Nicaragua

Los caídos en San José de las Mulas hoy nos siguen iluminando

Son ejemplos de nuestras vidas, testimonio heroico de lo que somos los nicaragüenses, afirmó la Compañera Rosario

caídos en San José de las Mulas
Jóvenes depositan ofrendas florales |

LA VOZ DEL SANDINISMO |

El 27 de febrero la cultura del odio provocó el asesinato en 1983 de los muchachos de San José de Las Mulas. Treinta y siete años después celebramos su vida entregada junto a la de miles de nicaragüenses que también nos dieron lo mejor de ellos mismos por amor a Nicaragua, sin interés alguno, recordó la Vice Presidenta de la República, Compañera Rosario Murillo.

Fueron jóvenes heroicos que dieron lo mejor de sí mismos. Nunca olvidamos la grandeza de esos muchachos cuyas madres, familiares y amigos los recuerdan todos los días, como lo hacemos nosotros y sentimos su sangre santa en el nombre poderoso de Dios.

Así lo sentimos, lo vivimos y así nos iluminan hoy. Son ejemplos de nuestras vidas, testimonio heroico de lo que somos los nicaragüenses. Agradecemos y celebramos a Dios esas vidas y la vemos como bendición en los caminos nobles y libertarios de nuestra dignidad nacional, agregó la Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía.

Eran jóvenes de la Juventud Sandinista 19 de Julio que se integraron en el Batallón 30-62, con escaso entrenamiento militar y mal armados con obsoletos fusiles VZ-52, fabricados en Checoslovaquia en los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial. El responsable del ataque a San José de Las Mulas, fue el exteniente de la Guardia Nacional somocista, Francisco Ruíz Castellón, alias «Renato», conocido por su crueldad.

El ataque empezó la madrugada del 27 de febrero, a eso de las 4 horas, y se extendió hasta el mediodía. Al final, en medio del silencio, quedaron tendidos los cuerpos de 23 muchachos heroicos, que combatieron hasta el final, gritando consignas, entonando cantos revolucionarios, desafiando el odio y la maldad de la horda de contrarrevolucionarios.

Según testimonios de sobrevivientes sandinistas y de contrarrevolucionarios, los cadáveres fueron profanados. La bandera rojinegra del FSLN que se había mantenido izada en la Escuelita fue arriada y enlodada, usada para limpiarse las botas, destruida; luego procedieron a izar la bandera nacional, la azul y blanco en medio del ambiente de muerte.

La Vice Presidenta envió nuestro abrazo, solidaridad, amor inmenso a sus madres y familiares. “Las madres que somos mujeres que queremos paz y repetimos que aborrecemos la cultura del odio, queremos vida, amor. Rechazamos y repudiamos esa cultura de odio que nos ha dejado tanta tragedia, dolor y sufrimiento. Queremos derechos, continuar caminando bendecidos, prosperando y en victorias de la armonía y la vida buena que tenemos”.

No olvidamos aquella caravana de camiones llenos de ataúdes de nuestros hermanos acribillados que llegaron a Managua días después. “Esas escenas nunca pueden volver a Nicaragua porque defenderemos la paz con nuestro corazón invicto”, remarcó.

“No queremos repetición de esos crímenes de lesa humanidad que son los que se cometieron a lo largo de nuestra historia. Queremos y tenemos derecho a vivir en paz. En nombre de todos los Héroes nos comprometemos a defender nuestra cultura de vida y amor”.

Por ellos y por todas las madres este sábado vamos a caminar en nuestra Nicaragua promoviendo y defendiendo la vida en todas sus formas. “Mujeres por la vida, Madres por la vida, familia por la vida. Somos un pueblo de Dios que proclama el lugar que ya tiene en la historia de los pueblos valientes que nos alzamos en pro de la vida”, afirmó.
mem/ybb

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