Opinión

UN PLANETA CONTRA LA AMENAZA IMPERIAL

La derecha, cree que la izquierda, que está más íntimamente vinculada a la demanda social de los pueblos, está en un franco retroceso frente a la imposición del más crudo capitalismo salvaje para establecerse con carácter de permanencia en el mundo.

Moisés-Absalón-Pastora
Moisés Absalón Pastora |

Moisés Absalón Pastora |

Se le ocurrió al más recalcitrante y obtuso pensamiento de caverna, la derecha, creer que la izquierda, que está más íntimamente vinculada a la demanda social de los pueblos que a la dialéctica marxóloga de sus extremos, que ésta en un franco retroceso frente a la imposición del más crudo capitalismo salvaje que puja desde Estados Unidos para establecerse con carácter de permanencia en el mundo.

Si de América Latina se trata, tras la partida a otro plano de vida del expresidente venezolano Hugo Chávez Frías, el capitalismo salvaje, que se supo amenazado por una izquierda que venía pujando y que entusiasmaba a los pueblos con sus ofertas, se dedicó, a través de una visible conspiración norteamericana, a hacer millonarias inversiones para erosionar toda propuesta que desde una guerra frontal contra la pobreza dignificara la calidad de vida de nuestras naciones.

Por esas mismas razones la derecha encarnada y representada por el imperio, quiso dar un golpe de estado a Hugo Chávez; Por eso mismo sacó en pijama del poder a Mel Zelaya; Se lanzó a muerte contra Nicolás Maduro que junto al pueblo venezolano hay que darle un sonoro aplauso por su estoica resistencia; Por eso mismo le montaron un impeachment a Dilma Rousseff y después echaron preso a Lula Da Silva para evitar que retornara al poder en Brasil; Por eso mismo la estúpida política exterior norteamericana desmontó la cercanía que Barack Obama había alcanzado con Cuba a la que hoy el loco de Donald Trump pretende nuevamente estrangular; Por eso mismo fueron erosionando el estupendo trabajo social que hizo el FMLN en el Salvador hasta hacerlo perder el poder, pese a tantas cosas buenas que hizo y que jamás lograron los gobiernos que le antecedieron; Por eso mismo hacen contra Daniel Ortega quien nos gobierna un infierno porque saben que el FSLN es un pésimo mal ejemplo porque nunca en su historia Nicaragua, en los últimos 40 años, había crecido tanto en todos los sentidos hasta antes del 18 de abril pasado y por eso mismo tiran con todo aunque como bien dicen no pudieron ni podrán.

Por eso mismo los gringos vendieron a los argentinos una cochinada como Mauricio Macri, que hoy tiene a los guauchos a punto de una enorme explosión social; Por eso mismo ya pusieron en la mira a la Bolivia de Evo Morales porque el presidente multiétnico es quien dirige a la nación latinoamericana con mayor crecimiento.

Ese es el tipo de relación que el decadente imperio norteamericano impuso a nuestra américa donde debemos admitir que hay líderes monetizados que con mucha satisfacción la aceptaron y que llegaron a ser gobierno ofreciendo propuestas que después resultaron ser un fraude y que al desnudarse mostraron un cuerpo mancillado, lacerado y violado por un capitalismo salvaje sucio y ofensivo por cuya conducta hizo posible el repunte de la izquierda en el mundo.

Hoy por hoy México tiene en Andrés Manuel López Obrador a un presidente de izquierda en las propias barbas del imperio; Este fin de semana Laurentino “Tino” Cortizo, a pesar de toda la campaña que le hicieron, se impuso por dos puntos para llevar al Torrijista, PRD, al gobierno.

En Argentina Cristina Kirchner el 20 de Junio próximo anuncia su candidatura la que hoy luce invencible; Lula D´Silva encarcelado para que fuera inhabilitado verá acortada la condena política que le impusieron y fortalecerá la izquierda; En honduras el camino para que oficialmente la izquierda tome su espacio está allanado; En Bolivia la reelección de Evo es casi segura y así las cosas la perspectiva que conduzca a la sepultura a la derecha, al capitalismo salvaje, al imperio y a sus peleles se está haciendo ver a través de sus propios rayos de luz.

En lo personal soy de izquierda porque esa es la naturaleza de un liberalismo que cree en el individuo como constructor de sociedades que en su conjunto hacen posibles los cambios profundos que demandan los pueblos en la búsqueda del bienestar común. Por el contrario, el capitalismo salvaje que apadrina el imperio norteamericano te predica que lo importante es que la persona como tal esté bien, aunque los demás, la colectividad, esté mal y esto nos plantea que lo enfrentado entre la izquierda y la derecha es la solidaridad entre todos contra el egoísmo y el personalismo.

Esta situación plasmada en el mapa del mundo, donde los pueblos luchan por liberarse por tanta explotación y dominio de los poderosos sobre los pobres es lo que genera que hoy el planeta esté respondiendo más decididamente contra la amenaza imperial.

Yo ayer hablaba de Estados Unidos como el último de los imperios. Su fuerza tan desproporcionada, tan brutalmente aplicada a naciones que cargan con el pecado de querer ser verdaderamente libres, hoy tienen a la bandera de las barras y las estrellas y a toda su simbología, convertida en papel higiénico, quemada y pisoteada por muchos países que en carne propia hemos sufrido sus crímenes, torturas, saqueos, intervenciones, invasiones y vejámenes de todo tipo porque para ellos la “Doctrina Monroe” que nos vocifera que américa es para los americanos aún va más allá y que ahora se trata de que el mundo es para los americanos y por eso mismo como bacteria depredadora se lanzaron contra Afganistan, Irak, Egipto, Libia y las desbarataron y las saquearon hasta más no poder sin que se les haya ocurrido pedir perdón por lo que hicieron.

Este mismo imperio es el que decide lo que territorialmente le corresponde a un país porque no podemos olvidar, cómo si Donald Trump fuese la Haya, cómo la casa Blanca dispuso por sí y ante sí que la capital de Israel es Jerusalén y que el Golán ya no es de Palestina.

Menos mal, y por eso hablo de que Estados Unidos es el último imperio, que ya el mundo no es unipolar y que el Águila Imperial, no tiene más que tragarse sus propias cochinadas porque ahora existe Rusia, existe China, existe Irán, existe Corea del Norte, que son un freno para el demente que está a punto de ser sacado a patadas de la Casa Blanca porque ni aquellos que en algún momento le dieron el voto lo aguantan y es así porque la clase política norteamericana sabe que la actitud invasiva e interventora de la voluntad imperial hizo que se esté internacionalizando un sentimiento tan antinorteamericano que al final es la semilla que el planeta se esté izquierdizando al sentirse atraído con programas que garanticen educación y salud gratuita, que humanicen a las sociedades con gestos de solidaridad, que inviertan en cosas útiles los impuestos y no se los roben.

Estados Unidos y el imperio que pretende representar es cobarde porque solo se ensaña con países pequeños que no tienen ni su capacidad económica, ni su capacidad militar, aunque sí mucho de dignidad frente a sus posiciones de fuerza como esta Nicaragua que les ha hecho morder el polvo de sus agrestes montañas.

¿Si lo que digo es falso, a propósito de los peleles que se soban cada vez que les toco a sus Estados Unidos como si hubiesen nacido allá, me pregunto y porque Donald Trump no le grita a Rusia, a China, a Irán o Corea del Norte como sí lo hace con nosotros?

Ahí la cosa cambia, ahí es diferente, ahí tocan un avispero que unido manda al carajo al imperio y eso, aunque peligroso es previsible porque Estados Unidos es una amenaza para un mundo que identifica en la amenaza imperial una amenaza global para la humanidad que desea auto determinar su destino para vivir en paz.

QUE DIOS BENDIGA A NICARAGUA.

también te puede interesar