Las autoridades detuvieron a un hombre blanco de 21 años e investigan el incidente como posible crimen de odio, por un mensaje xenofóbico dejado por el sospechoso. Pocas horas después de este ataque, a la una de la madrugada de este domingo, pero en Dayton (Ohio), un hombre mató a nueve personas y dejó 16 heridas antes de ser abatido por la policía.

Estados Unidos, al que algunos politiqueros criollos y vende patria quieren que tengamos como paradigma, no es la democracia que dice ser, no es el respetuoso ni de su propio estado de derecho ni del orden jurídico internacional y menos aún el país más seguro porque ya no hay duda que es la cuna del terrorismo del mundo que asesina a propios y ajenos.

Puede haber muchos factores que contribuyen al frenético y demencial acto barbárico del asesinato en masa, pero es irrisorio que mientras todos coinciden en que el problema está en permitir que sin mucho trámite cualquiera puede comprar un arma de alto poder las diferentes administraciones incluida la actual no mueva un dedo para evitarlo cuando en el contexto nunca hubo tanta xenofobia, racismo, el predominio de los anglos blancos por imponer un nuevo orden que para colmo cuanta con un presidente que está en esa misma línea.

Las que nos ocupan ahora son las dos últimas masacres, pero si uno vuelve a ver atrás se te paran los pelos porque te das cuenta que los Estados Unidos no son es la tierra del “sueño americano” sino la tierra donde habita la pesadilla del terror. Para muestra les refiero las peores masacres de las últimas décadas en los Estados Unidos.

Las ventanas rotas del piso 32 del hotel Mandalay Bay desde donde Stephen Paddock disparó hacia las 22 dos mil personas reunidas para un concierto de música country. Un hombre de 64 años, Stephen Paddock, efectuó disparos a mansalva desde la ventana de su habitación en un hotel contra una multitud que presenciaba un concierto de música country en Las Vegas, en octubre de 2017. El ataque dejó un saldo de 58 personas muertas y 546 heridos. El atacante se suicidó.

En Orlando un joven fuertemente armado abre fuego en el interior del club nocturno gay Pulse en la ciudad de Orlando el 12 de junio de 2016, matando a mansalva a 49 personas.

El atacante resultó abatido en un tiroteo posterior con la policía. Previamente, había comprometido obediencia al grupo radical Estado Islámico.

Un estudiante de 23 años, de origen coreano, efectuó disparos en la Universidad Virginia Tech, en Blacksburg, en abril de 27. Provocó la muerte de 27 estudiantes y cinco profesores, y se suicidó.

Un joven de 20 años mató a su madre en la localidad de Newtown, Connecticut, en diciembre de 2012, y luego invadió la escuela primaria de Sandy Hook, donde mató 20 niños de 6 y 7 años de edad. Seguidamente se suicidio.

Un hombre mató a 26 feligreses e hirió a otros 20 que participaban de un acto religioso en una iglesia bautista en la pequeña comunidad rural de Sutherland Springs, en las afueras de San Antonio, en Texas, en noviembre de 2017. Según la policía, el atacante fue hallado muerto en su automóvil poco después.

En octubre de 1991, un hombre efectuó disparos sobre quienes se encontraban en un restaurante en la localidad de Killeen, en Texas. Provocó la muerte de 22 personas y, seguidamente, se suicidó. Uno de los heridos falleció varios días después.

Un joven abrió fuego contra alumnos y adultos en una escuela en Parkland, Florida, el 14 de febrero de 2018, y provocó la muerte de por lo menos 17 personas. La policía arrestó a un sospechoso, un ex alumno de la escuela, de 19 años. Es el más mortífero de los ocurridos en centros escolares.

Una pareja de inmigrantes musulmanes invadió una fiesta de los empleados en una oficina de servicios sociales en San Bernardino, en California, en diciembre de 2015 y abrió fuego. El ataque dejó un saldo de 14 muertos y 22 heridos. Los dos resultaron abatidos por la policía poco más tarde.

En noviembre de 2009, un psiquiatra de las fuerzas armadas abrió fuego en la base situada en Killeen, Texas. El ataque provocó la muerte de 13 personas y dejó un saldo de 42 heridos. El atacante fue abatido por la policía.

Un inmigrante vietnamita mató a 13 personas a balazos en un centro cívico en Binghamton, en Nueva York, en abril de 2009, luego se quitó la vida.

Dos adolescentes mataron a 12 compañeros de escuela y a un profesor en la escuela secundaria Columbine, en Littleton, Colorado, en abril de 1999. Los dos se suicidaron.

Un ex marinero disparó contra trabajadores de la central portuaria de Washington, el Washington Navy Yard, en septiembre de 2013, provocó la muerte de 12 personas y fue abatido por la policía.

Un joven que portaba una armadura invadió un cine en Aurora, Colorado, en julio de 2012, donde arrojó una bomba de gas lacrimógeno y abrió fuego. Doce personas resultaron muertas y 70, heridas. El atacante fue condenado a prisión perpetua.

Paro de contar no porque no haya más que referir, hay mucho más aún y las estadísticas acumuladas te hablan de miles de miles de muertos asesinados por un odio y violencia que tiene estímulo desde las más altas estructuras del poder imperial y lo peor es que eso nos lo quieren trasladar a nosotros.

Aquí en Nicaragua estamos luchando contra esa violencia y contra ese odio porque lo sufrimos a lo largo de los tres meses que se sucedieron a partir del 18 de abril pasado y se está haciendo mucho contra ese terror y por eso tenemos a una policía tendida por todo el territorio nacional que sabrá reducir cualquier irregularidad, por eso mismo aquí se está dejando claro que instituciones armadas el ejército y la policía son las únicas autorizadas para portar armas de alto poder y que hay un riguroso seguimiento sobre la vigencia que tengan portaciones de armas que han sido autorizadas para civiles sobre las cuales deben responder y a la par de esos controles de seguridad hay una política de estado para promover la paz y la reconciliación entre todos los ciudadanos.

Estados Unidos eso que vive internamente nos lo trasladó a nosotros de una manera más cruel porque ellos financiaron y promovieron a través de sus lacayos nacionales la masacre que nos llenó de luto a partir del 18 de abril del año pasado.

De esto deberían tomar nota los organismos que dicen velar por los derechos humanos y la misma OEA debería tomar cartas sobre el asunto y llamar al orden al imperio porque esa actitud racista, xenofóbica, no es solo contra Nicaragua, sino que la tiene contra Venezuela, Cuba, México y contra todos los pueblos de América latina que somos masacrados económica, social y políticamente porque luchamos contra locos que por ser sirvientes del imperio nos quieren asesinar muy al estilo del enemigo de la humanidad.

QUE DIOS BENDIGA A NICARAGUA

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