Opinión

Una ventana al futuro

La atracción de capital fresco hacia el país forma parte de la estrategia del Gobierno Sandinista, en su apuesta por un desarrollo acelerado de Nicaragua

Nicaragua
Nicaragua |

Nivaldo Cantero Sardiñas |

Para nuestros países de América Latina y el Caribe, no hay fórmulas mágicas ligadas al desarrollo de las economías emergentes en las que nos desenvolvemos. Estamos urgidos de encontrar, a través de caminos propios, las vías para ofrecer a nuestros pueblos un futuro promisorio, buscando las mejores alternativas, en la intención de alcanzar los propósitos de sociedades más justas e inclusivas.

Y como mismo en algunos lugares de la región hoy se apuesta a la inversión extranjera para atraer capitales frescos y lograr el impulso en sectores económicos claves, que permitan contar con montos financieros capaces de apoyar el desarrollo de obras e infraestructuras, en Nicaragua, igualmente, se lleva adelante, bajo la guía del gobierno sandinista que encabezan Daniel y Rosario, toda una estrategia para el impulso de la inversión extranjera en cuanta actividad sea factible.

Pudieran citarse varios ejemplos, pero la muestra más fehaciente de la visión estratégica del Gobierno de Unidad y Reconciliación Nacional está, sin dudas, en la construcción del Gran Canal Interoceánico de Nicaragua, que enlazará en pocos años las zonas del Pacífico y el Atlántico nicaragüense, como una vía alternativa ante al boom del comercio mundial hacia esta parte de la geografía mundial y las cada vez más gigantescas naves para la transportación de mercancías, que como bien se ha dicho, ni con la ampliación del Canal de Panamá podrían utilizarlo por el gran porte que tienen.

Desde el año 2007, cuando el Frente regresó al poder, una de sus líneas, en cuanto al desarrollo económico nacional se refiere, ha sido el respaldo a la inversión extranjera en diversos sectores de la economía. Hoy ya es realidad en la industria manufacturera, en la energía renovable, y en otros sectores como los textiles, los servicios, el turismo y los negocios agrícolas, pesqueros y forestales, todos indispensables en la lucha contra la pobreza.

Recientemente, una fuente bien informada, aseguraba que la intención sigue siendo atraer a un mayor número de inversionistas hacia nuestra nación, con el propósito de rebasar la meta de 1 700 millones de dólares durante el actual año.

Para ello no cesan los esfuerzos, que pasan por una mayor y mejor promoción de las potencialidades del país, una preparación adecuada de los recursos humanos con que contamos, una divulgación más efectiva de los marcos regulatorios que favorecen cualquier acción en tal sentido, lo cual otorga a quienes apuesten por Nicaragua la seguridad de que los montos de dinero que están poniendo en nuestra tierra, cuentan con todo el respaldo desde el punto de vista jurídico, ante cualquier situación que pueda acontecer.

El gobierno ha reconocido el valor de la inversión extranjera en la proyección de ese crecimiento económico, y por ello ofrece varios incentivos para la inversión en Nicaragua.

También se ha trabajado en los incentivos fiscales. La Ley de Promociones de Inversiones Extranjeras (Ley 344) es la principal herramienta legislativa para la inversión foránea en el país, la cual garantiza la igualdad de trato para los inversores nacionales o extranjeros.

Es decir, existe la voluntad política, están las herramientas jurídicas y legales, la fuerza de trabajo espera por ser contratada y aportar a todo este esfuerzo conjunto, cuya dirección principal está en continuar abriendo la ventana al futuro que significa la inversión extranjera en Nicaragua. Camino andado y camino por recorrer. Ahí está la clave.

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