Opinión

Abrirnos a las oportunidades

De acuerdo con datos del Banco Central de Nicaragua y otras entidades nacionales y extranjeras, el país tiene la posibilidad de expandir su actividad comercial en Asia

Banco Central de Nicaragua
Banco Central de Nicaragua |

Juan Raimundo Cervantes |

El 5 de agosto de este año el delegado presidencial para las inversiones, Álvaro Baltodano, dio como posible total de los ingresos de Nicaragua por concepto de exportaciones la cifra de cinco mil millones de dólares, lo cual significaría un incremento del 10 al 15 por ciento de lo logrado en 2015.

Si bien el estimado dista un tanto de lo conseguido hasta fecha reciente, no se trata de una meta fantasiosa. Es preciso tener en cuenta que los resultados son mayores en el segundo semestre y es en ese período cuando las industrias producen con más fuerza, tal como explicó el propio Baltodano en rueda de prensa.

No obstante, quedarse de brazos cruzados a esperar por ese segundo aire salvador -igual que en las carreras de fondo- no parece una opción sabia; es necesario buscar el impulso allí donde este se encuentre.

Según Baltodano, el aporte de las zonas francas será importante para sobrepasar las exportaciones de 2015, pero eso no es todo. Nicaragua tiene ante sí las oportunidades, solo hay que aprovecharlas.

De acuerdo con el Centro de Tramites de las Exportaciones (Cetrex), entidad adscrita al Gobierno nicaragüense, las ganancias del país por concepto de ventas al exterior en el período del 1 de enero al 31 de julio de este año decrecieron en 174 millones 71 mil 477 dólares, en comparación con igual período de 2015.

Efectivamente, de mil 611 millones de dólares pasamos a ingresar poco más de mil 437 millones, para un descenso del 10,8 por ciento.

A pesar de la contracción en ese acápite, no hay que perder la cabeza con los números, pues aún restan unos cinco meses del año. Además, los ingresos y la economía del país no dependen únicamente de las exportaciones.

De cualquier modo, no pretenden estas líneas dibujar una tormenta cuando el temporal se puede capear perfectamente y hay tiempo de sobra para hacerlo, sino llamar la atención sobre las oportunidades y la pertinencia de abrirnos a ellas si las juzgamos prometedoras.

Está Asia, por ejemplo. Según datos consultados en la web del Banco Central de Nicaragua (BCN), en lo que va de año las exportaciones FOB del país centroamericano hacia esa área del planeta suman unos 45 millones 558 mil dólares.

Para hacernos una representación más gráfica, la cifra es unos siete millones menor que el total de ventas hacia Venezuela, el cual, a su vez, es apenas la octava parte del monto logrado con las exportaciones hacia Estados Unidos (principal socio comercial), de acuerdo con el BCN.

Es cierto, Asia queda lejos, pero tampoco se puede obviar que en esa región están varias de las mayores economías del planeta y otras que experimentan gran crecimiento. Por supuesto, esos mercados no son para nada despreciables, y menos si existe el interés de comerciar. Tal es el caso de Japón, la tercera economía a nivel global.

Al decir de un equipo de especialistas de la estatal Japan External Trade Organization (Jetro) que estuvo en Managua a inicios de julio, Nicaragua tiene grandes posibilidades de expandir sus exportaciones agroalimentarias hacia el país del sol naciente.

Datos del Cetrex relativos al período comprendido entre el 1 de enero y el 31 de julio de este año sitúan las ganancias nicaragüenses debido a las exportaciones FOB hacia Japón en los 16 millones 231 mil 543 dólares, para un incremento de poco más de tres millones en comparación con igual lapso de 2015.

Si bien se aprecia un crecimiento, también llama la atención que de los 20 principales productos de exportación nicaragüenses tan solo tres de ellos proporcionan beneficios superiores a los 100 mil dólares, según estadísticas del BCN correspondientes al corte enero-mayo del año en curso. El café reportó unos seis millones 400 mil 800 dólares, la carne 586 mil 700 dólares y los camarones 206 mil 900 dólares, precisa la fuente.

Durante su visita a Managua, la delegación de Jetro hizo énfasis en el sector agroalimentario, lo cual es comprensible, pues Japón solo produce alrededor del 40 por ciento de lo requerido para cubrir las necesidades de sus casi 130 millones de habitantes. Por ende, ese país es uno de los mayores importadores de alimentos a escala global y un mercado invaluable para los productores nicaragüenses, máxime cuando existe el interés manifiesto de la contraparte.

Es entonces cuando nos percatamos de la veracidad de las palabras de los citados especialistas: con Japón, Nicaragua tiene la oportunidad de expandir significativamente sus exportaciones; solo hay que aprovecharla.
mem/tgp

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