Opinión

La carne que se toma nuestra agua

La alerta revelada por WikiLeaks sobre la posibilidad de que el agua corriente no esté disponible hacia 2050 debido a su mal uso, obliga a un análisis de las acciones que todos debemos emprender para mantener un recurso imprescindible en nuestra existencia

Agua potable
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Alejandro Guevara |

En 2009, el documentalista Yann Arthus-Bertrand deslumbró al mundo con su obra Home, una cinta de dos horas de duración con impresionantes vistas de nuestro planeta Tierra. La obra denunciaba cómo la humanidad ha contribuido a dilapidar los recursos naturales, especialmente en el último siglo, gracias al espejismo del modelo de desarrollo neoliberal e imperialista, que ofrece una sensación de falsos beneficios a costa del futuro de nuestros hijos y nietos.

En Home se apunta un hecho estremecedor: los principales consumidores de agua hoy no son los seres humanos, sino los bienes de consumo que estos han creado. Y el agua, como todos sabemos, es uno de los principales recursos, imprescindible para la supervivencia de la vida.

Casualidades de nuestra existencia, también en 2009 un memorando enviado desde Berna, en Suiza, hacia el Departamento de Estado de Estados Unidos, reflejaba la preocupación de la empresa transnacional Nestlé, acerca de la disponibilidad de agua a mediano plazo.

El documento, dado a conocer por WikiLeaks esta semana, advierte de forma aplastante que mantener el ritmo de consumo de agua potable que hoy tenemos hará que en 2050 el mundo carezca de este recurso.

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Tanto Home como Nestlé apuntan a un mismo dato: el consumo de carne es una de las principales causas del agotamiento del agua. Y es que producir una libra de carne de res, por ejemplo, necesita de unos 7000 litros de agua. Si una vaca, como promedio, pesa unas 1430 libras, la matemática indica que estas cuestan diez millones de litros de agua. No es que se la beba el animal, sino que se usa para alimentar las plantas que luego se convertirán en su alimento. Todo en nombre de los rendimientos económicos.

¿Son culpables entonces los ganaderos? Para nada. Es el modelo de consumo. Una dieta no es más fuerte por el consumo excesivo de carne, sino que necesita el balance apropiado de alimentos. Por ahí va el camino de este análisis.

Pero sigamos con otros datos interesantes aportados por Nestlé: cada año, el consumo de agua fresca es de unos 12 mil 500 kilómetros cúbicos de agua. La humanidad consumió en 2008, por ejemplo, seis mil kilómetros cúbicos, poco menos de la mitad disponible. Empero, para 2050 se espera que la población de la Tierra sea de nueve mil millones de personas. Esto significa un incremento de tres mil millones comparado con 2008, por lo que se consumirá cada año un 85 por ciento del agua potable disponible.

La situación podría empeorar si más países continúan con el ascenso de sus economías, lo cual mejora el nivel de vida de su población, y con ello, el consumo de carne. Así sucede ya en China e India.

Herbert Oberhaensli, vicepresidente económico y de relaciones internacionales en Nestlé, citado por el documento de WikiLeaks, estimó en 2009 que la dieta de los estadounidenses, si se aplicara al mundo, consumirá de una vez el agua potable disponible. Incluso, de haberse alcanzado este estatus en el año 2000 ya estaríamos en medio de una crisis impredecible.

Nestlé también mostró preocupaciones por el empleo de biocombustibles de forma irresponsable a través de subsidios, así como el incentivo de cultivos en zonas no aptas para los mismos, tal y como sucede en California, donde es mucho más caro producir maíz que en América Central, por las irreverentes condiciones climáticas de esta región estadounidense.

¿Cómo actuar para mitigar o resolver el problema del agua? La propia Nestlé brindó algunas pistas.

Una de las fórmulas a emplear, según esta empresa, sería crear un “mercado de agua” para que los países la intercambien a través de sus fronteras y así su precio esté en consecuencia con los niveles de demanda.

Nestlé incitó además a eliminar los subsidios y hacer leyes más estrictas para el empleo de biocombustibles, además de introducir semillas genéticamente modificadas de forma universal. En este último punto, indica que la intención es lograr que las plantas requieran de menos agua para su cosecha, y evitar así el elevado gasto que hoy suponen. El propio Oberhaensli admitió que estas medidas serían “políticamente controversiales”.

Sin embargo, más allá de las recomendaciones de esta transnacional, hay muchas cosas que podemos hacer en nuestro día a día para contribuir con el ahorro y aprovechamiento del agua.

Una de ellas es eliminar el despilfarro durante el aseo, ya sea en la ducha o frente al lavamanos. Otra acción es verificar que efectivamente ninguno de los accesos de agua a nuestros hogares tenga salidero alguno.

También se debe evitar el despale indiscriminado, pues los árboles “atraen” la lluvia. Desde los gobiernos, deben existir políticas públicas para mejorar los reservorios, ampliarlos y utilizar de forma más eficiente el vital líquido en campos como la agricultura y la ganadería.

En este sentido, ya Nicaragua ha mostrado no pocas iniciativas, como el estudio realizado sobre las fuentes de agua en el Corredor Seco, o las obras que acomete Enacal para garantizar un abastecimiento de calidad a las familias.

10 datos imprescindibles sobre el agua

Y como una forma de conocer cómo gastamos el agua diariamente, o qué efectos provoca su búsqueda, acá les dejamos algunos datos interesantes:

1- Usar un lavavajillas consume de 40 a 50 litros de agua por lavado.

2- El uso de la lavadora consume 100 litros de agua.

3- Tomar un baño de tina gasta 200 litros de agua, contra menos de 100 litros por una ducha.

4- Lavar el automóvil con manguera consume varias docenas de litros de agua.

5- Los quehaceres domésticos únicamente representan 10% del agua que cada año se consume en el mundo. Más del 70% se utiliza en la agricultura y el riego.

6- Se necesitan 1 500 litros de agua para producir un kilo de trigo ¡y tres veces más para un kilo de arroz!

7- Se necesitan 10 toneladas de agua para refinar una tonelada de petróleo.

8- 1 de cada 10 personas no tiene acceso al agua potable. En América Central, 32 millones de personas carecen de este servicio.

9- El trabajo de mujeres y niños para colectar agua cada día en las regiones subdesarrolladas, representa un total de 125 millones de horas si se suman.

10- Cada 90 segundos, un niño muere por una enfermedad causada por ingerir agua contaminada.

El agua en la Tierra está siempre en movimiento. El ciclo del agua describe el movimiento que sigue el agua tanto por encima como por debajo de la superficie de la Tierra. El ciclo del agua —también conocido como ciclo hidrológico— no tiene, por tanto, principio ni fin. Al ser la Tierra un “sistema cerrado”, el agua que existe en ella no escapa y es la misma que existía hace millones de años en nuestro planeta. Gracias al ciclo del agua, esta se recicla constantemente alrededor del planeta.

Aunque 2050 parezca una fecha lejana, solo nos separan 35 años. Si usted, que lee esto, oscila entre los 25 y 40 años, para 2050 tendrá entre 60 y 75 años. Será un adulto mayor, y más que nunca necesitará del agua. Las fuerzas no serán las mismas, y solo tendrá un acceso feliz al vital líquido si desde hoy hace algo para conservarla y mejorarla.

Por eso es importante analizar cómo usamos el agua potable y de qué forma vamos a hacer de ella un recurso sostenible. No solo garantizaremos una vejez tranquila, sino un futuro de bienestar para nuestros descendientes.
mem/ale

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