Nicaragua

La niña bendecida por su familia

Verónica Nahomi Aguilar Sánchez, de 10 años de edad, acaba de ser galardonada por tercera vez, con la Excelencia Académica por el Mined

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Verónica Nahomi Aguilar Sánchez |

LA VOZ DEL SANDINISMO |

La joven Verónica Nahomi Aguilar Sánchez, de 10 años de edad, es, gracias al empeños de sus padres y resto de su familia, ejemplo de superación.

Estudiante del colegio San Martín del barrio Gaspar García Laviana en la ciudad de Rivas, acaba de ser galardonada, un año más, con la Excelencia Académica por las autoridades del Ministerio de Educación.

Hace pocos días se conoció en redes sociales una imagen de ella, junto a su mamá, donde aparece sentada en un carrito de Eskimo vestida con su uniforme y mostrando su certificado.

La foto se realizó minutos después de que Verónica asistiera a su promoción en compañía de su abuelita. Su mamá ni su padre pudieron llegar a tiempo porque se encontraban trabajando en la venta de paletas por las calles de la ciudad.

Llegué más tarde, explica su mamá, doña Deysi Azucena Sánchez. Una muchacha me compró y me dijo que me iba a tomar una foto, la subió a sus redes sociales y ahí me miró toda la gente, viendo a mi hija con su certificado de excelencia académica de lo que me siento orgullosa. «Todo el esfuerzo que se realizó ha valido la pena».

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En tanto, don Jorge Luis Aguilar, expresa la admiración por su hija y detalla que la ponen en escuelita después que sale de sus clases normales, en horas de la tarde para que siempre salga bien en sus clases.

“Gracias a Dios ahí están los resultados que la niña se merece por su esfuerzo; ha salido tres veces como excelencia académica, ella estudia en la escuela San Martín”.

La joven pareja sabe que la mayor prioridad de su familia, son los hijos y es en quienes han estado enfocados desde que dijeron formarla.

Ambos coinciden en que su mayor anhelo es verla convertida en una profesional.

“Yo me esfuerzo con mi hija, porque no quiero que ande como yo vendiendo en las calles; que se prepare y siga adelante y mientras yo pueda la apoyare hasta donde más pueda”, manifiesta notablemente emocionada doña Deysi.

Doña Deysi trabaja cuatro días vendiendo y tres días completos lo dedica a sus dos hijos, y así dedica tiempo a su hija para ayudarle a hacer tareas y estudiar, mientras don Jorge Luis trabaja diario para llevar la comida a su hogar y brindarles los estudios a sus hijos.

Y es que con esfuerzo todo se puede, y aún más, si la bendición que te acompaña, se nombra familia.

Mel/

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