Opinión

Estados Unidos y el calvario de la Cumbre de las Américas

Exigen al presidente Barack Obama pedir perdón por las injustas medidas adoptadas para presionar al Gobierno de Nicolás Maduro, mientras la arrogancia yanqui se hace sentir nuevamente

Presidente de Estados Unidos Barack Obama
Presidente de Estados Unidos Barack Obama |

Alejandro Guevara |

Entre las numerosas muestras de solidaridad vistas en estos días hacia Venezuela y la Revolución Bolivariana, unas declaraciones del presidente de Bolivia, Evo Morales, son particularmente contundentes para reforzar el nuevo ideario emancipador en América Latina.

Este viernes el mandatario sudamericano exigió al presidente Barack Obama que pida perdón a América Latina, y especialmente a Venezuela, por las medidas agresivas anunciadas el pasado lunes, o de lo contrario se encontrará “con la horma de sus zapatos”.

Durante una intervención en la ciudad boliviana de Cochabamba, Morales lamentó la actitud de Obama contra el Gobierno de Nicolás Maduro y la calificó como una amenaza a la democracia en la región. “Estamos en otros tiempos, tienen que respetar la dignidad de los pueblos latinoamericanos”, aseveró.

El jefe de Estado boliviano cuestionó si Obama teme a las democracias Latinoamericanas y Caribeñas, acaso como un enemigo de la soberanía política y económica de la región. “¿Será que es enemigo de la paz en América? ¿Será que no quiere que los pueblos se transformen?”, inquirió.

Las preguntas de Evo se sustentan en el hecho de que los países al sur del Río Bravo y hasta la Patagonia declararon como zona de paz a toda la región durante la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, celebrada en La Habana a inicios del pasado año.

Y tiene razón para cuestionarse esta actitud, así como lo han hecho numerosos países, incluido el nuestro, cuando los imperialistas dejan mucho que desear cada vez que abren la boca.

Este jueves comentamos sobre las incendiarias declaraciones de Roberta Jacobson, Secretaria Asistente de Estado para los Asuntos del Hemisferio Occidental.

Como si no bastara, el jefe del Comando Sur de Estados Unidos, general John Kelly, señaló durante una audiencia ante el Senado de su país que Venezuela está cerca del “colapso y la implosión” por su “triste situación económica”, así como otras cuestiones que vamos a diseccionar.

Kelly afirmó que será “triste ver caer” a Venezuela en una “atrofia económica” provocada por la inflación y la escasez de algunos productos básicos.

¡Cuánto cinismo en tan pocas palabras!

Parece que nadie le ha informado a ese señor que desde mediados de 2014 Venezuela enfrenta una guerra económica declarada por la ultraderecha opositora, la cual opera guiada por Washington.

Ejemplos para demostrar lo afirmado son muchos, pero solo me referiré a uno de ellos: el pasado mes de enero el Gobierno venezolano capturó más de mil toneladas de alimentos y productos de higiene almacenados por la distribuidora Herrera S.A., en el estado Zulia, al occidente de esa nación.

Herrera S.A. está vinculada con Diamante Trading Investments LTD, una compañía radicada en Barbados a la cual representa Peggy Carolina Ordaz Quijada. Esta señora milita en el partido Voluntad Popular, ligado al opositor Leopoldo López, responsable de las guarimbas que dejaron 43 muertos el pasado año. ¿Casualidad? Citando a José Mujica, expresidente uruguayo, podríamos afirmar: ¡no jodas Estados Unidos!

Pero hay otra tergiversación de la situación venezolana que merece atención. En las declaraciones del citado general Kelly, este afirmó que el Gobierno tendrá que recortar los programas sociales creados por la Revolución Bolivariana, lo cual llevará a “más tensiones”.

Olvidó -o no sabe-, que desde el pasado 7 de febrero el presidente Maduro creó la Misión Hogares de la Patria, destinada a proteger a las familias más vulnerables y garantizar el bienestar, la estabilidad y la felicidad del núcleo familiar con más inversiones sociales.

Ninguna de las otras misiones puestas en marcha por el Gobierno venezolano se ha detenido hasta ahora.

Kelly fue más allá de las fronteras bolivarianas y afirmó que si Venezuela se ve obligada a reducir el grupo integracionista de Petrocaribe provocará un desplome regional.

Hace una semana se celebró una Cumbre Extraordinaria de Petrocaribe en Venezuela, en la que Nicaragua estuvo representada por el Presidente de la República, Comandante Daniel Ortega.

Asumamos -una vez más y por favor, no pierda la paciencia-, que Kelly nunca se enteró que los mandatarios y primeros ministros que asistieron a la cita ratificaron su compromiso de continuar la consolidación de Petrocaribe en pro del desarrollo regional.

Finalmente Kelly saltó hasta Rusia, y dijo que si ese país pretende aumentar su presencia militar en países como Cuba, Venezuela y Nicaragua, el Pentágono está “preocupado”.

Definitivamente se quedó anclado en la Guerra Fría. Y es que aunque el Gobierno ruso se ha acercado nuevamente a América Latina y el Caribe, es con proyectos de cooperación que tienen el bienestar de los pueblos en el centro de atención.

El campo militar es además de intercambios mutuos. Hasta ahora ningún buque o bombardero ruso se ha desplazado a la región de forma permanente, y a diferencia de Estados Unidos, donde un informe de la ONU señala que solo logran incautar un 20 por ciento de la droga ingresada a esa nación y tienen numerosas bases en Latinoamérica, Rusia ha contribuido al fortalecimiento del combate al narcotráfico en varios países, Nicaragua incluida.

Cada argumento de una autoridad estadounidense, desde Obama hasta Kelly, pone al descubierto sus verdaderas intenciones. Ya lo hemos dicho otras veces: desde Washington nada ha cambiado, su “patio trasero” -entiéndase nuestra región-, es mirado de la misma forma y buscan aparentar un cambio de relaciones aunque realmente estén “pasmados” ante el camino que ha tomado el sur del continente. Y es que como nunca antes estamos en alerta.

también te puede interesar