Opinión

Sandino y Bolívar por la Patria Grande

A 80 años de la aparición de este monumental documento que es el Plan de Realización del Supremo Sueño de Bolìvar, creemos que es obligación de todos los compatriotas de la Patria Grande, divulgarlo, estudiarlo, realizar talleres, seminarios, conferencias para difundirlo e incorporar muchas de sus propuestas como material de discusión dentro del ALBA

Redacción Central |

Este 20 de marzo se cumplieron 80 años de la presentación del “Plan de Realización del Supremo Sueño de Bolívar”, documento elaborado por Augusto Sandino como propuesta del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional de Nicaragua.

En el año 1929, desde el histórico Cuartel de El Chipote, montañas de Las Segovias, mientras combatía cuerpo a cuerpo contra el invasor yanqui, Sandino lanza este monumental documento a los gobernantes de América Latina, que entonces estaba compuesta por 21 países.

De carácter imprescindible para todos los luchadores y luchadoras de Nuestra América, este Plan se ubica entre los antecedentes más importantes de la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, el ALBA. Como decía el intelectual uruguayo Eduardo Galeano, “… hay voces del pasado que hablan a los tiempos que vienen”, y eso es precisamente ese documento de Sandino, porque en él está contenido una serie de puntos que hoy mantienen una vigencia tal vez mayor que cuando fue escrito. Es un documento del presente, para abordar el futuro de acuerdo a nuestros intereses como latinoamericanos caribeños. Es una herramienta de extraordinario valor para la hora actual, más que para aquel momento, en que la mayoría de nuestros países estaban gobernados por presidentes “peleles”, como llamaba el mismo Sandino a aquellos gobernantes sumisos a los intereses imperialistas. Es precisamente ahora cuando la idea de Nacionalidad Latinoamericana se encuentra con su tiempo histórico, teniendo en cuenta que la América Latina Caribeña transita hoy por caminos de Revolución y acentuado sentimiento unionista.

El documento consta de Exordio, Proyecto con 44 Puntos Básicos y Conclusión, cierra con el lema “Patria y Libertad” y la firma de A. C. Sandino.

Desde el texto del Exordio podemos ya destacar la vigencia de su mensaje: “Hondamente convencidos como estamos de que el capitalismo norteamericano ha llegado a la última etapa de su desarrollo, transformándose como consecuencia, en imperialismo, y que ya no atiende a teorías de derecho y de justicia pasando sin respeto alguno por sobre los inconmovibles principios de independencia de las fracciones de la NACIONALIDAD LATINOAMERICANA, consideramos indispensable, más aún inaplazable, la alianza de nuestros Estados Latinoamericanos para mantener incólume esa independencia frente a las pretensiones del imperialismo de los Estados Unidos de Norteamérica, o frente al de cualquiera otra potencia a cuyos intereses se nos pretenda someter”.

Observemos tres aspectos a destacar de este párrafo: 1) la exacta descripción del momento, el imperialismo como etapa superior del desarrollo capitalista, por ende del irrespeto a las leyes internacionales como asimismo a las soberanías nacionales; 2) la utilización del término “fracciones” al referirse a los países latinoamericanos, vale decir, segmentos de una unidad aún no conformada; 3) la utilización del concepto Nacionalidad Latinoamericana, entendiendo a toda nuestra América como una sola nación. En carta al venezolano Carlos León, del 6 de febrero de 1928, ya Sandino describía claramente el espacio geográfico que comprendía su definición de Indohispanidad, decía allí, “la Patria de la raza indohispana comienza desde las riberas del Río Bravo y termina en el confín sur de la Tierra del Fuego”. Y en el mismo Exordio señala: “la vasta extensión territorial que limitan el Río Bravo al Norte y el Estrecho de Magallanes al Sur”.

Sandino daba así su opinión y también los fundamentos por los cuales concebía a la América Latina Caribeña como una sola Nación. Sabemos que esta discusión está aún sin definir, aunque ya se escuchan opiniones bien autorizadas. “Yo soy de los que cree, que nosotros, en Sudamérica, somos una sola Nación”, afirma el comandante Hugo Chávez. Rafael Correa precisa más el concepto cuando sostiene: “… la Comunidad Sudamericana de Naciones, debería denominarse Nación Sudamericana, porque los países del sur del continente constituyen una sola nación…”. Ahora, para sostener la existencia de una sola Nación, lo imprescindible es que sus habitantes cuenten con una nacionalidad, una ciudadanía común, y a esto da respuesta el Punto Básico número 2 del Plan, cuando se señala: “La Conferencia de Representantes de los veintiún Estados integrantes de la Nacionalidad Latinoamericana, declara expresamente reconocido, el derecho de alianza que asiste a los veintiún Estados de la América Latina continental e insular, y por ende, establecida una sola Nacionalidad, denominada Nacionalidad Latinoamericana, haciéndose de este modo, efectivo, la ciudadanía latinoamericana.”.

Volviendo al Exordio, de no más de una carilla y media, Sandino señala claramente las motivaciones y las circunstancia que lo han impulsado a elaborar el documento. La experiencia propia, la de la guerra que está librando contra el invasor imperialista, le enseña que los niracaguenses solos, sin la cooperación de los hermanos latinoamericanos caribeños, tal vez puedan resistan tres, cuatro o más veces al enemigo, pero que de esta manera, a mediano o largo plazo, será imposible vencerlos. Asimismo advierte que la ambición imperialista no apunta nada más que a Nicaragua, sino que está dirigida a toda Centroamérica y que, advierte, una vez que el águila imperial domine la región, lanzará sus fuerzas imperialistas contra el sur del continente.

Ya refiriéndonos a los Puntos Básicos, comienza en el número 1 precisando: “La Conferencia de Representantes de los veintiún Estados integrantes de la NACIONALIDAD LATINOAMERICANA declara abolida la doctrina Monroe y, de consiguiente, anula el vigor que dicha doctrina pretende poseer para inmiscuirse en la política interna y externa de los Estados Latinoamericanos”. ¡Una verdadera declaración de independencia de la Patria Grande! La continuidad de las ideas independentistas y unionistas de Simón Bolívar que no pudieron prosperar en el Congreso Anfictiónico de Panamá de 1826.

Pero detengámonos en un detalle, cada uno de los 44 Puntos Básicos comienzan con la frase “La Conferencia de Representantes de los veintiún Estados integrantes de la NACIONALIDAD LATINOAMERICANA”, vale decir, la configuración de un espacio, de una nueva institución genuinamente nuestra y soberana, la Conferencia de Representantes de los veintiún Estados. Agregando en el Punto Básico 3: “La Conferencia de Representantes de los veintiún Estados integrantes de la Nacionalidad Latinoame-ricana declara acordar el establecimiento de conferencias periódicas de representantes exclusivos de los veintiún Estados de la Nacionalidad Latinoamericana, sin tener ingerencia de ningún género en ellas otra u otras nacionalidades”. Esta propuesta se alinea directamente en la necesidad de construir hoy un espacio independiente, fuera de la OEA y la Cumbre Hispanoamericana. Tal vez lo que se configura con el Grupo de Río.

En el Punto Básico número 4, Sandino propone la constitución de una Corte de Justicia Latinoamericana, “organismo que resolverá en última instancia sobre todos los problemas que afecten o puedan afectar en cualquier forma a los Estados Latinoamericanos y en los que la denominada Doctrina Monroe, ha pretendido ejercer su influencia”. Esta propuesta creemos que debe discutirse con suma seriedad en estos momentos. Diferentes conflictos de límites territoriales aún existen en nuestra América, y a esto tenemos que agregarle los conflictos manipulados por los Estados Unidos para hacernos enfrentar entre latinoamericanos caribeños. El serio incidente provocado por el gobierno colombiano y la CIA contra la soberanía ecuatoriana de reciente data es un ejemplo que debemos tener presente. Los puntos 5 y 6 desarrollan el tema.

En el Punto 7 se propone la conformación de un ejército común para la defensa de la Nacionalidad Latinoamericana. Esta iniciativa comienza a bocetarse en el horizonte en el Consejo de Defensa Sudamericano. En los artículos que van del 8 al 22, Sandino desarrolla una serie de ideas de carácter sumamente novedosas, como por ejemplo que esos contingentes de soldados estén conformados por estudiantes y profesores de derecho y ciencias sociales.

En los Puntos 29, 30 y 31 se contemplan las medidas a tomar en caso de agresión extranjera contra cualquiera de los países que componen la Alianza, que van desde el retiro de embajadores hasta la inmediata confiscación de bienes del país agresor.

Los Puntos 32, 33 y 41 proponen la conformación de un Comité de Banqueros Latinoamericanos para discutir los temas relacionados a la deudas contraídas con el imperialismo yanqui y el fomento de la infraestructura para el desarrollo de la unidad latinoamericana. Un Banco nuestro, común y en función de los intereses nacionales, que también genere los medios para incorporar a la soberanía latinoamericana el Canal de Panamá.

En el 35 plantea la desocupación inmediata de todos los territorios y bases militares ocupados por potencias extranjeras.

En el 38 y 39 propone unificar las tarifas aduaneras, facilitar el intercambio de bienes culturales como también generar un sistema de becas “para un intercambio metódico de estudiantes de Ciencias Económicas y Sociales” entre los países de la nacionalidad latinoamericana. Asimismo en el Punto 40 insta al fomento del turismo social.

En la Conclusión, Sandino aclara que la propuesta es la de una Alianza, como primer paso hacia la conformación de una Confederación: “… realizar una ALIANZA, previa a una CONFEDERACIÓN de los veintiún Estados que la integran, asegurando de este modo nuestra libertad y nuestra Soberanía interiores amenazadas por el más voraz de los imperialismos, para cumplir seguidamente con el gran destino de la NACIONALIDAD LATINOAMERICANA ya culminada, como tierra de promisión para los hombres de todos los pueblos y de todas las razas”.

A 80 años de la aparición de este monumental documento creemos que es obligación de todos los compatriotas de la Patria Grande, divulgarlo, estudiarlo, realizar talleres, seminarios, conferencias para difundirlo e incorporar muchas de sus propuestas como material de discusión dentro del ALBA.

Finalizamos esta breve nota citando al compañero Presidente y Comandante Daniel Ortega: “Hoy, América Latina está caminando hacia esa gran Alianza, esa gran Unidad Latinoamericana… Tu pueblo, Sandino, ¡sigue levantando tus ideales!; tu pueblo, Sandino, ¡sigue levantando tus principios! ¡Sigue levantando la bandera rojinegra que levantaste en Las Segovias! ¡Vamos hacia nuevas victorias, claro que vamos hacia nuevas victorias!”.

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