Opinión

Desarrollo agropecuario es realidad para los nicaragüenses

(Por Antón Rius, especial para La Voz del Sandinismo) La mayor posibilidad agropecuaria nicaragüense favorece a la población del país y la exportación de productos que se requieren para la alimentación

Redacción Central |

Desarrollo agropecuario es realidad para los nicaragüenses
(Por Antón Rius, especial para La Voz del Sandinismo) La mayor posibilidad agropecuaria nicaragüense favorece a la población del país y la exportación de productos que se requieren para la alimentación

El aumento actual de la producción agropecuaria es una divisa que beneficia no solo a los nicaragüenses para su soberanía alimentaria, sino también para la exportación, porque se eleva la producción de cárnicos, granos y lácteos, lo cual no solo garantiza su soberanía alimentaria, sino también la exportación de estos rubros de gran demanda en el mercado internacional.

Es por ello que si bien todos estamos hoy pendientes de la etapa invernal y sus lluvias, pensamos en la posibilidad de mantener un nivel de exportación de esos rubros que son perseguidos en el mercado internacional, fundamentalmente en nuestro continente, Europa y países asiáticos.

Entre los rubros que registran una elevada producción se encuentran los huevos de gallina, pues si bien son un gran alimento, recomendados por la medicina para mantener un buen nivel nutricional, es el alimento que acompaña a una gran parte de la población más empobrecida del país, gracias a los programas sociales que lleva a cabo el gobierno sandinista.

La producción de huevos aumentó el año precedente en Nicaragua un cuatro por ciento, llegando a la cifra de unos 420 millones de unidades, previéndose incrementarla más en 2012, estos son los registrados en grandes centros, pero falta la producción de gallinas de patio, por ser un alimento muy importante no solo por su alto grado de nutrición, sino también por su fácil preparación.

La información fue brindada oficialmente en un programa televisivo, señalándose el interés por mejorar las condiciones del país para elevar la producción de huevos este año, mediante inversiones nacionales, porque existen posibilidades reales para obtener una producción superior.

Especialistas señalaron que este producto es uno de los que ayudaría a garantizar la seguridad e independencia alimentaria, porque tiene gran demanda y está al alcance de todos, inclusive los más pobres. En estos momentos, puntualizaron, su precio en el mercado local está por debajo del resto de países de América Central.

Pero no es solo la producción de huevos, sino también la de aves, pues la avicultura nicaragüense se caracteriza por ser de muy buena calidad, no solo porque satisface las mayores exquisiteces del consumidor local, sino porque se ha impuesto en mercados tan exigentes como los de Estados Unidos, Europa y Japón, afirman analistas de este país centroamericano.

Incluso en una cumbre de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de América, ALBA, el presidente nicaragüense, Daniel Ortega, señaló que la carne del pollo nica se ha impuesto en el mercado internacional.

Y es así, porque esta carne se coloca en cualquier mercado, no solamente en los Estados Unidos, sino también en Europa y en Japón, donde existen parámetros de enorme exigencia para poderles exportar ese producto.

Se estima que la avicultura en Nicaragua tiene una inversión de hasta 350 millones de dólares, repartidos en granjas, centros de producción, de incubación, de proceso, así como entrenamiento y capacitación a personal, entre otras actividades. Además, genera alrededor de 15 mil empleos directos, lo cual está en incremento.

Datos de la Asociación Nacional de Avicultores y Productores de Alimentos señala que los volúmenes de la venta de carne de pollo sumaron unas 185 millones de libras en el 2011, pero que para este año podrá ser muy superior, sin contar las aves que se crían en patios y cooperativas avícolas recién creadas, mediante los programas sociales del gobierno sandinista.

Los llamados granos básicos, o sea los cultivos de maíz, frijoles y el arroz, que constituyen la base de la alimentación de los nicaragüenses, tienen un incremento de año en año en el país, pues en su mayoría satisface el consumo nacional y tiene cada vez mayor excedente para la exportación.

Solo el arroz es el grano que la producción nacional no satisface la demanda del país, pero que aumenta la cosecha y se prevé su autosuficiencia en el futuro cercano, para lo cual no solo se aumentan las áreas de cultivo, sino que también se buscan las mejores variedades que garanticen los mayores rendimientos y calidad.

También la caña de azúcar, ajonjolí y café tienen un lugar preferente en el sector agrícola. Además, se estimula y aumenta progresivamente la producción de algodón y cacao.

En el caso del algodón se restableció su cultivo de forma masiva el año pasado, con una técnica agroecológica, con el objetivo de satisfacer la demanda interna y desarrollar, aun más, la industria de confecciones textiles, aunque no se descarta la exportación de algodón en rama a países que ya han planteado sus solicitudes.

El cultivo e industrialización del algodón abre nuevas fuentes de empleo en el país, con notables beneficios económicos

La estratégica reapertura del cultivo de algodón anunciada por el presidente Daniel Ortega ya es una realidad en el país y avanza hacia el desarrollo de la agro-industria de este rubro, que antaño benefició al país y que hoy tiene precios atractivos en el mercado internacional.

Unas dos mil manzanas, o sea mil 400 hectáreas, de algodón orgánico se cosecharán, con un rendimiento de de unos 15 quintales (690 kilogramos) por manzana, tras un cultivo y atención cultural sin uso de insecticidas ni otros productos químicos que envenenan los suelos, el agua y hasta la misma población, como ocurrió en otros años, informó recientemente el ministro de Agricultura, Ariel Bucardo.

Otra parte considerable de la población rural se dedica a la ganadería, fundamentalmente en la región central, sector que constituye también una fuente creciente de empleo con el incremento de exportaciones y el consumo nacional de carne de vacunos.

Incluso, en el año 2011 se convirtió en el primer rubro de exportación, por encima de las tradicionales ventas al extranjero de café oro, rubro muy codiciado por su alta calidad y competitividad frente al de otros países que también son buenos productores del aromático grano.

La producción de miel orgánica es un rubro que tuvo un buen inicio y tiene buenas perspectivas, pues además que hay un potencial tremendo en el país, es muy codiciada en el mercado internacional, fundamentalmente en Europa y países asiáticos.

Los apicultores nicaragüenses desarrollan la producción de miel orgánica, aplicando tecnologías novedosas para mantener su elevada calidad, la cual ha sido certificada y demostrada con el aumento de exportaciones en el presente año, así como la promoción para elevar su venta para el consumo nacional.

El Banco Central de Nicaragua ha señalado que la miel natural se exporta a Alemania, Bélgica República Popular China, China (Taiwán), Estados Unidos, Francia, Venezuela, Costa Rica., El Salvador y Honduras, con ventas superiores a solo 13 toneladas métricas en 2010, pero que en el año pasado superaron las 238 toneladas y las perspectivas siguen con tendencia alcistas.

Félix Linarte, Presidente de la Comisión Nacional Apícola de Nicaragua, organización que aglutina a la mayoría de los apicultores del país, ha señalado que uno de los principales objetivos de la agrupación es desmitificar el consumo de la miel en la población local, que la utiliza solo para uso medicinal, y ha subrayado que en Europa se consume un per cápita cinco veces superior al del nicaragüense.

El futuro de la producción agrícola es promisorio para Nicaragua, incluso no solo porque las grandes empresas, así como las medianas y pequeñas se lo han propuesto, ante el impulso que reciben del comercio internacional, por su gran demanda y buenos precios, sino que existe una voluntad de gobierno como una vía muy propicia para eliminar la extrema pobreza y pasar a una etapa superior, la agroindustria.

El ministro Agropecuario y Forestal, Ariel Bucardo, y altos funcionarios de ese organismo han sostenido encuentros con representantes de organismos de cooperación internacional para evaluar la ejecución este año de proyectos en el sector y presentar nuevos programas futuros.

Bucardo ha valorado de muy positivos estos encuentros y la importancia que tiene en estos tiempos de crisis económica en el planeta la cooperación internacional, la cual refleja la confianza que se tiene en el país y sus autoridades, donde se reiteró el apoyo en los próximos cinco años a los programas del gobierno en el sector rural.

Los organismos internacionales financian proyectos del país para desarrollar la industria agroalimentaria, el tema forestal y seguridad alimentaria, a través del Prorural Incluyente, con lo cual se prevé la apertura de nuevas fuentes de labor y la eliminación de la pobreza extrema y avanzar hacia una sociedad con mayor futuro por el empleo de novedosas tecnologías, para lo cual ya se preparan jóvenes en centros docentes que gratuitamente imparten los conocimientos necesarios.

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