Opinión

Nicaragua reclama en La Haya daño causado al Río San Juan por Costa Rica

Muchos de los cambios sufridos por el Río se deben a las actividades industriales, ganaderas y mineras por parte de Costa Rica, dijo nuestro embajador ante los Países Bajos y la Corte, Carlos Arguello

Redacción Central |

El embajador de Nicaragua en los Países Bajos y agente principal de nuestro país ante la CIJ, Carlos Argüello, informó que, entre las reclamaciones presentadas está el daño causado al Río San Juan por las actividades industriales, ganaderas y mineras de Costa Rica.

En una entrevista concedida por Argüello a Radio Nederland expuso las razones que expondrá Nicaragua durante las audiencias de la Corte y refutó los argumentos costarricenses. A continuación, el texto completo de la entrevista:

Radio Nederland: ¿Por qué cree que su país tiene la razón ante la Corte Internacional de Justicia, en La Haya?

Carlos Argüello: Hemos analizado toda la documentación jurídica, desde el tratado inicial de fronteras con Costa Rica suscrito en 1858; en especial un laudo emitido por el Presidente Cleveland aclarando ciertos puntos que todavía nos distanciaban en 1886 y luego, a fines del siglo XIX, la llegada de un ingeniero árbitro, nombrado por el Presidente Cleveland, para dejar claro el inicio de la frontera y poner mojones donde fuera posible. El ingeniero árbitro dejó indicado, en su primer laudo, la forma en que sería la frontera desde su punto inicial y pasando por el río. El problema era buscar el punto original fijado por Cleveland y el tratado de 1858. Él dio los elementos para determinarlos. Pero como la frontera es el río, entonces la frontera no tiene mojones. El ingeniero Alexander puso mojones, pero río arriba como a más de cien kilómetros. Está entre el inicio de la frontera, en la boca del río y el primer mojón hay una distancia de aproximadamente 110 kilómetros. A partir de allí los mojones fueron puestos en tierra. El mismo Alexander lo señala en los cinco laudos dictados, especialmente en el segundo y tercer laudo, que se trata de una frontera sujeta a cambios porque debe de seguir los cambios del río.

Ahora que empezamos los trabajos de dragado, anunciados desde hace cinco años, y cuyo impacto ambiental fue documentado, nos dimos cuenta que los mapas nuestros, sin revisarse desde hace 110 años –todos los mapas nuestros dicen que no han sido verificados por tierra— y a la luz del laudo Alexander, entonces la frontera no puede estar siguiendo lo que Costa Rica pretende, porque contradice el laudo citado.

R. N.: ¿Qué es lo que pretende Costa Rica?

C. A.: En 1890, el río San Juan al llegar hacia el final se dividía en dos ramales. Un canal o caño se dirigía a Harbour Head, y el otro propiamente al puerto. Alexander dijo que es el canal que va hacia Harbour Head. Pero actualmente el río sale hacia el mar. Los caños que existían han variado y no pueden ser fácilmente identificables. En esa zona constantemente hay caños, tratándose de una zona pantanosa. A raíz de los trabajos de limpieza que iniciamos en el río principal, descubrimos que la frontera variaba. Los trabajos no se hicieron con draga, fueron trabajadores con machetes, palas y picos quienes hicieron la trocha.

Nicaragua anunció a primeros de diciembre que había acabado con esta primera etapa. Podemos demostrar con imágenes satelitales que ese caño siempre estuvo, no lo inventamos ni fuimos a cavar un hoyo. Allí se habían afincado unos bandoleros y en parte habían cegado varios de los canales, algo que es fácil de lograr.

Estando en el terreno descubrimos que la realidad no estaba clara y que tampoco podía ser lo que el laudo Alexander decía. Conclusión: No podemos seguir con una situación propia de hace 110 años y que en tierra que no ha sido verificada.

Como ejemplo le cito el caso de Nicaragua con Honduras y que la CIJ resolvió hace pocos años. Uno de los problemas que teníamos es que la frontera era un río compartido. El límite era el punto medio del río en la boca. Eso se resolvió con la ayuda de una comisión de la OEA. Y en 1962 se fijo un punto exacto, con coordenadas. Cuando empezamos el juicio con Honduras, en el año 2000, e iniciadas las mediciones, esa frontera había variado un kilómetro y medio en cuarenta años. Respecto del río San Juan, estamos hablando de 110 años trascurridos y lo que presuntamente nos disputa Costa Rica es un pedazo de tierra, un pantano de dos kilómetros cuadrados que según ellos se ha mantenido igual desde la época del laudo Alexander, lo cual no es cierto.

Se trata de una zona que ha estado siempre abandonada. Por Costa Rica, siempre. Y por Nicaragua ha estado semi abandonada, nadie le puso atención a ese punto. Anunciado el dragado, el canciller René Castro dio unas declaraciones en septiembre de 2010. Él dijo que habían estudiado el dragado anunciado por Nicaragua y que eso no iba a ocasionar ningún prejuicio. El 18 de octubre se inició el problema, cuando se procedió al dragado.

R. N.: Las autoridades de Costa Rica acusan al gobierno de Nicaragua de estar originando un gran daño ambiental a esta zona rica en ecosistemas y humedales. Vd. mencionó que Nicaragua dio a conocer hace cinco años su estudio sobre el impacto ambiental en la zona. ¿Cuál es la dimensión de este impacto ambiental?

C. A.: Es mínimo en cuanto a daños que pueda ocasionar; los beneficios son magníficos. No se aclara la gente y se olvida que el río San Juan se está secando. Si estamos hablando de un pantano de dos kilómetros cuadrados, ese humedal que es parte del resto de los humedales nicaragüenses y que conforman una superficie de más de 800 kilómetros cuadrados, si el agua no les llega, igual van a desaparecer. Y el agua se la está llevando todo el río Colorado. El Colorado recibe el 90 por ciento de las aguas del San Juan, una situación que no es lógico que se mantenga.

Lo que se pretende con el dragado del río San Juan, un plan que estará ante los jueces de la CIJ, era recuperar dos metros de navegabilidad en el río San Juan, en todo tiempo. Eso fue la información que tenía el canciller Castro cuando dijo que el impacto ambiental no iba a ser determinante.

Por razones presupuestarias, cuando se dio inicio a los trabajos, se determinó que llevar a cabo la totalidad del proyecto original era muy costoso. Lo que se hizo fue un dragado o limpieza de río para recuperar un metro de navegabilidad, algo que tiene mucho menos efecto en el medio ambiente. El problema que tiene el río y los daños al medio ambiente provienen de Costa Rica. Usted sabe que todos los sedimentos vienen de Costa Rica, por la minería, actividad agrícola e industrial. Va por el río y se asombra al comprobar que del lado de Costa Rica no hay árboles, y del lado de Nicaragua es un bosque, algo que por satélite se puede apreciar.

Antes de llegar al San Carlos Vd. puede ver el grado de contaminación, ya no digamos el río Sarapiquí, antes de eso el color de las aguas del río son diferentes. Cambia cuando entran los dos ríos principales de Costa Rica, con una sedimentación poderosísima, que es lo que ha ido desviando las aguas del San Juan hacia el Colorado.

Una de las cosas que reclamamos, antes de que Costa Rica planteara su demanda y que habíamos anunciado nuestra propia demanda, es precisamente por esa situación, por el daño ocasionado al río.

Muchos de los cambios sufridos por el río se deben a las actividades industriales, ganaderas y mineras por parte de Costa Rica. Nicaragua así lo piensa y así lo denunciaremos en nuestra propia demanda, algo que se está preparando con el tiempo y argumentación necesaria. La demanda interpuesta por Costa Rica es limitada a sus intereses.

R. N.: ¿Y en ese sentido su gobierno está tomando el tiempo para plantear una contra demanda?

C. N.: No sé si contra demanda. Nosotros veníamos planificando nuestra demanda antes que Costa Rica interpusiera este caso ante la CIJ. El Presidente Daniel Ortega lo había adelantado, pero ante lo inevitable, los costarricenses recurrieron primero a La Haya. No vamos a limitar nuestra pretensión a una respuesta a los intereses de Costa Rica ante la CIJ, nosotros vamos a plantear nuestras propias posiciones.

R. N.: ¿Quiere decir que, una vez concluida esta segunda vista o caso, vendrá una tercera fase?

C. A.: Sí, pero no vamos a esperar a que concluya este juicio. Es decir, en los próximos meses estaremos planteando nuestra demanda, algo que no puede esperar de forma eterna.

El problema es muy serio: o dragamos el río o lo damos por perdido. Dentro de cincuenta años allí no habrá nada. En verano es ahora imposible navegar por esta parte del río, es más fácil caminarlo. ¿Qué impacto tiene esto es los humedales? Ellos se alimentan del río San Juan, de Nicaragua.

R. N.: ¿Está Venezuela involucrada en las tareas de dragado?

C. A.: Las obras de dragado salen del presupuesto de Nicaragua. Desde los primeros gastos que se iniciaron en 2006 con el estudio de impacto ambiental, cuando había otro gobierno. Es un asunto nacional. No es de Venezuela. Ojalá un país con mucho dinero como Venezuela estuviera financiando este dragado, porque sería entonces un dragado verdadero, pero no tenemos dinero suficiente para hacerlo y por ello es modesto.

R. N.: ¿Categóricamente me puede afirmar que Venezuela no está involucrada?

C. A.: No hay ninguna información sobre eso, de que sea necesario si quiera la financiación externa. Y puestos en ese plano, entonces Venezuela estaría financiando hasta el pan que comemos, lo cual no es cierto. Esta es una obra nicaragüense que se ha pensado desde hace muchos años, de un costo muy bajo. Lo que se está invirtiendo y lo que está presupuestado, son pocos millones de dólares. Por ese René Castro, casi en tono de risa, se refirió así a las tareas que emprenderíamos.

R. N.: ¿Irán está involucrada en la financiación del sueño mayor de su país: la construcción de un canal seco o húmedo?

C. A.: Así como le respondí sobre la pregunta de Venezuela, de Irán con mucho menos razón. Un canal interoceánico ha sido el sueño de Nicaragua, pero desafortunadamente también lo ha sido de Costa Rica. Mire que todos los problemas que hemos tenido con Costa Rica han sido porque San José quiere ser parte de ese sueño nicaragüense, es el origen de todos nuestros problemas territoriales con ellos.

En estos momentos, pensar en un canal en el marco de la crisis internacional que enfrentamos, sinceramente no creo que ahora estén para eso. Ni tampoco existe la trama infernal de hacer un canal por parte de Irán que no se puede hacer en secreto; tampoco se puede hacer subterráneamente. Es un absurdo.

R. N.: ¿Por qué el rechazo de Nicaragua a la mediación de la OEA y sí a la CIJ?

C. A.: Cuando Nicaragua se enfrentó a Honduras por el diferendo antes mencionado, intervino la OEA. Y la OEA dijo que fuésemos a la Corte Internacional de Justicia. Así lo hicimos porque era un asunto jurídico. Ahora, Costa Rica pretende que un asunto jurídico sea resuelto en la OEA, y no en la CIJ. No vamos a resolver derechos de soberanía o problemas de Nicaragua en un órgano político; es una cuestión de principios.

R. N.: ¿Qué viene después del dragado del río San Juan?

C. A.: Si el proceso continúa…la limpieza del caño es una tarea secundaria a los trabajos de dragado. El verdadero trabajo empieza antes del delta del río hasta llegar a la boca del San Juan. El problema es que se trata de un trabajo muy costoso. Lo que tenemos en funcionamiento es una draga, hecha en Nicaragua, con un costo menor al millón de dólares, y funciona cuando quiere… Originalmente se habían previsto hasta tres o cuatro dragas, que no las hay.

Con un metro de navegabilidad que consigamos, los barcos usuales podrán transitar en todo tiempo. Que dentro de cincuenta o 100 años podamos hacer un canal interoceánico, es algo muy hipotético. Nicaragua tiene la opción abierta, pero no podemos hacer mayores con una cucharita.

Costa Rica decía en el juicio pasado que Nicaragua tiene la soberanía en el río San Juan, magnífico, pero Costa Rica tiene derecho a andar armada…. a reglamentar…y cuál es la soberanía entonces…y ahora dicen que Nicaragua puede dragar…

La demanda de Costa Rica no va sobre ese pedacito de tierra irrelevante, quiere paralizar el pobre dragado nicaragüense. ¿Dónde están los derechos de Nicaragua y qué es lo que podemos hacer?

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