Opinión

Los innegables avances de Nicaragua con Daniel y Rosario

El año 2015 mostró un amplio apoyo popular al Gobierno, consolidó al FSLN como la principal fuerza política nacional e indicó que Nicaragua avanza por buen camino

Alejandro Guevara |

El Comandante Daniel y la Compañera Rosario Murillo

El Comandante Daniel y la Compañera Rosario Murillo

Hace apenas unos días despedimos el 2015, un año en el que políticamente hablando Nicaragua estuvo marcada por el protagonismo de nuestro Presidente, el Comandante Daniel Ortega, y su partido, el Frente Sandinista de Liberación Nacional.

La afirmación anterior no se hace a la ligera. Está respaldada por un abrumador apoyo popular constatado en cada una de las encuestas realizadas en el año y cimentada por organismos internacionales que alabaron los progresos de esta tierra en no pocos indicadores.

Ocho años después de retornar al poder, el Gobierno Sandinista liderado por Daniel y la Compañera Rosario Murillo, Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, ha demostrado lo que significa actuar por la reconciliación y la unidad nacional, además de promover la alegría de vivir en paz.

Así, los números son aplastantes, a pesar de las “patadas de ahogado” que lanza la oposición en sus cruzadas mediáticas cada vez que se da a conocer un nuevo estudio.

Si analizamos solo la aprobación al presidente, vemos que los puntajes de las diferentes casas encuestadoras no son muy diferentes.

Pesquisas realizadas por M&R Consultores, CID-GALLUP y la Corporación Latinobarómetro indicaron que la aprobación pública de Daniel supera, en todos los casos, el 60 por ciento. Incluso, la primera de estas firmas dio a conocer sus resultados a finales de octubre y Daniel aparecía evaluado con un 72 por ciento a su favor por parte del pueblo nicaragüense.

Otro dato contundente arrojado por M&R Consultores en ese mismo estudio y que tiene una importancia cardinal de cara a 2016, es que si las elecciones se realizasen en este momento, el FSLN ganaría como un 61 por ciento de los votos.

Ocho años de consolidación

Cuando en 2007 Daniel asumió la presidencia, solo el 35,9 por ciento de los nicaragüenses le aprobaba en la primera magistratura. A golpe de buen trabajo y demostrando que efectivamente este es un gobierno interesado en su pueblo, con profundos valores Cristianos, Socialistas y Solidarios, el Presidente ha duplicado sus niveles de aceptación.

Entretanto, el FSLN se consolidó como la primera fuerza política del país, mientras la oposición, aun unida (que no lo está), no alcanza un 10 por ciento de intención de voto de cara a unas elecciones presidenciales.

¿Es esto casualidad?

Para nada. Los guarismos de todas las encuestadoras reflejan un aspecto muy importante: el Gobierno ha combatido de forma efectiva la pobreza, su principal compromiso desde que asumió en 2007. Hoy el FSLN no se ha realizado un simple lavado de cara para llegar al poder, sino que con sus políticas inclusivas, donde se mezcla de forma efectiva la juventud con la experiencia, ha abierto rutas de esperanza y porvenir en el corazón y la vida diaria de todos los nicaragüenses.

Un estudio del Banco Mundial presentado por el Instituto Nacional de Información de Desarrollo reconoce que en Nicaragua el 70,4 por ciento de la población entró en el rango de familias “no pobres”, número impensable en 2006.

Esta investigación arroja además que la extrema pobreza en 2009 era del 14,6 por ciento en los hogares nicaragüenses, herencia neoliberal que en 2014 bajó al 8,3 por ciento. En tanto, la pobreza general en ese periodo cayó del 42,5 al 29,6 por ciento.

El representante del Banco Mundial Luis Constantino, tras la ponencia de los técnicos del Banco Central sobre los resultados de la Encuesta de Medición del Nivel de Vida 2014, exaltó que en la lucha contra la extrema pobreza “aquí se alcanzaron logros muy sustanciales”.

La izquierda ha demostrado que sabe administrar un país y hacer que la gente, de forma efectiva, participe en esa construcción colectiva, una batalla que todavía no está ganada y debe continuar, como ha advertido la Compañera Rosario Murillo.

No obstante, los importantes reenfoques en todos los órdenes muestran caminos acertados. En educación se incluye no solo el modelo tradicional, sino que ahora se suman jóvenes de zonas rurales o personas que por alguna razón no hicieron sus estudios en el período normal de sus vidas.

El constante acompañamiento del Gobierno a las familias vulnerables ante fenómenos naturales y su reubicación lejos del peligro, más el impulso de programas como el Bono Productivo Alimentario, son también algunas de las coordenadas del éxito.

Al mismo tiempo, Nicaragua está enfrascada en mega proyectos de desarrollo, siendo el más importante el Gran Canal Interoceánico. Esta obra, una deuda histórica de la nación, cuenta con un apoyo de más del 70 por ciento de la población. Sencillamente la gente comprende que es algo que necesitamos no solo para el futuro inmediato, sino para nuestros hijos.

Las consultoras de opinión lo terminan de comprobar de manera sostenida con sus investigaciones de campo.

Son hechos innegables construidos en el día a día, mediante un programa de desarrollo integral que hoy cose las viejas heridas del pasado y cimienta las bases de un futuro todavía mejor.

noa/ale

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