Opinión

Temperaturas extremas son evidencias de un clima mucho más caliente

El cambio lento, pero seguro, que viene registrando el clima del planeta es ocasionado por la alta y creciente concentración en la atmosfera de gases efecto invernadero

Temperaturas extremas son evidencias de un clima mucho más caliente
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LA VOZ DEL SANDINISMO |

En ocasiones se cree que el “estado del tiempo” y “clima” son sinónimos, pero no es así. El tiempo atmosférico se asocia a las condiciones de la atmósfera en un lugar determinado y para un período corto, normalmente días o semanas. Mientras que el clima es el promedio del tiempo atmosférico para períodos largos, comúnmente, años, lustros, décadas o siglos. Las principales herramientas para el análisis del clima es la estadística y los modelos físicos matemáticos que simulan el clima a partir de muchas variables, sin embargo las predicciones a nivel mundial pueden ser mucho más precisas que aquellas que se proyectan a nivel de regiones y países. Tal es el caso de Nicaragua, donde la variabilidad del clima, a corto plazo es tan grande, que hace muy imprecisas las predicciones.

El cambio climático es la variación estadísticamente significativa, ya sea de las condiciones climáticas medias (promedios observados) o de su variabilidad, la que se mantiene durante un período prolongado (generalmente durante más de diez años). El cambio lento, pero seguro, que viene registrando el clima del planeta es ocasionado por la alta y creciente concentración en la atmosfera de gases efecto invernadero (el dióxido de carbono, el metano, el óxido nitroso, así como el vapor de agua contenido de forma natural en la atmósfera).

La mayor cantidad de gases efecto invernadero son producidos por las actividades humanas, tales como la quema de combustibles fósiles (diésel, carbón, huya y otros) para la producción de energía, también la deforestación, las actividades agrícolas, la ganadería, el transporte, la descomposición de desechos y la producción de fertilizantes químicos. Estos gases hacen que el calor generado por la tierra durante el día se quede atrapado en la atmosfera, produciendo un desequilibrio energético, porque es mayor la cantidad de energía que está entrando a la atmósfera, en relación con la que sale, por tal motivo la atmósfera transfiere ese calor hacia la tierra y los océanos y ello hace que todo sistema climático terrestre se está calentando, con consecuencias impredecibles para la vida futura del planeta.

Las mayores concentraciones de gases efecto invernadero acumuladas en la atmósfera han sido emitidas por los países altamente desarrollados y países en desarrollo reciente, mientras que Nicaragua apenas emite hasta el año 2000, el 0.03% de las emisiones globales, o sea, la contribución de nuestro país a este problema es casi nulo.

La concentración de estos gases en la atmósfera antes de la revolución industrial (1750) era de 275 partes por millón (ppm), actualmente la concentración es de 400 ppm. En su quinto informe el Panel Intergubernamental de Expertos en Cambio Climático (IPCC) advirtió en el 2014, que para prevenir el calentamiento del planeta sobre 2°C, el nivel de emisiones atmosféricas de CO2 acumuladas hasta el 2100 deben ser menores a 1000 gigatoneladas de carbono (Gtc), de las cuales ya hay en la atmósfera 531 Gtc. El propio informe advierte que es probable, para finales del siglo XXI, la temperatura global en la superficie sea superior a 1.5 grados centígrados en relación al periodo entre 1850 y 1900 y de no tomar las severas medidas de reducción de emisiones, es posible que para esa fecha la temperatura sea superior a 2 grados centígrados.

Estas cifras indican que si los países más industrializados, que son los más emisores, no toman medidas drásticas para la reducción inmediata de sus emisiones de gases efecto invernadero, el planeta superará para el 2100 los 1.5 grados centígrados, lo que pone a la humanidad al borde de una catástrofe global. Es importante recalcar que un promedio global de 1.5 grados centígrados, no necesariamente significa que en Nicaragua la temperatura aumente a ese valor porque el calentamiento no es igual en todas las latitudes del planeta, muchos científicos piensan que las zonas con climas cálidos pueden sentir con más rigor el calentamiento.

Se esperaba que en la conferencia de las partes (reunión mundial de los países para tratar este tema), realizada el pasado año en Francia (COP15), los países más industrializados presentaran compromisos vinculantes lo suficientemente responsables para disminuir su contribución al problema. Sin embargo ello no fue así, los países acordaron presentar planes de contribuciones voluntarias para reducir sus emisiones, por lo que Nicaragua no estuvo de acuerdo y no firmó el acuerdo de París, por considerarlo insuficiente ante la gravedad del problema y por no ser equitativo, ya que la mayoría de esos países se desarrollaron utilizando los recursos y materias primas de los países menos desarrollados, lo que representa una barrera para que los países más pobres o en vías de desarrollo puedan desarrollarse bajo los efectos de un clima cambiante.

Mientras tanto la temperatura sigue aumentando, según el IPCC en su quinto informe (2014) afirma que el “calentamiento en el sistema climático es inequívoco y desde la década de 1950, muchos de los cambios observados no han tenido precedentes en los últimos decenios a milenios. La atmósfera y el océano se han calentado, los volúmenes de nieve y hielo han disminuido, el nivel del mar se ha elevado y las concentraciones de gases de efecto invernadero han aumentado”, sin embargo a pesar de las evidencias anteriores, todavía en el mundo existen políticos irresponsables que niegan el cambio climático. La realidad es esta:

1. El ISS (Goddard Institute for Space Studies) de la NASA publicó que en el año 2013, se registró un incremento de temperatura global de + 0,61 ºC tomando como base el período de 30 años entre 1951 y 1980.

2. La NOAA (National Oceanic and Atmospheric Administration) dio a conocer que en el año 2014 el aumento de temperatura media global del año fue de 0,7ºC, lo que le sitúa como el sexto año más cálido desde que se efectúan estas medidas.

3. En el año 2015 la NOAA publicó que el incremento de temperatura del año 2015 fue de + 0,90 ºC, tomando como base el período 1901-2000. Esta fue la anomalía más alta desde que se tienen datos en la historia de la humanidad.

4. En los 6 meses de este año 2016 la NOAA dio a conocer que se habían roto tres récords de altas temperaturas desde que comenzaron los registros, en 1880, además fue el decimocuarto mes consecutivo en el que un mes supera al anterior y el hielo marino registrado fue 11,4% más bajo que el promedio registrado entre 1981 y 2010.

En Nicaragua, según registros de la Dirección General de Meteorología del INETER muestran que las temperaturas, cada diez años están creciendo significativamente;

– Para el periodo 1981-1990 el aumento fue de 0.1 grado

– Para el periodo 1991-2000 el aumento fue de 0.4 grados

– Para el periodo 2001-2010 el aumento se registró en 0.5 grados

– En los últimos 5 años (2011-2015) el aumento es de 0.7 grados.

Debe observarse que en los últimos 5 años la temperatura está ascendiendo a un ritmo más acelerado con respecto a los 30 años anteriores.

Ya estamos sintiendo los efectos de las temperaturas extremas, pues sus síntomas están por todas partes, no sólo se derriten los glaciales, en muchas regiones del planeta las lluvias están aumentado, causando inundaciones desastrosas que han sido documentadas por la prensa internacional, pero en otras latitudes, las sequías son más severas y se está produciendo déficit de agua, las tormentas tropicales y ciclones son más severos, muchas especies de la biodiversidad se están trasladando hacia lugares más altos en búsqueda de mejores temperaturas, los parásitos y plagas aumentan sus ciclos reproductivos, pero también las oleadas de calor en Europa han cobrado la vida de ancianos y personas vulnerables.

Muchas literaturas científicas pronostican efectos peores para un clima futuro, lo que en nuestra opinión es un poco incierto, debido a que la realidad está superando nuestra capacidad para predecir lo que está sucediendo hoy, por lo que quizás podemos estar muy lejos de imaginar lo que sucederá con el clima futuro.
mem/jm

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