Opinión

El ejemplo de Cuba

(Por William Grigsby) Cuba dio ejemplo a toda América Latina de cuál es el camino para lograr resolver los principales problemas de sus grandes mayorías.

Redacción Central |

(Por William Grigsby) El 1 de Enero de 1959, ocurrió un suceso que todavía hoy marca la historia de América Latina, y probablemente la marcará definitivamente.

Un puñado de guerrilleros, al mando de Fidel Castro, hizo trizas a la dictadura de Fulgencio Batista, instalada para defender los intereses de la mafia norteamericana y del gobierno de Estados Unidos.

Hasta ese momento, Cuba ni siquiera conocía la posibilidad de tomar decisiones propias, porque todo se decidía, o en los casinos de cualquier sitio de La Habana, o simplemente en una cárcel de New York o de Miami, o de cualquier ciudad de la Costa Este norteamericana. Cuba no tenía vida propia, era considerada prácticamente un protectorado de Estados Unidos.

Pero el ejemplo de la Revolución Cubana, no es sencillamente que ha cambiado las cosas para su pueblo, y eso ya es suficiente, sino que va muchísimo más allá. Cuba logró la Independencia y la Soberanía Nacional, mediante un proceso político que transformó toditas las estructuras económicas, sociales y culturales de su país, reciente en su fundación, en su Independencia de apenas 50 años en aquel momento.

Cuba además, logró implantar un sistema económico, político, un orden social distinto al orden capitalista… un orden Socialista, de la sociedad. Cuba además, dio ejemplo a toda América Latina, de cuál es el camino para lograr resolver los principales problemas de sus grandes mayorías.

Hasta ese momento, en América Latina la única fórmula era cambiar de hombres en el poder, cambiar de colores los partidos políticos, pero mantener incólume el sistema garantizado por aparatos militares represivos y sanguinarios, todos ellos educados por los ejércitos de Estados Unidos. Hasta ese momento, así era la realidad. Hasta que irrumpió la Revolución Cubana con Fidel, con Camilo Cienfuegos, con el Che Guevara al frente.

Pero el ejemplo de Cuba, repito por segunda vez, es también mucho más que eso. Porque Cuba, a lo largo de estos 51 años, le ha permitido a los pueblos de América Latina, no sólo absorber esa manera de realizar las cosas, esa manera de transformar la realidad de su propio país, esa manera de resolver los problemas de su sociedad, sino que además, ha permitido que otros pueblos encuentren en sus universidades, encuentren en su sociedad, la retaguardia ideal para acopiar moral y conocimiento, y regresar cada quien a su país y poder emprender la propia lucha para alcanzar una Revolución parecida a la cubana, en el sentido de resolver los problemas y cambiar las estructuras; y distinta a la Revolución Cubana, en el sentido de emprender su propio camino. Quizás y sólo quizás, esa es la principal lección que deja Fidel y la Revolución Cubana a los pueblos de América Latina.

La Solidaridad de Cuba ha sido incondicional en todo el sentido de la palabra. ¿Qué significa? Cuba jamás le puso condiciones a ningún pueblo de América Latina: yo te ayudo si vos hacés lo que yo digo. Cuba jamás le ha puesto como condición a ningún pueblo de América Latina, o de otras latitudes, como África o Asia, ninguna condición como decirle: yo te ayudo, si vos hacés una Revolución igualita a la mía. Cuba jamás le ha puesto como condición a ningún pueblo: yo te ayudo, si vos triunfás o hacés, o llegás al poder político así como yo lo hice… ¡jamás! Cuba simplemente es un ejemplo por las mismas cosas que ellos hacen, pero sin decirle a los demás: hagan lo que yo hago.

Cuba ha dicho: nosotros queremos que cada sociedad encuentre su camino, resuelva sus problemas. Y la manera de encontrar el camino de cada sociedad, es sobre la base de su propia experiencia, de sus propias raíces, tomando también ejemplos de otros pueblos, pero sin copiar a nadie. Cuba jamás le ha pedido a nadie, copiar su propia Revolución. Entre otras cosas porque la realidad cubana es singular, no existe otra realidad cubana; existen otros países parecidos a Cuba pero no iguales, por lo tanto no puede haber una Revolución igual a la otra.

Y ese ejemplo enaltece a Cuba. Esa manera de haber realizado a lo largo de todos estos años su solidaridad, enaltece al pueblo cubano y a su principal líder, Fidel Castro. Es decir, de Cuba podemos aprender muchas cosas y podemos hablar horas enteras, días enteros, de lo que ha significado Cuba para América Latina.

Tan sólo unos ejemplos particulares… ¿qué sería de la Revolución Sandinista sin Cuba? ¿Dónde hubiesen encontrado refugio Carlos Fonseca, Daniel Ortega y todos los dirigentes que durante los años del exilio debieron refugiarse en Cuba, el único país que los quiso acoger? ¿Qué sería de la Revolución Sandinista sin toda esa pléyade de jóvenes, no sólo que se educaron para ser guerrilleros, sino después para dirigir la sociedad como ingenieros, como médicos, como tantas otras facetas en las cuales se educaron en las universidades cubanas?

¿Qué sería de Venezuela, si Cuba no hubiese acogido a Hugo Chávez, cuando apenas era un militar recién salido de la cárcel? ¿Qué sería de tantos otros pueblos sin ese refugio que teníamos con seguridad en Cuba? ¿Qué sería de nosotros en América Latina, sin el faro que ha significado la Revolución Cubana? ¿Qué sería de América Latina sin el luminoso ejemplo de Fidel Castro y realmente, su grandeza como estadista? Estadista ya no sólo cubano, ya no sólo latinoamericano, sino mundial.

Es decir, a Cuba tenemos muchas cosas que agradecer. La manera de agradecer a Cuba no es solamente rindiendo las gracias, que también, la manera de agradecer a Cuba es haciendo la Revolución en Nicaragua, es haciendo el socialismo en Nicaragua, pero no copiando a Cuba sino haciendo un socialismo a la nicaragüense, es decir, sandinista; resolviendo los problemas de la gente, a nuestra manera. Esa es la forma que tenemos de agradecer a Cuba y su luminoso ejemplo.

Fernando Gordillo nos enseñó que la lucha es el más alto de los cantos y … unidos ¡somos invencibles!

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