Opinión

El fracaso del capitalismo

(Por William Grigsby) Una de las cosas más importantes que el capitalismo quería evitar era que los hijos de los empobrecidos nicaragüenses tuvieran la capacidad de dirigir la sociedad

Redacción Central |

Dos áreas de la sociedad nicaragüense retratan el estado de calamidad social en que postró el neoliberalismo a todo el país: la Salud y la Educación. Y el 11 de enero del año 2007 inició una Nueva Era en la educación pública en Nicaragua, gracias al decreto que estableció la gratuidad en todos los niveles de la educación, primaria, secundaria y preescolar.

Cualquiera diría que eso ya es bastante, o que eso ya es suficiente, y no lo es, y no lo ha sido; más aún, tan sólo fue el inicio de una profunda transformación estructural de todo el modelo educativo que se ha operado en el país. Durante 17 años el capitalismo construyó en Nicaragua una educación dirigida a construir consumidores y no ciudadanos; dirigida a construir sirvientes y no seres pensantes; dirigida a construir obediencia y no creación.

Y se trata ahora de darle vuelta totalmente al calcetín. A la educación pública concurren los hijos de las mayorías empobrecidas del país, porque las minorías opulentas tienen colegios privados, de muy alta calidad, o bien, envían a sus hijos al extranjero. Y a los pobres o a los empobrecidos nicaragüenses, el capitalismo les había despojado de su derecho, no sólo a la educación gratuita, de su derecho a una educación de calidad.

Pero para lograr esa transformación educativa no basta la voluntad política, no basta ni siquiera tener el personal suficiente, sino hace falta tener ideas claras de qué es lo que perseguimos, a mediano y largo plazo; qué tipo de nicaragüenses queremos que sean las nuevas generaciones, y también recursos materiales.

Ha habido montones de problemas que resolver. Todos vemos el estado desastroso de la infraestructura de las escuelas, de los colegios, en todas partes, no solamente en la ciudad de Managua, en todas partes hay edificios verdaderamente derruidos, donde todavía hoy en día, siguen alumnos y alumnas educándose, y siguen los maestros haciendo dobles esfuerzos para poder cumplir con su meta.

Poco a poco se ha ido transformando esto, no hay todavía suficientes recursos, seguimos siendo un país empobrecido, y no precisamente por razones de este gobierno, es la herencia que hemos recibido, y esa herencia va a pesar mucho durante muchos años, durante quizás, décadas, la herencia que nos ha dejado el capitalismo. Pero ¿qué hemos hecho en esta materia? Se ha transformado el curriculum, es decir, se ha transformado la materia, el tipo de educación que se imparte en las escuelas primarias y secundarias; entró en vigor la primaria el año pasado, hoy va entrar en vigor este año la secundaria; hay nuevos libros de textos.

Pero por sobre todas las cosas, probablemente el corazón de las reformas es a su vez, el corazón de la educación, las maestras y los maestros. Mejorando la formación de ambos, y colocándolos como el centro del proceso educativo, del proceso de transmisión de conocimientos, se transforma a su vez la educación, porque hasta este momento, el corazón de la educación era el dinero, era la mercancía.

Miren las transformaciones que se han hecho, y que son pequeñas cosas, pero que cambian conductas. Por ejemplo, en el primer año de gobierno se logró que en los kioscos donde se expenden alimentos y bebidas en todas las escuelas y colegios, se empezara también a vender las otras cosas, las cosas naturales, que ayudan a tener un cuerpo sano en la niñez. Porque si queremos educar a nuestros niños y niñas para que tengan una alimentación sana, se empieza en la escuela. Y eso se empezó desde el 2007.

Agreguemos a eso, la Campaña Nacional de Alfabetización De Martí a Fidel, que ha logrado o ha significado reducir el analfabetismo a menos del 3 y medio por ciento en este momento. La meta es llegar a cero, como muy bien ha dicho una y otra vez el Presidente Ortega, porque mientras exista en Nicaragua un solo analfabeto, quiere decir que esa persona todavía es esclava de la ignorancia.

También se han empezado, como decíamos antes, a reconstruir edificios, y hoy vemos el Instituto Maestro Gabriel aquí en Managua o el Instituto Ramírez Goyena; pronto será el Instituto Eliseo Picado en Matagalpa, y otros institutos emblemáticos de la juventud respectiva, y que han significado que durante muchos años, generaciones enteras han egresado de sus aulas, y se han convertido hoy, en ciudadanos útiles a la sociedad, en ciudadanos que dirigen la sociedad.

Esa era una de las cosas más importantes que el capitalismo quería evitar, que los hijos de los empobrecidos nicaragüenses tuvieran la capacidad de dirigir la sociedad, y la capacidad de dirigir se construye desde la escuela, desde el preescolar, para que los niños y las niñas aprendan a crear, aprendan a decidir, aprendan a tomar decisiones.

La meta es que en el 2021 tengamos una nueva generación de nicaragüenses que salen de las aulas escolares, salen bachillerados, con un oficio aprendido, con un segundo idioma aprendido, el inglés; y también, que tengan como algo natural, la computadora. Esa es la meta, de eso se trata de aquí al 2021.

Pero para lograrlo, también se requiere la participación de la comunidad educativa, y esta es la otra parte, la otra cara de la moneda. Un modelo del Poder Popular como el que se ejerce en este Gobierno, no puede ser ajeno al área educativa, y este año, el Ministerio de Educación, por instrucciones del Presidente Ortega inicia un nuevo proceso, lleva el Modelo Educativo a las calles para consultar a la gente, qué tipo de inversiones hay que hacer de aquí al 2021, lo que se denomina el Plan Decenal. No solamente las inversiones… el tipo de educación, cuántos maestros, dónde deben estar ubicadas las escuelas, qué tipo de materiales educativos se necesitan.

Es decir, todo lo que signifique el quehacer de las escuelas, será discutido a partir que el Presidente Ortega desate este proceso; será discutido a nivel de las comarcas, de las comunidades, de los barrios, de los municipios; luego será llevado a los Departamentos, y finalmente, al Plan Nacional de Educación del año 2011 al año 2020-2021.

Es decir, es una revolución profunda, se trata de revolucionar la estructura educativa del país, desde su corazón que son los maestros, hasta sus objetivos, sus calidades y sus resultados. Esto sólo puede ser obra de un Gobierno con un sentido popular, pero también, con un sentido de futuro.

En fin de cuentas, todos nosotros, alguna vez tendremos que dejar este mundo, y son esos niños y esas niñas las que se encargarán del país, con un Modelo de Educación Patriótica, Solidaria… ¡Qué importante que es desarrollar la Solidaridad desde niño! en lugar de que estén compitiendo entre ellos para ver quién es el mejor, o quién le arranca la mejor sonrisa a la maestra o al maestro; que sean solidarios entre sí, que se transmitan conocimientos los unos a los otros. Desde ahí se aprende a ser solidario.

Entonces, decía, un Modelo Educativo Solidario, Humanista, Patriótico, cuyo objetivo principal es construir Seres Humanos pensantes, creadores, solidarios, e interesados en el progreso de todo el país, y no solamente en el progreso individual.

Con Fernando Gordillo, la lucha es el más alto de los cantos; con María Luisa… ¡la Unidad nos hace invencibles!

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