Opinión

¿Sabés cuál es una de la prendas de vestir más antiguas?

Muchos localizan su aparición hace dos mil años

Mosaicos del primer bikini hallados en la localidad de Piazza Armerina en Sicilia, Italia
Mosaicos del primer bikini hallados en la localidad de Piazza Armerina en Sicilia, Italia | Tripadvisor

Ana Patricia García |

Cuando elegimos las ropas que lucimos muchas veces no tenemos en cuenta su historia, el contexto en el que fueron creadas, ni su evolución a través del tiempo.

Esto sucede por ejemplo con una prenda de vestir muy singular, el bikini, que por estos días cumplió 70 años de haber sido creado y nos muestra una trayectoria muy interesante con relación a la época en que nació y su repercusión social, sobre todo por su vinculación con la liberación femenina.

Aunque su surgimiento está marcado el 5 de julio de 1946 de la mano del francés Louis Réard, la aparición del traje de dos piezas data desde hace dos mil años, de acuerdo con mosaicos que muestran a mujeres luciendo estas confecciones hallados en la localidad de Piazza Armerina en Sicilia, Italia.

Lo cierto es que es al ingeniero Réard a quien se le agradece la llegada al mundo, en el París de finales de la década del 40 del siglo XX, de uno de los conjuntos que mayores revuelos causó entre el público tanto femenino como masculino, y cuya estela de sensualidad se mantiene hasta hoy.

Los dos pedacitos de tela, la pieza para la parte superior del pecho y los triángulos invertidos para la parte de abajo, se vendieron aquella primera vez en un envoltorio que no era mayor que una caja de fósforos.

Pero si se distinguía por lo minúsculo del conjunto, mayúsculo fue el escándalo que suscitó entre la sociedad de bien francesa y europea.

A tal punto que su creador pasó los “12 trabajos de Hércules” primeramente para encontrar a la mujer que se decidiera a lucir su confección para su lanzamiento, a lo que se atrevió la joven bailarina de 19 años Micheline Bernardini.

Diversas fuentes aseguran que el nombre con el que se conoce esta confección también se le debe a esta resuelta muchacha, quien al sugerírselo a Reárd, le dijo que iba a ser «más explosivo que la bomba de Bikini», en alusión a una explosión atómica realizada en el Atolón Bikini de las Islas Marshall en el Pacífico Sur por aquel tiempo.

Al parecer a Reárd le pareció atractiva aquella referencia, pero si ingenioso fue su bautizo, no fue todo tan fácil para quien lo inventó ya que tuvo que resistir la polémica que suscitó la aparición de su invención en las primeras páginas de los principales rotativos del mundo, detrás de lo cual llegó la prohibición de su venta en países como España, Italia y Bélgica.

En Francia, aunque se permitió su uso en las playas del Mediterráneo no sucedió lo mismo con las del Atlántico.

Esta idea de Reárd marcó un hito no solo en la historia de la moda a nivel mundial, adonde llegaban nuevas tendencias determinadas por la aparición del ombligo femenino, sino en cuanto a la libertad con la que la mujer podía escoger la manera de mostrar su cuerpo, de ser representada, lo cual rompía con los cánones de la época y lo que era considerado correcto o decente.

Pero a pesar de lo que representaba esta creación en términos de liberación femenina tuvieron que pasar varios años para que fuera asumida como una prenda cotidiana a lucir en la época veraniega.

Muchos consideran que su aceptación vino primeramente de la mano del cine hacia la década de los 60, cuando actrices como Brigitte Bardot, quien lo lució durante una sesión de fotos en el Festival de cine de Cannes, nuevamente en Francia, le imprimieron un sello de glamour y sensualidad.

Posteriormente lo usaría la también actriz Úrsula Andress en una aparición memorable en una escena de la película de James Bond, Doctor No, en 1962.

Ello no hace más que corroborar la fuerza de los medios de comunicación para imponer conductas y patrones relacionados con la moda, entre otros temas.

También la entrada triunfal del bikini a la vida cotidiana de la mujer se debió al proceso de emancipación femenina registrado hacia los años 70, pues se le tuvo como un atributo relacionado con un cambio de época en cuanto a las sujeciones que se establecían también desde la moda.

De ahí en lo adelante la creación un día vilipendiada del francés Louis Réard alcanzó la mayor popularidad. Hasta tal punto que hoy celebramos sus 70 años en medio de un estallido de colores y formas que patentizan su perdurabilidad entre las opciones de las mujeres cuando de trajes de baño se habla.

también te puede interesar