Nicaragua

Gesta heroica de Pancasán, el clamor libertario que bajó de la montaña

Este significativo acontecimiento marcó el inicio de una nueva etapa en el FSLN

Gesta heroica de Pancasán
Gesta heroica de Pancasán |

LA VOZ DEL SANDINISMO |

La gesta heroica de Pancasán, del 27 de agosto de 1967, inició una nueva etapa en el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), que asumió la decisión de continuar la lucha contra la dictadura somocista de manera frontal, hasta llegar a la insurrección armada del pueblo.

La historia inicia con la guerrilla de El Chaparral, en 1959, que conectó la lucha libertaria del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional del General de Hombres y Mujeres Libres, Augusto C. Sandino, con la lucha armada del FSLN, que fue fundado en 1961 como organización político-militar. Entre sus fundadores están el Coronel Santos López, Carlos Fonseca Amador, Silvio Mayorga, Faustino Ruiz, Jorge Navarro, Francisco Buitrago, José Benito Escobar, Tomás Borge, Germán Pomares Ordóñez y Rigoberto Cruz “Pablo Úbeda”.

En estos primeros años, el FSLN trabajó arduamente en la preparación política y militar de sus cuadros en la ciudad y en el campo. Posteriormente, realizaron acciones de recuperación económica para financiar la organización.

Su primera acción guerrillera, en 1961, tuvo como escenario la profundidad de la zona montañosa del norteño departamento de Jinotega, en la zona de Raití y Bocay, en el Alto Wangki, habitada mayoritariamente por indígenas miskitu y mayangna. La guerrilla fue cercada y derrotada por la Guardia Nacional de Somoza y el Ejército de Honduras.

Esta primera derrota fue analizada por el FSLN y los aprendizajes fueron utilizados para mejorar la capacidad combativa. La organización se reestructuró y se enfatizó la organización de campesinos, obreros, intelectuales y estudiantes.

En 1967, la Dirección Nacional del FSLN trasladó sus principales cuadros a las montañas de Matagalpa, en el centro del país, para abrir un foco guerrillero; allí permanecieron cerca de un año. A la cabeza del grupo guerrillero iban Carlos Fonseca, Óscar Turcios, Silvio Mayorga, Tomás Borge y Gladys Báez. En la ciudad, quedaron como responsables de la guerrilla urbana Daniel Ortega y Doris Tijerino.

En términos estratégicos, se pasó de las incursiones por las zonas fronterizas, como fue el caso de El Chaparral, al establecimiento de un “foco insurgente” en territorio nicaragüense, que se basaba en la teoría de que un grupo de revolucionarios unidos en pensamiento y acción, con un programa de liberación.

A las montañas de Matagalpa, los guerrilleros llegaron como misioneros, enseñaban a leer y escribir a los campesinos, despertaban conciencia sobre la injusticia y sembraban la esperanza de transformar a Nicaragua. Les hablaban de que al triunfar la Revolución se eliminaría la genocida Guardia Nacional, que se repartirían las tierras entre el campesinado, se construirían viviendas, habría justicia, educación y salud para todos.

Los guerrilleros se ubicaron en tres zonas: Quiragüe, donde estuvo Carlos Fonseca, la comarca El Bijagüe y Pancasán. En ese entonces, estos lugares eran boscosos, con ríos caudalosos, habitados por una población campesina empobrecida. Muchos de los campesinos se convirtieron en colaboradores y guías, pero también había jueces de mesta, y estos denunciaron la presencia de la guerrilla a la Guardia Nacional.

El 6 de agosto, se combatió en la comarca El Bijagüe contra un grupo de jueces de mesta que antes habían dieron parte a la Guardia Nacional, que desató una sangrienta represión al capturar, torturar y asesinar a más de diez campesinos, entre ellos el mensajero sandinista Armando Flores.

Las fuerzas de Pancasán también fueron detectadas y el 27 de agosto por la mañana la Guardia Nacional se internó en la montaña para eliminar el foco guerrillero, copando todas las entradas y salidas.

En Pancasán, que quiere decir Monte del Danto en lengua sumu, cayeron los héroes sandinistas Silvio Mayorga Delgado (Nagarote), comandante de la columna; Rigoberto Cruz, más conocido como “Pablo Úbeda”; Francisco Moreno (Managua), Otto Casco, Fausto García, Carlos Reyna (Managua), Ernesto Fernández (Masaya), Óscar Danilo Rosales, Carlos Tinoco (Corinto), Nicolás Sánchez, entre otros extraordinarios combatientes.

Los sobrevivientes se replegaron a las montañas para continuar la lucha por la liberación de Nicaragua.

En enero de 1968 se ratificó como jefe militar y político del FSLN al Comandante Carlos Fonseca. Después de la experiencia del foco guerrillero se llegó a la estrategia insurreccional, que se caracterizó por combinar las acciones militares con la sublevación de las masas.

mel/ana

también te puede interesar