Opinión

«Las raíces del apartheid son las mismas en África del Sur que en Israel”

En definitiva, son las mismas formas de segregación las que utiliza el sionismo, que las del antiguo régimen racista del apartheid. Y a veces, peores

Redacción Central |

Pierre Pouchot

Mediapart

El empleo del término «apartheid» para designar a Israel y los territorios ocupados palestinos no es nuevo. Fue objeto de una obra publicada en 2008 en Actes Sud del sudafricano Derek Cohen. Es también el tema del libro colectivo publicado en la primavera de 2013, dirigido por los investigadores Julien Salingue y Céline Lebrun/1. Pero en Israel, le nouvel apartheid (ed. Les liens qui libèrent/2), Michel Bôle-Richard, antiguo periodista de Le Monde, corresponsal del periódico en África del Sur de 1984 a 1990 y en Israel y en los territorios ocupados palestinos de 2006 a 2009, lleva la comparación al punto de considerar que el sistema israelí es «peor» que el que estaba en vigor en el momento del apartheid.

El postulado de su libro, le cito, es «explicar en qué el comportamiento del Estado judío puede asimilarse a una forma reinventada del apartheid que se llama a veces «apartheid enmascarado». ¿Por qué «reinventado» y por qué «enmascarado»?

Michel Bôle-Richard. Es un apartheid que no se declara como tal. A diferencia del apartheid en África del Sur que estaba institucionalizado, codificado y recogido en las leyes, Israel no ha establecido una verdadera legislación de apartheid. Sin embargo, en Israel, por decisiones y comportamientos, procesos de exclusión, de expoliación y de acoso a la población palestina, se produce la misma forma de segregación que se daba en África del Sur. Por otra parte, lo que ocurre en Israel es peor que lo que ocurría en África del Sur.

¿Por qué dice que «peor»?

Es peor, porque ha dividido a la población palestina, ha impuesto un muro de separación y carreteras separadas. Es un país bajo ocupación, en el que hay 500 puestos de control (cheks-points), los palestinos están divididos en tres, incluso cuatro, categorías: están los habitantes de Gaza, que no pueden ir a Cisjordania; los palestinos de Israel, que son ciudadanos de segunda categoría; los palestinos de Jerusalén que tienen un estatuto particular y los 2,6 millones de palestinos de Cisjordania. Además, esas personas están sometidas al poder militar y a la ocupación, lo que no era en absoluto el caso en África del Sur. Un pequeño ejemplo: en África del Sur no había matrículas diferentes para los coches entre los sudafricanos, fueran negros, indios, mestizos o blancos… La represión en Israel es absolutamente incomparable a la ejercida por el régimen del apartheid en África del Sur. Se estima que desde 1967 han sido encarcelados entre 750.000 y 800.000 palestinos de una población palestina de 5,5 millones; es algo enorme.

Estos últimos años, sin embargo, el sistema de controles en Cisjordania se ha flexibilizado, ya no se dan las horas de espera de comienzos de los años 2000, al menos para salir de las grandes ciudades como Nablus.

Es cierto que se han dado medidas de flexibilización. Pero durante mucho tiempo, los habitantes de Nablus no podían salir de la ciudad. Y, aún hoy, el caso de Hebrón sigue siendo la quintaesencia de la segregación y de la opresión del pueblo palestino. Hay dos zonas, la Casba, la zona H2, vaciada de la mitad de sus habitantes, donde los israelíes han cerrado 1.600 tiendas ¡para proteger a 600 colonos! Nunca se vio algo así en África del Sur. Viví seis años allí, de 1984 a 1990; no existía esa dimensión militar de la colonización. Se estableció un sistema de segregación que estaba perfectamente claro, cada cual (negro, mestizo, blanco) en su casa; en 1983 se puso en pié un parlamento tricameral segregado, con una cámara mestiza y una cámara india, y se suponía que los negros estaban representados por los «homelands«.

Precisamente, ¿en qué pueden compararse esos «homelands», o bantustanes, con lo que existe en los territorios palestinos ocupados hoy?

La idea de los «homelands» era delimitar «zonas negras» en función de las etnias… ¿En qué consisten los «homelands» en Cisjordania? Son zonas de reagrupamiento de población árabe, fundamentalmente ciudades o pueblos grandes. Es lo mismo.

En el fondo, ¿por qué retomar el mismo término de apartheid cuando, como usted mismo lo dice, el marco legislativo de segregación no existe en Israel?

¿Qué quiere decir apartheid? Significa: «desarrollo separado«. Las raíces del apartheid son las mismas en África del Sur que en Israel. Los blancos sudafricanos consideraban justificado (y las justificaciones las encontraban en la Biblia) que los negros, los mestizos y los blancos tuvieran un desarrollo propio, por separado, y no vivieran juntos. La única diferencia, es que en África del Sur la población blanca representaba el 17%. En Israel, las poblaciones israelí y palestina están prácticamente parejas, con los territorios ocupados. El apartheid, es un sistema que significa que las personas no son iguales entre sí y no tienen los mismos derechos.

¿A cuándo se remonta ese sistema: a 1947, en el momento de la presentación del plan de la ONU para la creación de Israel; a 1948 durante la guerra y la exclusión de los palestinos de Israel o a 1967?

Hay un apartheid que se crea de hecho. Si se analiza el plan de partición de Palestina en 1947, y luego en 1948, cuando se expulsa o despide, cuando se obliga a los palestinos a irse bajo amenazas de lo que hasta entonces era Israel y luego, a partir de 1967, en Cisjordania, se ve que el apartheid es un proceso de expoliación y de rechazo de una población que, para los israelíes, es una población que sobra.

En África del Sur se sabía muy bien que era imposible librarse del 75% de la población. En Israel, por el contrario, se ha hecho de todo para deshacerse de los palestinos. A partir de 1948, existieron los campos de refugiados en la propia Cisjordania. En 1967, esos campos se perennizaron. En los países limítrofes hay alrededor de 5 millones de palestinos que viven en los campos de refugiados, por no hablar de Gaza que en sus dos tercios ha sido constituida por refugiados provenientes de Israel.

Sin embargo, actualmente la ONU reconoce al Estado palestino, aunque como Estado no-miembro…

(Interrumpiendo la pregunta) ¡Pero nadie se lo cree! ¡El proceso de Oslo que comenzó hace veinte años está muerto, los israelíes no renunciarán jamás, no solo a sus bloques de colonias sino tampoco a la colonización de Cisjordania! Sobre el terreno, el Estado palestino continuo, viable, se ha convertido en algo increíble. Si los israelíes hubieran tenido una voluntad política real de permitir la creación de un Estado palestino, lo habrían hecho hace bastante tiempo. En 2000-2001, todo estaba encima de la mesa, todo era posible. Pero sin presión exterior -que, además, no llegará porque los americanos han renunciado a ello-, Israel no lo permitirá. Jamás existirá un Estado palestino. El objetivo de este libro es explicar que habrá por la fuerza de las cosas un estado binacional. Y como Israel es un estado judío que quiere permanecer como tal, estarán obligados a reforzar el sistema de segregación para evitar dar los mismos derechos a los palestinos que a los israelíes.

Notas

1/ Le Crif ordonne la censure, l’université Paris 8 obéit

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http://www.juliensalingue.fr/articl…«>http://www.juliensalingue.fr/articl…

2/ http://www.editionslesliensquiliber…

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