Opinión

Nueve años

Desde que en 2007 retornara al poder la Revolución Sandinista, muchos han sido los logros a mostrar en estos tiempo

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Jóvenes Sandinistas |

Nivaldo Cantero Sardiñas |

Nueve años son, en dependencia de la mirada que se realice, un tiempo relativamente corto o uno demasiado largo. En los inicios de la vida, nueve años significan, cuando se pasa de la adolescencia a la adultez, un periodo de madurez, de alcanzar grandes metas y proponerse un rumbo firme y seguro. Pero pueden ser igualmente pocos años cuando se está llegando al ocaso de la plenitud. Siempre dependerá de cómo se quiera asimilar el tiempo transcurrido.

Para la Revolución Sandinista se cumplieron este enero, los primeros nueve años de la vuelta al poder de los ideales y sueños que un día de julio de 1979 triunfaron sobre la larga y sangrienta dictadura militar que anegó en sangre a Nicaragua durante muchos años, bajo la dinastía de la familia Somoza.

Pasaron los tiempos iniciales de la Revolución, luego vino la época de los 90 y los primeros años de la década del 2000, cuando los gobiernos neoliberales hundieron, literalmente, al país, con políticas que hicieron retroceder todo cuanto se había logrado en la etapa cimera del gobierno del pueblo en el poder.

Pero llegó el 2007, luego de que las elecciones del 2006 dieran la victoria a Daniel, y junto a él, Rosario y el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, regresaron igualmente, para felicidad de los nicaragüenses, muchas de las conquistas alcanzadas a partir de 1979, y se establecieron otras en la nueva etapa bajo los principios Cristianos, Socialistas y Solidarios que impulsan las acciones del Ejecutivo Nacional, que ha reiterado que su principal objetivo es sacar, de una vez y por todas, a la Nación de la pobreza.

En ese camino han transcurrido estos nueve años luego del retorno al poder de las fuerzas más progresistas dentro del espectro político de Nicaragua. Podrían mencionarse los diversos y profundos programas sociales de ayuda a los más necesitados, las políticas públicas de apoyo irrestricto a sectores como la Salud, la Educación, el Deporte y la Asistencia y Seguridad Social; los proyectos económicos de alto vuelo, como el impulso a la inversión extranjera, con montos millonarios en la etapa y con un crecimiento exponencial impresionante; la reconversión de la matriz energética en apuesta, en alto índice, a las energías renovables y el crecimiento de los beneficiados con este imprescindible servicio, la construcción de cientos de viviendas para los más desfavorecidos, así como el proyecto, casi ya por iniciar, del Gran Canal Interoceánico, sueño de nuestros héroes y realidad de las presentes y futuras generaciones.

Hoy en la arena internacional, la voz de Nicaragua es escuchada y respetada. En los más diversos escenarios, como han sido las Naciones Unidas, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), Petrocaribe, el Alba, entre otros, hemos encontrado espacios para nuestras ideas y hemos defendido los principios en los cuales se ha asentado la historia de la Revolución en el poder y sus principales logros, sobre todo en esta última etapa, donde también ha sido reconocida Nicaragua como el país de más seguridad ciudadana en Centroamérica, tanto por organismos regionales como internacionales.

Son nueve años y se dice de una sola vez. Dos palabras que recogen en su sentido más intrínseco, una historia labrada con sudor y sacrificio, con inteligencia y entrega, siempre con el pensamiento puesto en las grandes masas del pueblo, que decidieron en el 2006 apostar por el cambio y la transformación, lo cual se hizo realidad en enero del 2007 bajo la impronta de defender a quienes más lo necesitan y habían quedado desprotegidos durante los largos y oscuros 16 años de desgobiernos neoliberales. Son nueve años y serán muchos más, porque el Gobierno Sandinista se lo ha ganado. Una felicitación que sirve para emprender obras y victorias con nuevos bríos. A celebrar.

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