Nicaragua

Presidente Daniel Ortega: Nicaragua imita a Sandino en su lucha por el bienestar y la estabilidad

Recordó el vil y cobarde actuar de aquellos traidores y vendepatrias que asesinaron a un hombre valiente y revolucionado el 21 de febrero de 1934

Presidente de la República, Comandante Daniel Ortega y Vice Presidenta de la República, Compañera Rosario Murillo
Presidente de la República, Comandante Daniel Ortega y Vice Presidenta de la República, Compañera Rosario Murillo |

LA VOZ DEL SANDINISMO |

El Presidente de la República, Comandante Daniel Ortega, enalteció la noche de este lunes la figura del General Augusto C. Sandino, al patentizar que Nicaragua persigue sus huellas y practica su ideario en ese batallar diario por el bienestar y la estabilidad del pueblo.

En acto solemne por el 87 aniversario del tránsito a la inmortalidad del Héroe Nacional, acompañado de la Vice Presidenta, Compañera Rosario Murillo, el Comandante Daniel recordó el vil y cobarde actuar de aquellos traidores y vendepatrias que asesinaron a un hombre valiente y revolucionario el 21 de febrero de 1934.

“Hoy estamos conmemorando el 87 aniversario cuando nuestro General Sandino fue asesinado cobardemente, como suelen actuar los traidores y vendepatrias. Él con el General Estrada y con el General Umanzor, ellos tres, habían estado en esa cena que les ofrecía el presidente Sacasa. Ahí, yendo por esta avenida que (hoy) lleva el nombre de Sandino, pero que entonces llevaba el nombre de Roosevelt – –la principal avenida de Nicaragua en aquella época llevaba el nombre de Roosevelt, lo que pone en evidencia la actitud servil de quienes venían gobernando Nicaragua al servicio del expansionismo norteamericano, al servicio del imperialismo norteamericano”, rememoró Daniel.

“Claro, él firma los acuerdos de paz, y era la condición que tenían hasta que se hubiesen retirado las tropas yanquis de Nicaragua. Las tropas yanquis intentaron de todas las formas derrotar al Ejército Defensor de la Soberanía Nacional en las montañas de la Segovia, y ahí el Ejército Defensor de la Soberanía Nacional, como bien lo había bautizado el General Sandino, supo defender Nicaragua, supo hacer frente a las fuerzas mucho mejor armadas, mucho mejor dotadas en armamento moderno, mucho mejor organizadas, mucho mejor avitualladas, las supo enfrentar. Los campesinos, los mineros, los trabajadores, productores, estudiantes, comerciantes que se incorporaron al Ejército Defensor supieron librar la batalla frente a un enemigo gigantesco, descomunal, y que cada día mandaba más tropas cuando veía que no podía derrotar al General Sandino, al Ejército Defensor de la Soberanía Nacional. Al final no les quedó más que retirarse, tuvieron que retirar a las tropas yanquis”, dijo.

Indicó que hasta la aviación yanqui se fue del país y no pudieron “alcanzar su objetivo que era derrotar al Ejército Defensor de la Soberanía Nacional. No cumplieron con la tarea que le habían dado en Washington, no pudieron, no pudieron y ya retiradas las tropas yanquis de nuestro país, el General Sandino lo decía conversando y en diferentes entrevistas, ‘bueno, ahora en este proceso de paz se trata de librar una batalla más difícil que la que estábamos librando cuando estaban aquí las tropas yanquis, porque ahora enfrentamos un enemigo, el pueblo no lo está viendo’”.

“Conocemos la historia pero la historia no se debe olvidar”, apuntó sobre la importancia de saber temas del pasado para entender el presente y lograr analizar el comportamiento de quienes todavía muestran posturas injerencistas. “»Desgraciadamente esa historia se repite y se repite mientras en el mundo tengamos potencias imperialistas y sobre todo tengamos esa gran potencia imperialista que son los Estados Unidos de Norteamérica”, dijo.

Indicó que ese territorio se autocalifica como “la nación más respetuosa de los derechos humanos”, los cuales son tan puros y limpios “que se atribuyó el derecho para desarrollar la bomba atómica”.

El Presidente de la República explicó: “La nación, el país más puro y limpio del planeta y es tan puro y tan limpio que se atribuyó el derecho compitiendo con Hitler, –porque había una carrera en ese momento entre la Alemania de Hitler y las potencias europeas– y los Estados Unidos que estaban fuera del teatro de guerra para desarrollar la bomba atómica, a ver quién desarrollaba primero la bomba atómica –o Hitler, o los países occidentales–, pero claro, las potencias occidentales estaban en enormes dificultades. Hitler había ocupado prácticamente Europa, tenía sometida a Europa, bombardeaba todos los días Inglaterra y mientras tanto Hitler corriendo para tratar con sus científicos que habían exterminado millones de seres humanos entre ellos millones de hombres, mujeres y niños de Israel, israelitas que estaban regados por toda Europa, los persiguió y los metió a los campos de concentración y ahí los asesinó”.

“Más de 6 millones exterminados de esa forma cobarde y brutal, así hablan y así actúan los imperialistas como Hitler. Hitler es la mayor expresión de la barbarie, del imperialismo occidental, pero luego estaba la competencia, el imperio yanqui, y el imperio yanqui logró adelantársele a Hitler y logró con científicos, incluso que le logró socavar a los alemanes, logró construir la famosa bomba atómica, de tal manera que cuando se estaban disputando quién construía la bomba atómica no había duda alguna de que si Hitler la construía la iba a dejar caer sobre los países europeos que todavía resistían, la iba a dejar caer sobre Rusia que era el principal frente de batalla – como lo reconocía el mismo presidente Roosevelt– para contener y derrotar al fascismo. Si Estados Unidos lograba construir la bomba, era de suponerse que no era para lanzarla, sino en toda caso para tener un instrumento que le permitiera contribuir, sin lanzar las bombas, a la derrota del nazismo. Pero no, no se aguantaron los deseos de hacer una manifestación típica de los imperialistas y la lanzaron las bombas atómicas que habían logrado construir y las lanzaron en contra de dos ciudades en Japón, Hiroshima y Nagasaki”.

A pesar de todo ello, ahondó, Estados Unidos no tuvo piedad y decidió probar las bombas atómicas: Las lanzaron en dos ciudades de un solo golpe. Si en las torres gemelas, en ese acto de terror que condenamos, murieron más de 11 mil norteamericanos, en esas dos ciudades fueron asesinados 250 mil ciudadanos, refirió.

«Todavía están ahí sobrevivientes que eran niños entonces, y que fueron creciendo en medio de la radiación y con efectos de la radiación y tienen el cuerpo totalmente dañado, afectado, desfigurados. ¿Dónde están los bárbaros, dónde están los terroristas? están en Washington, están en Washington los bárbaros, los terroristas y ya sabemos la larga historia de los Estados Unidos que no vamos a repetir aquí el día de hoy, de sus agresiones en todo el mundo”, sentenció el Presidente Comandante Daniel Ortega.

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