Opinión

Grandes del deporte mundial

El superpesado “tío” Vasili

Vasili Alexeev
Vasili Alexeev |

Ariel Floresy Alejandro Guevara |

Vasili Alexeev es considerado el más grande superpesado, y entre los tres de cualquier división, en la historia de la halterofilia en el mundo. Por delante, solo el turco Naim Suleymanoglu y el griego Pyrros Dimas.

Para él, no era suficiente: se autotitulaba el mejor jardinero, cocinero, carpintero, cantante y jugador de billar tal vez en toda su patria, la entonces Unión Soviética.

Nacido el 7 de enero de 1942, fue el primer pesista en levantar 600 kilogramos en el total, cuando existían tres movimientos en este deporte (arranque, envión y fuerza), y 400 kilos en el biatlón al ser eliminado ese último por dañino para la salud de los atletas.

Medallista de oro en los Juegos Olímpicos de Munich-1972 y  Montreal-1976, campeón mundial y europeo en innumerables ocasiones, y 80 veces recordista del orbe, incluidos los 440 kilos que persistieron durante dos décadas, de 1976 a 1996: esas son sus mejores cartas de presentación.

Al eliminarse el movimiento de fuerza sus marcas fueron más progresivas en el de envión, pues el arranque era su única “debilidad”.

Con 28 años de edad se presentó por primera vez en un torneo mundial, en el celebrado en 1970 en Estados Unidos, donde implantó varias marcas, incluida la de los 600 kilos en el entonces triatlón.

Por aquella época su físico no impresionaba tanto, pues “apenas” pesaba 136 kilos (299 libras), pero ya comenzaba a “cultivar” esa enorme “panza” que sería como un sello de distinción para él. No era para menos, si se cree en los rumores de que en un desayuno era capaz de engullir unos 30 huevos fritos.

Su actuación en la ciudad norteamericana de Columbus, estado de Ohio, marcó el inicio de la leyenda de Vasili Alexeev.

A partir de ahí y en los primeros ocho años de la década de los 70 del siglo pasado, Alexeev fue imbatible y ganó idéntica cantidad de títulos del orbe, además de los dos olímpicos.

En los primeros años el soviético tuvo como principales rivales al alemán Rudy Mang, el belga Serge Reding y el estadounidense Ken Patera.

Mang estuvo a punto de derrotarlo en el Campeonato europeo de 1972, Reding, un “macizo” bibliotecario de Bruselas, le quebró varios récords en lides de poco nivel, y Patera –posteriormente exitoso luchador profesional- fue promocionado como el llamado a batir al “tío” Vasili, pero de eso nada.

Vuelven a la memoria aquellas escenas en la urbe canadiense de Montreal, a donde llegó Alexeev a defender su cetro olímpico.

Aquella mole de ya 159 kilogramos (350 libras) de peso, sostenidos por una estatura de 1,80 metro, entraba al estrado con una tranquilidad y confianza pasmosas y, casi sin pensarlo, se enfrentaba a impresionantes discos sobre la palanqueta. Poco le costaba llevar a feliz término su esfuerzo y…ya está, otro récord, otro título.

Allí se robó literalmente el espectáculo, frente a nuevos rivales de consideración como el búlgaro Christo Plachkov, el alemán Gerd Bonk y su compatriota Aslanbek Enaldiev quienes, sin embargo, no pudieron con él.

El envión lo inició muy ligero –para él, por supuesto- con 230 kilos que ya le daban una ventaja suficiente, lo cual hizo pensar que estaría satisfecho. Pero no, volvió a salir, y dio un salto hasta los 255 kg, ¡25 más! Otra marca mundial.

Tuvo intención de salir al tercer intento para llevar el récord hasta los 260 kilos pero, según confesó, estaba muy cansado.

De todas maneras, ya había probado, sin dejar lugar a dudas, que era el hombre más fuerte del mundo. Murió a finales de 2011.

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