Opinión

¿Derecha con amnesia?

La intentona desestabilizadora de la derecha, que manipula el tema de la seguridad social, olvida que en Nicaragua el futuro es del pueblo y para el pueblo

Redacción Central |

Por Alejandro Guevara

La derecha está desesperada. No puede ser de otra forma cuando los hechos recientes acontecidos en nuestra Nicaragua así lo demuestran. Pero no debería extrañarse la gente de bien, porque no es la primera, ni será la última vez que lo hagan.

Dueña de los medios de comunicación con más tradición y recursos en el país, la derecha busca cualquier resquicio para armar un show y explotarlo a su favor.

Desde que el pasado 17 de junio la Unidad Nacional del Adulto Mayor presentase al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social su pedido para el pago de una pensión reducida de vejez, rápidamente extendieron sus garras tergiversadoras para confundir al pueblo.

De sus falsedades se hizo eco no solo la prensa en su poder, sino la ¿gran prensa? de las sociedades «democráticas», esas donde el número de indignados asciende más rápido que la leche hervida. Y una vez más, la «gran prensa», que olvida todos los avances a favor de nosotros, el pueblo, se convirtió en el gran fiasco. Es que la derecha, definitivamente, tiene amnesia.

Y es que olvida que el pueblo no olvida, y creen que manipulando la información todavía pueden confundirlo. Con una claridad como la de los lagos que bañan nuestra tierra, la Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, compañera Rosario Murillo, afirmó el 21 de junio que Nicaragua jamás volverá al pasado.

El argumento de Rosario es claro y se vive a diario: Nicaragua no quiere retomar tiempos de oscuridad, donde los ricos se hicieron cada vez más ricos, y los pobres se hicieron cada vez más pobres. Nicaragua, por derecho propio, teje alamedas de progreso y construye, persona a persona, minuto a minuto, un nuevo país basado en el cristianismo, el socialismo y la solidaridad.

Un país donde los niveles de pobreza disminuyen de forma constante y el progreso se siente, se toca, se ve, a pesar de que el Gobierno Sandinista encontró las cuentas nacionales dilapidadas de la forma más rapaz cuando en 2007 regresó a gobernar con el pueblo y para el pueblo.

Olvida la derecha, además, que en esta era de la información, no se puede engañar a la gente imprimiendo fotos falsas de supuestas agresiones. Estos tiempos demandan ante todo honestidad. Manipular la información que a raudales corre por el ciberespacio es un suicidio mediático, o un acto que apunta al síntoma de la desesperación.

Pero, ¿por qué se desespera la derecha? Precisamente porque está consciente de que el pasado quedó allí, en el pasado, y su futuro es nulo. Hoy todavía más, con el Gran Canal Interoceánico en el horizonte como motor impulsor para desterrar los males contra los que lucharon nuestros Héroes y Mártires. Males que mostraron la luz redentora de hombres como Augusto C. Sandino, Tomás Borge y Carlos Fonseca Amador.

L@os nicaragüenses palpan a diario sus beneficios, los que a través del trabajo conjunto, en esa necesaria responsabilidad compartida, iluminan rincones, alimentan infantes, atienden sin cobrar un centavo males del cuerpo y contribuyen a gozar de derechos, de una vida digna.

Olvidó la derecha, además, que hace solo unos días el pueblo reafirmó que el Comandante-Presidente Daniel Ortega hace bien su trabajo. Una oración sencilla que demuestra el respaldo mayoritario, abrumador, para con el Gobierno Sandinista.

El buen trabajo del Gobierno se palpa en decenas de programas sociales extendidos por toda la geografía nacional. Programas que se han instaurado con responsabilidad.

Entre estos, los adultos mayores no han sido olvidados.

Sin embargo, el problema no está resuelto, porque quienes critican olvidan, en primer lugar, que fueron ellos los causantes de la paupérrima situación del INSS, misma que se revierte de forma paulatina y responsable.

Y esta responsabilidad la demuestra no solo el Gobierno, sino el pueblo, que cansado de calumnias estremeció Managua y a voz en cuello dejó claro que ya no lo engaña la derecha.

En esta Nicaragua de hoy, el llamado es trabajar unidos, codo con codo, por un futuro aun mejor para los hijos de esta tierra. En esta Nicaragua de hoy, las prioridades se enfocan en el desarrollo colectivo por encima de individualidades y aspiraciones egoístas. En esta Nicaragua de hoy, el futuro es suyo, es de ellos, es de ellas, es nuestro.

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