Nicaragua

Fiestas de Santo Domingo de Guzmán: Leyenda de tradiciones y folclore nicaragüense

Ofrecemos una serie de trabajos sobre la tradición tan arraigada en el corazón de los nicaragüenses y en especial los “managuas”

Fiestas de Santo Domingo de Guzmán
Fiestas de Santo Domingo de Guzmán |

LA VOZ DEL SANDINISMO |

Si un detalle nos caracteriza, en toda Nicaragua, es nuestra rica tradición religiosa. No hay rincón de este maravilloso país donde no celebremos durante todo el año a nuestros Santos Patronos, a los cuales admiramos y veneramos llenos de cultura y amor.

Según cuenta la leyenda, allá por el año 1885, un leñador llamado Vicente Aburto encontró la pequeña imagen de Santo Domingo dentro del hueco de un árbol de madero negro en la localidad de Las Sierritas.

Ese fue el hecho detonante que marcó unas celebraciones que hasta hoy se mantienen.

EL ORIGEN DE LAS FIESTAS

La primera fiesta se inició con el famoso hallazgo. Todos los que vivían en los alrededores de Las Sierritas visitaban la hacienda donde se encontró la imagen, pero nadie sabía qué representaba esa estatuilla.

Decidieron entonces llevarla a una iglesia en Managua, donde un sacerdote les dijo que se trataba de Santo Domingo de Guzmán, quien vivió de 1170 a 1221 y fue misionero, protector y defensor de los esclavos.

Dejaron la imagen en Managua y regresaron a Las Sierritas donde el misterioso santo volvió a aparecer en el hueco del mismo árbol de madero negro. El propio campesino que la encontró la primera vez la volvió a hallar y corrió a la Iglesia a informar al sacerdote, quien lo confirmó al revisar que la imagen ya no estaba en su lugar.

Al ver el milagro sucedido, el párroco recomendó que le construyeran una ermita y que lo llevaran cada año a Managua para que visitara la capital. De esta forma nació la tradición de la Traída de Santo Domingo, nombrado patrono de Managua.

Desde entonces acudir cada 31 de julio a Las Sierras de Managua, para amanecer velando a la venerada imagen de Santo Domingo de Guzmán, resulta una tradición.

El 1 de agosto de cada año “baja” la imagen a Managua, para estar durante 10 días de visita en la capital, y “sube” nuevamente a Las Sierritas el 10 de agosto.

En vísperas de las fiestas se celebran la Vela del Barco que transportará al santo, el tradicional Palo Lucio y la Elección de la Reina. Las celebraciones se inician entregando al Mayordomo de las Fiestas una tajona, un instrumento de madera y cuerdas de cuero que sirve para castigar a los mal portados, y es bendecida por el sacerdote.

En medio de una algarabía, miles de capitalinos marchan en peregrinación llenos de júbilo y tradición. Los promesantes visten trajes típicos de diablillos, inditos, y al son de filarmónicas, de los chicheros; y de la quema de pólvora, recorren las principales calles de la ciudad con la imagen, en lo que se conoce como la «bajada» y «subida» de Santo Domingo de Guzmán o de “Minguito”, como popularmente es llamado.

El Mayordomo de las fiestas patronales realiza un recorrido por hornos en las comarcas de Membreño, Esquipulas y Las Sierritas, en donde las familias preparan alimentos típicos como nacatamales, indio viejo, rosquillas, chicha, entre otros, para celebrar la vela del Santo.

mem/ybb

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