Opinión

Electrificación en Nicaragua ya no es un sueño

La restitución del derecho a la electricidad a las familias nicaragüenses hoy alcanza el 83,2 por ciento y se prevé cerrar este año con un 85,3 por ciento de cobertura

Elena Flores |

Electrificación en Nicaragua

Electrificación en Nicaragua

En miles de hogares en Nicaragua atrás quedaron los días de candil. Hoy es una realidad que la restitución del derecho a la electricidad a las familias alcanza el 83,2 por ciento y se prevé cerrar este año con un 85,3 por ciento de cobertura en todo el país.

Para 2016 la Empresa Nacional de Transmisión Eléctrica (Enatrel) tiene la misión de electrificar unas 86 mil viviendas, a través de la instalación de casi 700 kilómetros de redes.

Desde que inició el programa de electrificación nacional hasta la fecha, se han instalado siete mil kilómetros, siendo protagonistas unas 270 mil viviendas y seguimos trabajando a nivel nacional, nosotros esperamos tener el 85,3 por ciento al finalizar 2015, y bajo los planes que tenemos hacia 2016 estamos hablando de acercarnos al 90 por ciento de cobertura nacional, afirmó recientemente el titular de la institución, Salvador Mansell.

Desde que el Gobierno del Presidente de la República, Comandante Daniel Ortega, asumió la presidencia en 2007 se  incrementó progresivamente la distribución de energía, sobre todo en zonas rurales, donde es elevado el costo de las instalaciones y nunca antes hubo fluido eléctrico.

Es necesario recordar que en 2006 el índice de cobertura eléctrica por departamento era del 54 por ciento, cifra que se elevó hasta un 80,42 por ciento al finalizar el año pasado.

En aras de llevar la energía a cada vivienda, y con ello elevar la calidad de vida de las familias, el Gobierno Sandinista sin cobrar ni un centavo realiza esfuerzos para ampliar las redes de electrificación.

Con ese objetivo se efectúan estudios sobre el empleo de fuentes alternativas, como la eólica y la solar para algunas regiones extremadamente alejadas.

De hecho, el rápido desarrollo de la electrificación en nuestro país, con uso creciente de fuentes renovables, es considerado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) como un modelo a realizar en otras naciones de la región.

El 60 por ciento de la electricidad que utiliza Nicaragua -550 MWh actualmente- se genera a partir de energía limpia, mediante proyectos eólicos, solares, geotérmicos e hidráulicos y se espera que alcance el 90 por ciento para el año 2020.

Datos oficiales refieren que el uso de la energía alternativa para la generación eléctrica dejó un ahorro de 519 millones de dólares en siete años, por lo que su empleo no solo es amigable con el medio ambiente, sino que tiene un bajo costo.

Este año, el BID otorgó un préstamo de 30 millones de dólares para desarrollar proyectos que contribuyan a la generación de energía limpia y que además beneficiarán a 400 mil personas.

Para explotar las energías limpias desde 2009 a la fecha se invirtieron más de 560 millones de dólares en la ejecución de cinco parques eólicos y en 2014 se anunció que en los próximos seis años se invertirán 122 millones de dólares más en otros proyectos para aprovechar el potencial de 800 MW disponible en la nación.

Cabe destacar que en el territorio pinolero no solo se le restituye el derecho a las familias llevando la energía a las casas y otros lugares como avenidas y parques, o rehabilitando redes de distribución sino también a través de iniciativas como la Ley de Variación de la Tarifa de Energía Eléctrica, aprobada en marzo pasado por la Asamblea Nacional.

Desde su entrada en vigor en abril último impactó positivamente pues mantuvo el subsidio a las más de 875 mil familias que consumen hasta 150 kilowatts, y también benefició al resto de abonados con la reducción del pago por el consumo de la energía eléctrica.

Otras iniciativas que garantizarán estabilidad en el servicio de energía son la construcción a partir de 2016 de una nueva subestación eléctrica en Montetabor, Managua, y la Subestación eléctrica Carlos Fonseca Amador y línea de transmisión Villa El Carmen-Carlos Fonseca-Las Colinas-Villa El Carmen-San Rafael del Sur y obras conexas.

Igualmente se prevén ejecutar para el año próximo de las subestaciones de Ocotal, El Sauce, Malpaisillo, Chichigalpa, Yalí, Terrabona, La Dalia y Waslala, así como las ampliaciones de León, Estelí, San Ramón y Matagalpa.

A través de Enatrel también se construye una línea del Sistema de Interconectado de Siuna a Bilwi, que responde a toda la infraestructura que se proyecta en la Costa Caribe, donde hay entre 40 y 45 por ciento de cobertura.

Entre las positivas perspectivas para los próximos años tampoco se puede dejar de mencionar la construcción de la hidroeléctrica de Tumarín, que tendrá 253 MW de potencia instalada y generará mil 184 GWh de energía por año.

Una vez que entre en operaciones en 2019, aportará el 27 por ciento de la demanda eléctrica nacional.

Se trata de una obra de vital importancia para promover el desarrollo económico del país y alcanzar el estratégico cambio en su matriz energética hacia el empleo de fuentes limpias.

Es evidente que una de las prioridades del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional en su gestión ha sido, es y será fortalecer el sector eléctrico nacional para que nunca regresen los tiempos de candil a esta nuestra Nicaragua bendita, socialista y siempre libre.

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