Opinión

Veganismo

La filosofía de los vegetarianos ortodoxos

VEGA
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H. Luis |

Si hasta ahora la humanidad ha logrado vivir o sobrevivir, como se quiera, comiendo de todo lo que le caía al alcance de sus manos, por qué de un tiempo a esta parte, algunos alimentos han pasado a engrosar las filas de los enemigos públicos, en primer lugar la carne roja.

Hasta hace muy poco, la dieta venía solo impuesta por el bolsillo. Si había dinero se comía mejor, o lo que se entendía por comer mejor, digamos que abundante cantidad de proteínas de origen animal; si los fondos eran escasos pues las cantidades eran exiguas o se volaban los turnos.

Estar gordos era sinónimo de prosperidad y no, como descubren los análisis, una alerta visible del mucho colesterol malo que corre por la sangre, de abundantes triglicéridos… Un niño de unos meses de nacido obeso se le consideraba hermoso, rebosante de salud incluso hasta próspero.

Desde luego que no es moda. En esencia no lo es. Cierto que el estar flaco o flaca, en verdad famélico o famélica, podía estar relacionado con algunos patrones de belleza. Hoy la anorexia es un mal, ocasiona hasta la muerte en casos extremos, sobre todo en las mujeres.

Existen patrones éticos, filosóficos y, claro está, de salud que van explicando a qué se debe este fenómeno.

Hemos recopilado para ustedes algunos criterios  en la WEB y aquí les van.

Empecemos por veganismo que quiere decir, en pocas palabras, no comer nada, ab-so-lu-ta-men-te nada, de origen animal. Sería, entonces dar pasos más lejos y más largos que los de los vegetarianos, en primer término de aquellos y aquellas que se permiten ciertas libertades más allá de solo ingerir vegetales.

El término veganismo proveniente del inglés veganism, y quiere decir pues eso mismo, un vegetariano estricto, ortodoxo y se refiere a una práctica que va más allá de lo que uno come o deja de comer debido a que se realiza por una razón ética al rechazar todo lo proveniente del mundo animal dado que son seres sensibles que como quiera que sea van a sufrir para formar parte de los bocados de los humanos.

Existen diferentes tipos de veganos o veganas. Estos son:

 

  • Los éticos, que son aquellos o aquellas que extienden su ética a todos los ámbitos de sus vidas y se oponen al uso o consumo, para cualquier propósito, de animales o productos de origen animal.
  • Los dietéticos o estrictos, que no solo se niegan a consumir cualquier tipo de carne, sino que también lo hacen con todo producto de origen animal, digamos huevos y la leche en la totalidad de su variantes. Tampoco consumen sustancias derivadas o producidas por animales, categoría en la que incluyen a la miel que los separan de los ovolactovegetarianos  quienes sí incluyen en su dieta huevos y productos lácteos, pero nada de carne y de los crudiveganismo, que únicamente consumen alimentos de origen vegetal sin cocción.
  • El ambiental, que evitan y se opone al uso de productos de origen animal debido a que la captura o cría industrial de estos, además de ser perjudicial para el medio ambiente, es insostenible.

 

El término vegan pertenece al británico Donald Watson, apareciendo por primera vez en la revista The Vegan News de 1944. Watson expresa en dicho documento que creó el término vegano porque rechazaba la crueldad y la explotación, lo que también implica el lactovegetarianismo, y compara la explotación animal con la esclavitud humana.

Sostiene que «… nuestra civilización actual está basada en la explotación de animales de la misma manera que las civilizaciones del pasado estuvieron fundadas en la explotación de esclavos». Luego, tiene un origen ético.

Watson fue cofundador de la Vegan Society (Sociedad Vegana) en Gran Bretaña y posteriormente, en 1951, su compatriota Leslie Cross definió el veganismo como «la doctrina en la que el ser humano debe vivir sin explotar a los demás animales».

Fue solo medio siglo después que vino a incrementarse esta corriente, de ahí que empezó a ser cada vez más disponible en los supermercados y restaurantes de muchos países por lo tanto, el veganismo no escapó tampoco de ser absorbido como un negocio de las cadenas productoras y vendedoras de alimentos.

En el 2009, una investigación de Craig J. Winston arrojó que las dietas vegetarianas estrictas bien planificadas tienden a ser más ricas en fibra dietética, magnesio, ácido fólico (vitamina B9), vitamina C, vitamina E, hierro y fitoquímicos, y más bajas en calorías, grasa saturada, colesterol, ácidos grasos omega 3 de cadena larga, vitamina D, calcio, zinc y vitamina B12.

Además, parecen ofrecer protección frente a ciertas enfermedades degenerativas, incluidas dolencias crónicas y son consideradas apropiadas para todas las etapas del ciclo de vida, a criterio de la Academia de Nutrición y Dietética de los Estados Unidos, del Consejo Nacional Australiano de Investigación en Salud y Medicina, y de los Dietistas de Canadá.

Sin embargo y debido a que los alimentos de origen vegetal cultivados y cosechados en condiciones estériles, no proporcionan vitamina B12 —que es producida por microorganismos tales como bacterias—, los investigadores están de acuerdo en que es recomendable que los vegetarianos estrictos consuman alimentos fortificados con es vitamina o la tomen en forma de suplemento dietético y, a la vez, alertan sobre aquellos productos transgénicos.

 

Siempre hubo vegetarianos y vegetarianas

 

Este estilo de comer, ya vimos que con principios éticos y filosóficos, se remonta a las antiguas India y Grecia; pero en inglés la palabra vegetariano únicamente comenzó a utilizarse en el siglo XIX para hacer referencia a aquellos que evitaban consumir carne.

El origen de la palabra vegano ya lo indicamos y en cuanto a vegetariano, pues se le atribuye el primer uso conocido a la actriz Fanny Kemble (1809-1893) quien la utilizó en un escrito de 1839, publicado en 1863. Ya desde entonces, los que también evitaban consumir huevos y productos lácteos y el hacer uso de animales para cualquier propósito alimentario fueron llamados vegetarianos estrictos o vegetarianos totales.

Aquellos vegetarianos y vegetarianos más interesados en los aspectos morales de la dieta que en la salud humana, comenzaron a discutir sobre la total abstención del uso de animales.

Esto llego hasta el punto, en 1851, de buscar alternativas para la fabricación y uso el calzado de cuero.

El primer libro de cocina estrictamente vegetariana es No animal food: two essays and 100 recipes (No a la comida de origen animal: dos ensayos y cien recetas), escrito en 1910 por el londinense Rupert H. Wheldon.

El 20 de noviembre de 1931, Mahatma Gandhi, líder nacionalista indio que llevó a su país a lograr la independencia mediante una revolución pacífica, dijo en un discurso que debería promoverse una dieta sin carne como un asunto moral y no sólo como un aspecto de interés para la salud humana.

Según el científico británico Joanne Stepaniak, la palabra vegan, en su acepción de vegetariano estricto, fue publicada por primera vez de manera independiente en 1962 en el Diccionario ilustrado de Oxford, que la define como «vegetariano que no come mantequilla, huevos, queso o leche».

El día mundial del veganismo que se celebra cada 1 de noviembre, fue fijado en 1994 para conmemorar la fecha de creación de Sociedad Vegana, la primera de su tipo estrictamente vegetariana establecida en Estados Unidos, fundada en 1948.

Al veganismo también se le ha adherido el concepto de ahimsa, uno de los nueve fundamentos de la religión jainista y que en sánscrito quiere decir: «no hacer daño» y que ha sido redefinido como «dinámica inofensiva».

El jainismo es una religión de la India, surge en el siglo VI a.C. y propone una vía salvadora filosófica no centrada en el culto de ningún dios porque aquel que vence a sus enemigos interiores y alcanza el estado superior pasa a ser denominado ‘vencedor’ o ‘conquistador’ y su estado más elevado se conoce como siddha.

 

Veganismo planetario

 

Desde finales de la década de 1970, un grupo de científicos de Estados Unidos argumentaron que la dieta basada en grasa y proteína animal, como lo es la dieta promedio estadounidense, resulta perjudicial para la salud. Propusieron, por tanto, una de origen vegetal baja en grasas la cual podría prevenir y tal vez hasta revertir, ciertas enfermedades crónicas como las coronarias, diabetes y ciertos tipos de cáncer.

En el 2011 la agencia de noticias estadounidense The Associated Press, informó que en los Estados Unidos de América, la dieta estrictamente vegetariana «pasó de marginal a común».

Los chefs dijeron que esta manera de alimentarse se ha vuelto popular y las cadenas de restaurantes han comenzado a incluir platos vegetarianos en sus menús. Es para atraer a más clientes, no por amor a la humanidad, pero vale como quiera que sea: el propósito lo ponen ellos; la finalidad, nosotros

El artículo sobre el veganismo en la Wikipedia en inglés fue visto 73 mil veces durante el mes de agosto de 2009 y 145 mil en ese mismo mes del año 2013, como clara muestra de que el interés por una vida más saludable y éticamente sana cobra terreno a diario.

Durante este último periodo los artículos sobre el veganismo fueron más visitados que los artículos sobre el vegetarianismo en los idiomas inglés, francés, alemán, portugués, ruso y español.

Existe además el veganismo flexible que suma adeptos. Se define como aquellos que siguen una dieta estrictamente vegetariana antes de las 6:00 de la tarde, luego de esta hora se es libre de consumir lo que se desee.

Esto contradice ese viejo adagio heredado de nuestros abuelos y padres que dice: Desayuna como un rey, almuerza como un príncipe y come como un mendigo o, su variante: el desayuno cómetelo todo, el almuerzo compártelo con tu amigo y la cena bríndasela a tu enemigo.

En el 2010, el Parlamento Europeo adoptó una directriz de etiquetado para los alimentos de tipo estrictamente vegetarianos que entró en vigor en el año pasado.

La primera «carnicería» vegetariana de la que se tuvo noticia fue la «De Vegetarische Slager», la cual vende productos con sabor a carne para atraer clientes; abrió sus puertas en el 2010 en los Países Bajos.

En el 2013 los primeros supermercados estrictamente vegetarianos aparecieron en Alemania. Se trata de Oktoberfest, en Munich, que tradicionalmente ha sido una feria de carne y ahora ofrece platos solo vegetarianos, por primera vez en más de 200 años de historia.

El diario The Times de Londres estimó que en el 2005 en el Reino Unido, de una población de 60 millones de habitantes, 205 mil eran vegetarianos estrictos.

Para el 2006 el rotativo The Independent, también británico, estimó que eran 600 mil y en el 2007 el dos por ciento de los encuestados se reconocía como vegetariano estricto durante un estudio realizado por el gobierno de Gran Bretaña.

En el  2012, el mercado británico vegetariano de queso de soja y carnes ya era de £786,5 millones y en el 2013 la Sociedad Vegetariana de Alemania, estimó que de una población de casi 82 millones, 800 mil pasaron a ser vegetarianos estrictos.

En Estados Unidos, estudios realizados por la organización Responsive Management de 1996 a 2012 sugirieron que del 0,5 al tres por ciento, es decir, un millón aproximadamente de 1,5 a nueve millones de personas eran vegetarianos estrictos.

 

Matanza de animales para defender el vegetarismo

 

El profesor de la Universidad de Óregon, Steven Davis; le preguntó en el 2001 al científico Tom Regan cuál era la diferencia entre aniquilar a un ratón de campo al cosechar o matar a un cerdo por la misma razón. Entiéndase que en ambos casos la cosecha es para el consumo humano.

La respuesta de Regan fue algo que Davis denomina: «el principio del menor daño», según la cual hay que elegir los productos alimenticios que, en suma, causen el menor daño posible al menor número de animales.

En esencia, Davis argumentó que una dieta basada en vegetales puede causar más muertes que una dieta que contenga carne de rumiantes alimentados con pasto.

Andy Lamey, filósofo de la Universidad de Monash, llama a esta misma respuesta de Regan, el argumento de la «hamburguesa vegetariana», imaginándose que si los seres humanos fuesen a comer vacas alimentadas con pasto pero no con granos. En general menos animales morirían, debido a que el número de ratones, ratas, mapaches y otros animales sacrificados durante la cosecha supera las muertes involucradas en la crianza de vacas para carne.

Se estimó que la población del ratón de campo se redujo en un 25 por ciento por hectárea, cifra que incluye migración y mortalidad natural, después de la cosecha.

Se calcula que diez animales por hectárea resultan muertos cada año por actividades de agricultura, auqnue hay especialistas que sostienen que si se utiliza la totalidad de los 490 mil kilómetros cuadrados de tierra cultivable del territorio continental de los Estados Unidos para una dieta estrictamente vegetariana, cerca de 500 millones de animales morirían anualmente.

Pero si la mitad de estas tierras se emplea como tierra de pastoreo destinada a rumiantes y suponiendo que la totalidad de la población mundial sea consumidora de carne, estimó que ¡solo! morirían 900 mil animales por año.

Por lo tanto, según este criterio, y de acuerdo al principio del menor daño, debemos cambiar a una dieta a base de carne de rumiante en lugar a una dieta basada en vegetales.

Este análisis fue refutado porque se había calculado mal el número de animales muertos, además de que ese enfoque basó sus cifras en la cantidad de tierra en vez de basarla en la cantidad de consumidores. También fue cuestionado debido a que se limitó el análisis a los rumiantes alimentados con pasto, en lugar de los animales sacrificados en criaderos a escala industrial.

 

División en las filas de los vegetarianos

 

La posibilidad de evitar el uso de productos de origen animal por razones éticas o de salud, fue el asunto que dividió a los vegetarianos a finales del siglo XIX y principios del siglo XX.

Esta división aún persiste porque los estrictamente vegetarianos de dieta evitan comer cualquier producto de origen animal, es decir, carne, pescado, huevos o productos lácteos, pero sí los usan las pieles de estoa animales asesinados en la ropa y productos para el aseo personal.

En contrapartida, los estrictamente vegetarianos en ética ven al veganismo como una filosofía y rechazan la comercialización de los animales y su condición de mercancía; y por lo tanto evitan usarlos como comida, indumentaria, entretenimiento o para cualquier otro propósito, entre los que se encuentran la industria de cosméticos

Los más comunes son el sebo para la elaboración de jabones, la glicerina (un derivado del colágeno) que es usada como lubricante y humectante en productos para el cuidado del cabello, cremas hidratantes, cremas de afeitar, jabones y pastas de dientes; existe una glicerina de origen vegetal pero la más usada es la de origen animal.

También está la lanolina es extraída de la lana de oveja, como otro ingrediente común que puede encontrarse en bálsamos labiales y cremas hidratantes.

El ácido esteárico, que también puede ser de origen vegetal, es utilizado en la elaboración de cremas para el rostro, espuma de afeitar y champú.

No pretendemos enrolar a nadie en una u otra tendencia. Exponemos puntos de vista, no estamos abriendo matrículas para seguidores y seguidoras o retractores y retractoras.

Mañana seguiremos con más, nos faltan temas y enfoques por tratar. ¿Les ha sido útil esta lectura?

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