Nicaragua

Erendira Wallenda, la otra cara del “susto” de una proeza

Erendira rompió esquemas y sus acrobacias, entre las miradas atónitas de los presentes, amplió el paladar de los amantes de las historias extremas

Erendira-Wallenda
Erendira Wallenda |

LA VOZ DEL SANDINISMO |

Nik Wallenda tomó la mano de su esposa, Erendira, cuando ella terminó su acto. Segundos antes, suspendida en el aire, como si una ave emigrara sobre el majestuoso volcán, las artista deslumbró al mundo con su descomunal talento.

Movimiento tras movimiento, apenas atada con un arnés, Erendira rompió esquemas y sus acrobacias, entre las miradas atónitas de los presentes, amplió el paladar de los amantes de las historias extremas.

Una máscara de oxígeno ayudó durante la proeza. El volcán Masaya, tal vez molesto por el monumental desafío, nunca dejó tranquilo su interior, pero al final claudicó por el sonado atrevimiento.

«Hay cosas que distraen a uno, pero la concentración lo es todo (…) Al inicio estaba nerviosa, pero después me concentré, eso es lo que uno hace, me calmé. Nunca había hecho algo así antes», manifestó la estelar artista tras finalizar el acto.

Poco tiempo después, su esposo comenzó una travesía histórica, vara en mano, en busca de cruzar un cráter sediento de grandeza humana.

ale/jos

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