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Nicaragua denuncia medidas económicas coercitivas en Sesión Especial de la Asamblea General ONU

Esas agresiones, que son uno de los principales obstáculos a la erradicación de la pobreza, el Desarrollo Sostenible y la confrontación a la Covid-19

Nicaragua denuncia medidas económicas coercitivas
Nicaragua denuncia medidas económicas coercitivas |

LA VOZ DEL SANDINISMO |

En representación del Gobierno de Nicaragua, el doctor Paul Oquist Kelley, Ministro Secretario Privado para Políticas Nacionales de la Presidencia de la República denunció las medidas económicas coercitivas unilaterales impuestas ilegalmente a 39 países, en Sesión Especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la Covid-19.

En su discurso, Oquist apuntó la importancia de suspender esas agresiones, que son uno de los principales obstáculos a la erradicación de la pobreza, el Desarrollo Sostenible y la confrontación a la Covid-19.

Igualmente, apuntó la necesidad de del acceso equitativo a las vacunas contra el virus SARS-Cov-2, así como subsidios para apoyar a la población con escasos recursos, para lograr una recuperación sostenible y eliminar las desigualdades.

En la reunión, dirigida compartir buenas prácticas para hacer frente a la pandemia, estuvieron presentes Señor Volkán Bozkir, Presidente de la Asamblea General, el Señor António Guterres, Secretario General y todos los Estados Miembros de las Naciones Unidas.

La convocatoria fue iniciativa del Movimiento de Países No Alineados a fin de acentuar la importancia de la cooperación, solidaridad y multilateralismo en estos tiempos de Covid-19, así como la necesidad de unir esfuerzos para hacer frente de manera colectiva a los retos de la pandemia.

A continuación, ofrecemos la declaración íntegra

DECLARACIÓN DEL DOCTOR PAUL OQUIST, EN LA SESIÓN ESPECIAL DE LA ASAMBLEA GENERAL DE LAS NACIONES UNIDAS SOBRE EL COVID-19.

4 de diciembre, 2020

Traducción no oficial

El mundo se enfrenta ahora simultáneamente a las consecuencias de la pandemia COVID-19, los largas cierres recurrentes, la Gran Depresión 2020, la profundización de la desigualdad extrema y el inicio de la Segunda Guerra Fría. Durante la Gran Depresión de 1929, el entonces presidente de los Estados Unidos Franklin D. Roosevelt dijo, «Todo lo que tenemos que temer es el miedo mismo». En el 2020, el miedo se ha vuelto viral y la confianza en el futuro ha se convirtió en la desesperación de miles de millones de personas.

La recuperación requerirá restablecer la confianza y la esperanza en el futuro. Debemos recordar que la Gran Depresión de 1929 sólo terminó con la mayor redistribución de la Seguridad Social y la Segunda Guerra Mundial. La larga depresión de 20 años terminó en 1890 con una gran redistribución, la Ley Sherman Antimonopolio y la ruptura del monopolio petrolero de Rockefeller, el monopolio de acero Carnegie y el monopolio ferroviario de Harriman, enfrentando los intereses económicos más poderosos de los Estados Unidos.

Después de la crisis financiera de 2007-2009 y de la Gran Recesión que la siguió, no hubo medidas de redistribución; Dodd-Frank y Basilea III sólo se preocuparon por minimizar el riesgo de tener que rescatar de nuevo a los bancos, por lo que llegamos al fenómeno del 1% y el 0,1%, que controlan la mayor parte de la riqueza mundial.

Si en la década de 2020 lo único que vemos son brotes recurrentes de COVID-19 y cierres, caídas en el PIB, Jeff Besos ganando 43.000 millones de dólares en 4 meses mientras que en el mismo período 50 millones de trabajadores estadounidenses aplican por primera vez para recibir el seguro de desempleo, la depresión será ambas, económica y de una psique colectiva. En este doble abismo, los consumidores gastarán muy poco, los inversores invertirán muy poco y la economía se recuperará muy lentamente.

Queridos colegas

La suspensión de las medidas económicas coercitivas unilaterales, impuestas ilegalmente a nuestros pueblos es esencial. Estas agresiones son uno de los principales obstáculos a la erradicación de la pobreza, el Desarrollo Sostenible y la confrontación al COVID-19. La continuación de las medidas coercitivas en tiempos de pandemia eleva su ilegalidad a nivel de crimen de lesa humanidad, al reducir tanto la salud preventiva y la capacidad de los servicios de salud.

Un total de 39 países con más de 2.000 millones de personas han sido víctimas de estas violaciones de los derechos humanos por países que se consideran moralmente superiores a todos los demás, se autonombran vigilantes, e imponen sus agresiones totalitarias extraterritoriales, una intrusión virulenta en el siglo XXI de la mentalidad colonial y neocolonial.

Nicaragua está actualmente afectada por ambos, la pandemia de COVID-19 y por el embate del cambio climático. En el mes de noviembre, en menos de 15 días, nuestro país fue azotado por dos huracanes, ETA categoría 4 y IOTA categoría 5, que afectaron a la parte norte de la costa caribeña del país.

Si no hay un acceso equitativo a las vacunas para el COVID-19, así como subsidios para asegurar el acceso de la población con escasos recursos, no habrá una recuperación inclusiva ni una recuperación sostenible, pero más bien otro paso hacia un grado de extrema desigualdad que contiene las semillas de su propia destrucción.

Muchas gracias, Señor Presidente.
mem/lab

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